Hace poco que acabe de ordenar mi nueva habitación.
Mi pequeña biblioteca está lista, tengo libros que no sabía que tenía. Libros muy buenos, que estaban en malas condiciones pero por suerte en mi escuela me habían enseñado a reacondicionarlos.
Los coloque en buenas condiciones y los ordené por orden alfabético, me encargué de hacer una lista con los libros que tengo en ella para asegurarme de no perder ninguno.
La biblioteca quedó al lado del ventanal, la cama frente a éste, un mueble para ordenar mi ropa, un pequeño sofá color verde agua y en el centro de la habitación una alfombra con forma de corona.
Esta es la habitación de mis sueños, ahora le falta solo mis toques de personalidad, como fotos en la pared, pósters, etc.
Por el momento eso quedó en espera. Mi madre y yo iríamos a pedir lugar para entrar a una escuela que quedaba a pocas cuadras de nuestra casa. Parecía una escuela decente, se observaba por sus portones negros a penas cerrados muchos grupos de alumnos que gozaban del recreos mientras que los cursos se hallaban en un primer piso.
- ¿Podré venir aquí? - le dije a mi madre.
Ella indico que si, con la cabeza.
Ambas entramos y en la puerta se encontraba el director del establecimiento.
- Hola señor. Mire, nos mudamos hace poco en una hogareña casa cercana de aquí, quería saber si mi hija podía incorporarse al colegio - dijo mi madre formalmente.
- Claro, tenemos lugar ¿Último año? - dijo y mirándome.
- Si, el último ya - dije sonriendo.
Se hicieron los papeleos necesarios y desde mañana podría venir al nuevo colegio.
Mi madre estaba muy feliz, pues se decía que esa escuela tenía un nivel muy alto de aprendizaje.
Llegamos a casa, mi padre estaba en su trabajo. Mi madre se empeñó plenamente en terminar de desempacar.
- Madre, iré a mi habitación - dije dirigiéndome hasta ésta.
Me senté en la cama y tome mi móvil.
Busque el número de Sam y le envié una foto de mi habitación. Él no respondía y decidi hacerle los últimos retoques.
Deje el móvil sobre la cama y salí al patio a recoger algunas flores para un florero que mi madre me dio para mi habitación. Siento que mi celular suena y corrí hasta él. - De seguro Sam vio la fotografía- pensé.
Lo tomo y pongo la contraseña y me sorprendo al ver que era un mensaje de una persona que no tenía en mis contactos.
Éste decía:
- Tenemos que hablar Windy -
¿Quién será? Pense una vez más.
Y tecleé : - Disculpa,no te tengo en mis contactos ¿Quién eres? -
Éste me respondió al instante.
- Alexander -
Solo leí el mensaje y quedé perpleja en él.
- Sé que estás, no respondas sino gustas hacerlo. Solo te digo, no quise hacerlo -
Solo leí el mensaje y lo ignoré pero recibí otro al poco tiempo era de Emily.
La noticia me dejó impactada.
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Lo más inesperado
RandomEl camino es una sorpresa, el destino nos depara una nueva aventura a diario y jamás sabremos que es lo que el futuro nos prepara pero por eso hay que estar preparado para cualquier sorpresa...
