Si, Max se desapareció.
- Thomas, ¿Qué haremos? -
- Iremos a las escuela, tiene que estar ahí - dijo Thomas siguiendo el camino.
Si no nos apurabamos llegaríamos tarde, y la profesora de inglés odia que los alumnos llegasen tarde.
Corrimos, gracias al cielo estábamos cerca de ésta.
Llegamos y entramos al curso, y ahí estaba Max, sentado en el fondo, con la cabeza sobre el banco cubierto por sus brazos.
- Déjamelo a mi - susurré a Thomas
- Usa tus encantos femeninos, pequeña idiota - dijo él, también en voz baja, riendo.
Me acerque y me senté a su lado acariciando su cabello rubio.
Intento levantar la cabeza, pero se lo negué.
- Shh... - él se levantó derrepente.
- ¡No te pedí que te alejes! - gritó y se secó las lágrimas.
- Hey! Cálmate, tranquilo - dije intentando calmarlo pero las miradas del curso entero ya estaban sobre nosotros, incluso la profesora.
- ¿Max, Windy? ¿Todo en orden? - preguntó la profesora desde su asiento.
- Si, disculpe. - dije sonriendo.
Max volvió a ocultarse en sus propios brazos.
Se sentía su llanto, su dolor se hacía sentir y en mi alma sentía el dolor de la culpa. ¿Tanto te lastimé?
- Déjame que te lo explique y acabemos ya con este sufrimiento - dije una vez más ..
- No quiero acabar con nada, quiero que te pierdas - dijo sin levantar la vista.
- Pero Max... -
- No te hagas la inocente. ¿Tú sabes lo que me duele a mi? ¿Lo imaginas? Cuando te vi con Thomas... el corazón me susurró que tú y él ya se habían enamorado y que yo sobraba y veo que tiene razón. Debo dejar de sobrar. - dijo quitándose las lágrimas del rostro.
- Pero no sobras - dije
- Calla, no puedo ni volver a mirarte a los ojos - hizo una pausa - porque sé que aunque lo hagas, tú seguirás mintiendome y todo esto acabará destruyendome -
- ¿Sabes? Jamás quise ... - me interrumpe.
- No quisiste hacerme sentir mal, lo que todas dicen. Decime una sola cosa, ¿Te enamoraste de Thomas? Sé sincera ya que está será la última pregunta que te haré -
- Si, me enamoré. Me perdí en... - me interrumpe de nuevo.
- Suficiente, vete. No quiero volver a saber nada más de ti, ni de Thomas. - dijo él aún sin mirarme a los ojos.
No me quedo más que levantarme de allí e irme. Incluso si intentaba tranquilizarlo otra vez sería en vano, yo lo había alborotado de tal forma que llegó a dejar un río de lagrimas frente a mí
Me siento junto a Thomas unos bancos más adelante.
Lo miré y lo abracé
- Thomas, no es nada fácil - dije apoyándome en su hombro. El perfume de su ropa se apodera de todos mis sentidos a pesar del momento que acababa de pasar.
- Lo sé idiota - dijo él acariciando mi espalda.
El curso había perdido el control, por eso pasábamos desapercibidos. La profesora ignoraba a todos fijando su vista en un cuaderno lleno de escritos desprolijos.
Me alejo un poco de Thomas y lo miro a sus ojos.
- Por tu amor, todo vale la pena - dije - pero... - hice un silencio para contener las lágrimas - él no merecía que yo lo tratara así. Estaba destruido y fue por una idiotez mía -
- ¿Idiotez? Es nuestro amor, Windy. - dijo extrañado Thomas.
- Si, lo sé, pero me duele ser la culpable -
- Yo también lo soy - dijo frunciendo el ceño - Él era mi compañero de vida - bajo la vista - Pero vos te convertiste en mi vida y él no supo entenderlo pequeña idiota-
Solo permaneció un silencio en la conversación. El curso parecía una cancha de fútbol, era un desorden
Yo estaba extraña, me sentía dolida por Max y a la vez bien por Thomas, pero como explicar que estaba en ambos extremos, como explicar que me dolía y a la vez me alegraba.
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Lo más inesperado
De TodoEl camino es una sorpresa, el destino nos depara una nueva aventura a diario y jamás sabremos que es lo que el futuro nos prepara pero por eso hay que estar preparado para cualquier sorpresa...
