De por si el primer día en un colegio nuevo ha de ser incómodo, pero entre dos chicos populares que se pelean por mi, aún más incómodo.
Mis manos transpiraban más de lo normal. Una transpiración que no la generaba el calor que hacía en la ciudad, sino que la provocaba esta situación.
- ¿Windy? ¿Estas bien? - me decía Thomas.
- Te ves pálida - agregó Max.
- Chicos, es mi primer día- dije mirando a ambos.
Los dos rieron y Max se volteó para continuar con la tarea, pero Thomas no me quitaba los ojos de encima.
- Me incomoda que me que me estés mirando - dije dirigiendo mi vista hasta sus brillosos ojos verdes
- Discúlpame, ¿sabes? Los chicos de aqui solemos comportarnos más dulcemente con las damas lindas como tú - dijo él sonriendo.
- Si, lo sé. Pero no estoy acostumbrada a esto - dije bajando la vista.
- Lo estarás. ¿Salimos por la tarde? - dijo él. - Podríamos ir a tomar una helado y luego nos pasamos por la playa un rato-
Si, es un detalle que se me pasó. La ciudad donde vivo ahora tiene la playa cerca. Solo son unas cuadras más allá de la escuela.
Me quedé mirandolo.
- Porque no - dije.
No tenía miedo, parecía un buen chico. De cualquier forma nunca nadie se había comportado así conmigo.
- Max no lo sabrá -me dijo él advirtiéndome que debía quedar entre ambos.
- Entiendo - dije y me metí de lleno en la tarea.
La profesora no era nada estricta. Todos podían hablar en tono de voz bajo, podían levantarse sin hacer escándalos grandes y a la vez hacer la tarea.
Tengo que admitir que era un curso tranquilo, nadie se comportaba de manera inadecuada, nadie era discriminatorio contra el otro.
- ¿Siempre se comportan así de bien? - le pregunté a Thomas.
Él asistió con la cabeza.
- Es extraño - dije.
- Déjame adivinar - dijo él con una sonrisa traviesa - eras discriminada por tu amor por los libros -
Solo baje la vista. ¿Cómo supo?
- Tranquila, acá nadie lo hará - me dijo levantándome desde el mentón.
- ¿Cómo estás tan seguro? - dije ya con nuestras miradas unidas.
Él sonrió y se acercó dulcemente a mi oído y susurró:
- ¿Crees que lo permitiría? -
*********
El día en la escuela fue divertido. Max y Thomas me mostraron la escuela, me presentaron a sus amigos y a sus amigas, que por cierto me recibieron de manera muy respetuosa. Pasé los recreos con el grupo de los populares y Max me prometió incluirme a su grupo de adolescentes.
Por la tarde, me preparaba para la salida secreta con Thomas.
No podía escoger una sola prenda de ropa, sentía inseguridad.
Me envió un mensaje Thomas. Eran las cinco en punto, habíamos quedado en juntarnos a las cinco y media en la heladería que estaba frente al colegio.
- ¿Sigue en pie la salida? - decia su mensaje
Respondí "Claro que sí"
Revolví el armario completo hasta que encontré el look ideal.
Escogí para la tarde con el chico de los ojos verdes unos shorts negros y una musculosa blanca con una mariposa en la parte derecha.
Combinado con unas sandalias negras con tachas doradas.
Salí de casa, ya tenía la excusa: Trabajo en la casa de una chica que vivía cerca.
Salí con mi celular en el bolsillo y llegue hasta la heladería.
No lo veía por ningún sitio. ¿Será una trampa para burlarse de mi?
Le envié un mensaje:
- ¿Dónde estás? -
Hasta que alguien me cubre los ojos por la espalda. Posteriormente me cubren la boca para que no grite.
Me corren el cabello descubriendo mi oído y una voz masculina dice:
- Aquí estoy hermosa -
Me descubrió, era Thomas.
Me abrazó y comenzó a reír.
- ¿Lista para la mejor tarde de tu vida?-
Sus ojos verdes estaban brillosos como lo encontré por la mañana, si perfume era delicioso y su camisa a cuadros era perfecta.
Solo bastó sonreír, él me tomo la mano y me llevo hasta adentro de la heladería...
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Lo más inesperado
RandomEl camino es una sorpresa, el destino nos depara una nueva aventura a diario y jamás sabremos que es lo que el futuro nos prepara pero por eso hay que estar preparado para cualquier sorpresa...
