El sol me da en los ojos, no tenía nada con que cubrirme. Me volteo y cuando logro encontrar la posición en la que el sol no es un estorbo para mi oigo el sonido del despertar en el cuarto de Thomas.
Lo detiene y yo intento dormir unos minutitos más.
- Ya despierta Windy, se hace tarde - decía Thomas a mi lado.
Hoy no era día de uniforme, por suerte teníamos actividades recreativas o algo así.
Me siento en el sillón tratando de unir varias cosas que me habían pasado ayer.
Me dolía la cabeza, me sentía descompuesta, jamás me había sucedido.
Tal vez fue dormir mal en aquel sillón, no lo sé.
Tomé fuerzas, me puse de pie me lave la cara un poco, Thomas me compro un cepillo de dientes y pude lavarmelos.
- Gracias por todo mi pequeño idiota - dije abrazándolo por la espalda.
Se volteó y me sonrió.
Noté un brillo en sus ojos que jamás había visto, se veía radiante y renovado.
- Te ves... - hice una pausa buscando la palabra correcta - radiante -
- Me siento muy bien, por haberte contado la historia de mi hermana - hizo una pausa, bajo la vista y me tomó de las manos - cada vez te pareces más a ella -
- Ella quizás fue la que quiso ponerme en tu camino para que sientas que siempre está contigo - dije presionando sus manos.
Le corrió una lagrimas por su mejilla derecha y yo se la quité.
- Sabes que odio verte llorar - le dije con una sonrisa.
- No te puedes imaginar cómo me siento al saber que todo lo que viví con ella se transformó en un recuerdo - bajó la vista - me destroza -
- Pero no puedes negar que son unos de los recuerdos más lindos -
- Si en eso tienes razón - hizo una pausa y presiono otra vez mis manos - Ella siempre me decía una frase muy particular -
- ¿Cuál es? -
- "Cruza todos los mares que quieras por la persona que amas, pero antes asegúrate de que valga la pena" - se secó otra lágrima y volvió a tomar mi mano - yo siempre le preguntaba porqué debía asegurarme de eso y ella siempre me decía "Las personas que menos esperas acaban decepcionandome" - me miró a los ojos - ella parecía saberlo muy bien -
- Es demasiado fuerte esto, Thomas - lo solté - ya vamos o llegaremos tarde -
Salimos del apartamento, y una vez en la vereda nos dirigimos hasta la escuela.
Todo parecía estar bien, veníamos riendo y él me tomó la mano.
- Me gustas, siempre me gustaste desde que te vi - dije sonriendo.
- Es raro pero, a mi me pasó lo mismo contigo pequeña - sonreí.
Parecíamos estar conectados por el alma de su hermanita, por Paulina.
- ¿Cómo le diremos Max que tú y yo nos enamoramos? - dije
- Tranquila, ya encontraremos la forma. -
Avanzábamos sobre esa caliente vereda, el calor seguía siendo totalmente insoportable.
Las tiendas estaban vacías, las vendedoras estaban bajo los equipos de aire acondicionado intentando soportar el calor.
Sería una jornada más calurosa de lo normal, aún era muy temprano y el calor ya se estaba haciendo sentir, más tarde sería insoportable.
Para nuestra sorpresa nos cruzamos con Max en la esquina.
Quedó perplejo en nuestras manos Unidas.
- ¿Que... Que... ? - tragó saliva y me miró - ¿Qué significa eso? - señalo a nuestras manos.
Rápidamente ambos nos soltamos.
- Thomas y yo estábamos... - quedé sin palabras.
- Max, hermano... - dijo Thomas intentando tocar su hombro
- No - gritó y se hizo hacia atrás - aléjate, no me toques idiota -
- Espera Max - dije acercándome a él.
- Tú tampoco, eres una mentirosa - se le llenaron los ojos de lágrimas - tú dijiste que me querías -
- Claro, Max. Eres mi amigo -
- Ni lo menciones. No quiero saber nunca más nada de ustedes - dijo él antes de salir corriendo.
Doblo la esquina y lo perdimos de vista.
No merecia esto...
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Lo más inesperado
DiversosEl camino es una sorpresa, el destino nos depara una nueva aventura a diario y jamás sabremos que es lo que el futuro nos prepara pero por eso hay que estar preparado para cualquier sorpresa...
