Cap. 28 - Pasaron 6 meses -

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  Carta de Thomas Jefferson...

    " Querida Windy:

                                     No lo puedo creer, sinceramente no tengo palabras. He quedado mudo desde que te pronosticaron aquello que ni siquiera puedo nombrar. Recuerdo la primera vez que me dijiste que el pecho parecía presionarte, lo recuerdo y ahora acabamos acá, en el hospital. Quien diría que acabarías teniendo... Cáncer de pulmón, al igual que Pauli.

             Porque ha de ser tan difícil esto. Es doloroso verte en una cama, llena de cables, conectada a un respirador artificial porque no te puedes satisfacer de tus propios pulmones.

             Yo estoy acá como un idiota inservible, al lado de tu cama, escribiendo cartas con las esperanzas de que puedas superar el dolor que debes enfrentar.

             Sé que estarás mejor, que no te irás de este mundo sin cumplir lo que te propusiste hace meses atrás. Te habías decidido con una gran sonrisa de que estudiarías literatura para luego sacar a la venta tu propio libro.

             Saldrás adelante y cuando menos lo espere estaremls tú y yo, de nuevo, frente al mar jurándonos amor eterno.

              Ahora estás tendida en esta cama bajo los efectos de la anestesia. Estoy contigo hasta que despiertes. Debes sacar todas tus fuerzas para pasar este obstáculo que te pone la vida por delante.

           No eres la primera en sufrir dolor semejante, tampoco serás la última. Debes luchar por mantenerte firme ante esto. Los médicos han dicho que todo estará bien, que debemos rezar por conseguir un transplante y que aún no se expande a ningún otro órgano.

            Quiero creer que tú no serás el segundo hermoso ser que se lo lleve está maldita enfermedad. Mi querida Windy, llegaste a mi vida desordenando cada parte de mi ordenado ser que era antes de tu llegada. Provocaste en mi una avalancha de sentimientos que jamás nadie había logrado provocar y de un momento a otro fuiste más que una chica desconocida, te convertiste en mi mundo.

            Los seres humanos somos tan poco inteligentes, creemos manejarlo todo, ser dueños de todo, creemos que somos invencibles, creemos que jamás pasaremos por una situación penosa, creemos mantener conocimiento de todo cuando no es así. Somos todos vunerables a la hora de enfrentar una enfermedad.

         Yo mismo, creí que podría superar el trauma que me generó ver a mi pequeña hermana luchando por su vida. Crei que con la llegada de Windy todo sería diferente, el dolor se alejaría, mis oscuros poemas tomarían color, mis ojos estarían alegres y no tristes y no volvería a tener que soportar el dolor de la soledad.

          Sabías que cubres la ausencia de Paulina, sabías que llenabas mi alma, no eras Paulina pero eras como ella. En mi alma no había ni habrá otra Paulina pero si alguien que me la trae a la memoria a cada instante.

           En el tiempo que paso a tu lado jamás me he sentido triste. Eres capaz de sanar mis penas lo que solo Pauli sabía hacer, pero tú también lo haces muy bien.

             Yo no entiendo cómo la vida ha de ser tan cruel conmigo, castigandome con una misma enfermedad a mis dos hermosas personas de este mundo.

              Tus padres, Windy se encuentran destruidos, estan en los pasillos del hospital ya que yo he pedido estar a solas contigo.

             Los médicos dicen que tú enfermedad puede sanar, dicen que necesitas un transplante de pulmón. La lista es larguísima, tú enfermedad aún no está tan avanzada, pero antes se consiga mejor.

           Te voy a confesar algo, cuando dijieron que necesitabas un transplante de pulmón... Me hice los estudios para ver si era compatible y no lo era.

            Si, perdería la calidad de mi respiración para salvarte pero no tenemos el mismo tipo de sangre.

            Disculpa... Me siento todo un inútil. "

             

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