--No erés nada para mi ¿has oído?- podia escuchar la voz de una persona, pero no era capaz de moverme o responder, parecían aquellas pesadillas en las que estas paralizado, puedes intentar abrir la boca pero no puedes decir absolutamente ni una palabra. Nisiquiera puedes mover un músculo.-- Te odio, te odio, te odio.---Una niña tan boba como tú, ¿en qué piensas todo el tiempo? Pareces estar despistada las 24 hs, erés una niñita boba, ¿Creías que me enamoraría de tí? ¿de alguien como tú? Oh Amélia, eres tan inocente..- la voz parecía más grave de lo normal, pero la reconocí.
--¿Por qué no vienes a Rockville? Me haría falta que me cuentes algunos secretitos tuyos, sé algo que tú no sabes Amélia, me gustaría que discutieramos sobre lo que tienes para contarme.-
--Oh pobre niña, le ha comido la boca el ratón- si pudiera moverme, le hubiera roto el tabique por gilipollas.
--Menos mal que mi cómplice me a ayudado para que no pudieras hablar, en tus propios sueños, mejor dicho "pesadillas", estoy encantado de aparecer en ella.-
--voy a ir al grano- suspiró y luego no tardó en volver a abrir su bocota-- debes ir a Rockville, al billar. No lo olvides, necesito que vayas.-
Me desperté asustada, una gota de sudor me recorrió desde la frente hasta la clavícula y entró en mi remera. ¿Qué significaba aquel sueño? ¿Por qué el idiota de Blakke me había hablado así, de mala manera? ¿Por qué me había dicho que vaya al billar de Rockville? Demasiadas preguntas sólo hicieron que me produjeran dolor de cabeza así que opté por darme una larga ducha. Con agua caliente como para hervir pavo, me bañé, necesitaba sacar las manchas de tristeza y enojo que me habían quedado de la otra noche. Quería olvidar lo que habia pasado.
Lloré, aveces era mejor llorar y largar todo antes que guardarselo para uno mismo y sufrir por dentro. Con las mejillas húmedas, salí del baño y cogí la ropa interior. Una vez puesto, me decidí a vestirme lo más parecido a una pordiosera. Estaba en mi casa y así me iba a quedar, todo el día acostada en el sofá, viendo películas con helado o leyendo un buen libro acompañado con un delicioso café con crema.
Me vestí, con unos tejanos negros y una remera lisa blanca, sin sostén, a la mierda pensé. No estaba con ánimos de nada. Una vez que salí de mi habitación, busqué por toda la casa a mi gata Kotta, tenía que darle de comer. Caminé hasta la cocina pero no la encontré. Un ruido sordo provino del primer piso, mi habitación. Corrí para llegar antes de que colgaran. Con la ilusión de que llamaba Cassey y que me pedía hablar sobre el asunto, para poder disculparnos y volver a ser amigas. Lágrimas recorrieron su camino hasta esconderse bajo mi camiseta.
Atendí, cuando apenas llegué, lanzándome a la cama para llegar.--¿Hola?- pregunté.
--Hola Ames, soy Chris- Aj tenía que ser el hermano y no ella.-- Me he enterado lo que sucedió entre tú y ella..-
--si, no es nada, sólo és una pelea de amigas, no duran mucho, siempre nos disculpamos.- le corté con sequedad en mi voz.
--si bueno, quería saber si tú tienes algo para hacer hoy- dijo con entusiasmo, yo sólo pensaba en lo que le diría ¿No me molestes, pasaré todo el estúpido día leyendo o viendo peliculas para no deprimirme? ¿un "no tengo nada para hacer, qué propones"? O un ¿" no me llames y vete como mi mejor amiga de mi vida"?.
--No, no tengo nada para hacer hoy- no podía decirle que se fuera y que me dejara sola para llorar todo el estúpido día, era domingo, mañana se volvía a la rutina de todos los días. Tenía que divertirme aún que sea un poco.
--Genial, pasó por tí a las 18:30 p.m- nunca había pensado que Christopher el típico chico malo que aparece en todas las novelas, me diría para hacer algo, más si soy soy o era la mejor amiga de su hermana menor.--Debo colgar, te veo luego.-
Colgó sin esperar a que le respondiera, no importa, yo también estaba pensando en colgar pronto, tenía toda una mañana y mitad de la tarde para estar tumbada en mi cama leyendo algún libro.
Luego de pasarme leyendo como Pach trataba de meterse en los sueños de Nora, escuché ruidos que provenían del exterior, estaba lloviendo, era un perfecto día para quedarse en casa, yo no lloraba en aquél momento pero el cielo lo hacía por mi.Era hora de cambiarse y ponerse "linda" para salir con un chico, pero un recuerdo se me vino a la cabeza. Tenía que averiguar qué significaba el sueño, tenía que saber el por qué tenía que ir a Rockville, ver a Dante en el billar.
..
18:00 p m
..
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A and A
FantasyAmélia Whytte es una chica ordinaria, de 16 años a punto de cumplir 17, muy fan de los libros de Hush Hush y Cazadores de sombras por lo ficticio e imposible. Mientras ella da un paseo con su mejor amiga por uno de los más grandes shoppings de la ci...