Esteatosis hepática.

281 14 5
                                        

La esteatosis hepática, popularmente conocida como hígado graso, consiste en una acumulación de triglicéridos en el hígado. El órgano aumenta de tamaño y aparecen gotas de grasa dispersas por todo el tejido hepático, que pueden verse a simple vista.
La afección ocurre, sobre todo, tras un consumo excesivo de alcohol; incluso se ha observado esta anomalía en un 90% de los individuos con alcoholismo crónico. Sin embargo, también existe la esteatosis hepática no alcohólica, y en este caso la afección no está relacionada con el consumo de alcohol y puede aparecer en pacientes abstemios o sin historial de consumo importante de alcohol.

Es la causa de enfermedad hepática crónica más frecuente en el mundo desarrollado. Su incidencia ha ido en aumento debido al mayor número de personas con obesidad y diabetes, así como por el mayor uso de la ecografía abdominal en el ámbito sanitario en el estudio rutinario de la elevación de transaminasas. Se estima una prevalencia en torno al 25-30% de la población.

Si atendemos a su relación con la obesidad, en individuos con índice de masa corporal normal la esteatosis hepática se presenta en uno de cada 10 aproximadamente, mientras que en individuos con IMC en rango de obesidad su prevalencia ronda el 80%.

Actualmente se habla de que este trastorno hepático es la expresión clínica del síndrome metabólico en el hígado. Puede presentarse también en los niños, relacionándose también con un 50% de los niños obesos.

Salvo complicaciones, en la mayoría de los casos se trata de un proceso benigno y reversible que, con el debido tratamiento, no provoca daño al hígado. Puede presentarse como un simple depósito de grasa en el hígado, pero puede progresar hasta una cirrosis y un carcinoma hepático en algunos casos. De hecho, en muchos casos de cirrosis de causa desconocida (no alcoholismo, no virus de hepatitis B y C, etcétera) se postula como causa escondida de estos problemas.

SÍNTOMAS
Los pacientes con esteatosis hepática suelen presentar una serie de síntomas inespecíficos como:
>Dolor abdominal. No se describe como un dolor intenso, pero sí como una molestia constante localizada en la región derecha del abdomen y en la zona de la boca del estómago. Suelen aquejar plenitud con las comidas incluso ligeras.
>Vómitos.
>Pérdida de apetito.
>Diarrea.
>Pérdida de peso.
>Somnolencia.
>Astenia.

Sin embargo, hasta en un 30% de los casos, el paciente se encuentra totalmente asintomático. En estos casos, la esteatosis hepática se descubre gracias a algún análisis casual solicitado por el médico de cabecera, o por cualquier otra consulta. También puede iniciarse el estudio porque el médico haya palpado un aumento del tamaño del hígado en la exploración del abdomen, hecho que ocurre en más de la mitad de los casos.

En los casos en los que la causa sea el alcoholismo, el enfermo despide un intenso olor a etanol y puede presentar rojez facial y ocular, excitación, temblor o, incluso, una intoxicación etílica evidente. Suele tener aumento del tamaño de las glándulas parotídeas (delante de las orejas, sobre la rama mandibular), así como presentar telangiectasias en la región de la nariz y en los pómulos. Es frecuente observar un aumento del perímetro abdominal con venas muy notables bajo la piel del vientre, e incluso una pequeña hernia umbilical en casos avanzados.

En pacientes más graves pueden observarse dolores intensos en la zona superior del abdomen y desarrollar incluso una insuficiencia hepática aguda. Si la enfermedad evoluciona en el tiempo, sin tratamiento, puede acabar apareciendo carcinoma hepatocelular, cirrosis y hepatitis fulminante. En estos casos puede entonces haber ictericia y una pérdida generalizada de masa muscular, pero con un abdomen muy prominente que asocia frecuentemente la presencia de líquido (ascitis).

DIAGNÓSTICO
Debe sospecharse que existe esteatosis hepática ante cualquier paciente con un elevado consumo de alcohol (más de 80 gramos de etanol al día) o con obesidad muy marcada. Para confirmar el diagnóstico de hígado graso se realizan las siguientes pruebas:

- Análisis de sangre: deben valorarse las enzimas hepáticas, ya que son de los primeros parámetros que se elevan en caso de que el hígado esté dañado. Estas enzimas son la bilirrubina y las transaminasas (GOT y GPT). Las transaminasas suelen presentarse en el doble de su valor normal. Es la razón más frecuente de iniciar un estudio que concluye en hígado graso como diagnóstico. La alteración de estos valores en la analítica determina el estado del hígado, pero no confirma que la causa del fallo sea una esteatosis hepática, por lo que son necesarias pruebas posteriores.

- Ecografía abdominal: como la analítica de sangre detecta la lesión hepática, pero no la causa de la misma, una ecografía, en la que se observan tanto el hígado como las estructuras colindantes, servirá para determinar si la causa de la alteración tiene su origen en el tejido hepático o en la vía biliar. Es útil también para descartar otros procesos que alteren la función hepática o puedan haber producido síntomas similares.

- TAC y RMN: si con la ecografía no se termina de ver bien el hígado, se recurre a estas pruebas, que definen mejor un aumento de la grasa hepática. Sin embargo, estas técnicas tienen un coste sanitario muy elevado, por lo que sólo se emplean en el caso de que las pruebas anteriores no hayan conseguido un diagnóstico definitivo y el paciente siga presentando las manifestaciones clínicas descritas en el apartado síntomas.

- Biopsia hepática: es la prueba definitiva para establecer el diagnóstico de esteatosis hepática. Se toma una muestra de tejido del hígado para, posteriormente, estudiarla en el laboratorio. Con la biopsia también se puede determinar si la causa de la esteatosis es la ingesta etílica o no.

- Fibroscan o elastografía hepática: permite estimar el grado de fibrosis hepática mediante la forma de transmitir ondas que presente el hígado. Es una técnica incruenta aunque no definitiva para su diagnóstico.

TRATAMIENTO
    En un primer momento el tratamiento de la esteatosis hepática se basa en resolver la causa del problema. Por lo tanto, es imprescindible abandonar el consumo de alcohol y evitar la exposición a agentes tóxicos y a medicamentos hepatotóxicos. Se ha comprobado que la grasa hepática comienza a desaparecer en tres o cuatro semanas tras eliminar el consumo de alcohol.

    En el caso de que el paciente con hígado graso presente también cierto grado de obesidad, la reducción de peso puede asociarse a la remisión de las gotas de grasa y la normalización de los niveles de transaminasas en la sangre.

    Si el paciente es diabético, es fundamental que tenga un buen control de la enfermedad, con una dieta equilibrada, y los fármacos que le haya indicado el médico para el tratamiento de la diabetes.

    Normalmente, con el control de las causas que han provocado la aparición de la esteatosis se consigue la remisión del cuadro. En ocasiones puede ser necesario algún fármaco, pero estos van dirigidos únicamente a tratar los síntomas, para intentar no sobrecargar el hígado y conseguir que el paciente disfrute de una buena calidad de vida mientras dure su enfermedad. En los últimos años se han postulado algunos medicamentos que pueden evitar la progresión de este trastorno, siendo la metformina el único que ha demostrado disminuir las transaminasas y el grado de esteatosis.

    Tras unas cuatro semanas de control de los factores desencadenantes, se reevalúa al paciente con ecografía y biopsia.

    El pronóstico de esta enfermedad es bueno en la mayoría de los casos. Tan solo un pequeño porcentaje progresa a cirrosis con el tiempo y esto condicionaría una menor supervivencia que la población general. El alcoholismo, la obesidad y la diabetes son factores de riesgo para que se desarrolle cirrosis y carcinoma hepatocelular.

—————
Hola Colegas ;)
Espero se encuentren muy bien.

Sí, sé que he estado muy perdido. Me disculpo por ello. 😔

Espero les guste.

Tema recomendado por: @AlejandroGomezEspino
Gracias ;)

Saludos,
~JH.

MedicinaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora