Llamada entrante Lizzy
–Me has tenido muy abandonada.
–Nunca digas eso, he tenido varios problemas en mi casa, iré a quedarme unos días donde mi padre. Te voy a extrañar, discúlpame por no decírtelo antes.
–Ojalá no tuvieses que irte Sharol, te quiero mucho. Eres la única amiga que tengo nena. Cuídate.
–Eres a la única persona que voy a extrañar, pero necesito alejarme de todo.
–Lamento decírtelo, pero alejarte de todo no te hará olvidar a Jhon.
–Yo creo que sí, tú eres la única que nunca me fallaría y lo agradezco.
–Si necesitas algo no dudes en llamarme.
–Está bien. Colgué el teléfono y comencé a ordenar una maleta.
–Lo bueno de tener a tus padres divorciados es que cuando pelees con uno, puedes ir donde el otro, dije sonriéndole a mi madre.
–Qué clase de broma es esa, te voy a extrañar pequeña.
–Ya no soy una niña mamá...
–Siempre serás mi niña.
Narra Lizzy
Desde que Sharol llego a mi vida me enseño que siempre hay por qué luchar. Nunca pensé que se convertiría como una hermana para mí, la única que me ha dado su apoyo incondicional aún en el internado.
Toc, toc. Escucho cuando alguien golpea la puerta. -Quien puede ser a esta hora y sin avisar. Dije antes de abrir la puerta.
–¿Matías? Digo al verlo.
–Te acuerdas de mí, dice sonriendo.
–Como olvidarte. Levante una ceja - ¿Buscas a Sharol?
–Si. Dijo buscándola por medio de mí.
–Ella se fue de viaje por unos días. Tal vez olvido decírtelo.
–Debe ser eso ¿Puedo pasar?
Me extraño mucho la pregunta de Matías, que buscaría si no está Sharol. Igual, se ve que es un buen chico.
–Claro pasa. Dije con una gran sonrisa.
–Qué tal si hacemos palomitas y vemos unas películas. –Lo miro un poco confundida. –Claro si no estas ocupada, no conozco a nadie en esta ciudad, solo quiero hacer nuevos amigos.
Lo miró fijamente sin decir nada.
–Si quieres me voy. Dice antes de dirigirse a la puerta.
–Que sabor las palomitas ¿Dulces o saladas?
Me da una sonrisa antes de responder. –Dulces, como tú. Sonríe.
En ese momento no note nada raro, era como estar con un amigo más ¿No?
Puse el maíz en el microondas. Mientras plática un poco con Matías.
–¿Que han sido estos años de tu vida?
–Pues. No hay mucho que decir, pase la mayor parte de mi vida en una clínica para suicidas.
–Lo lamento mucho, dice acercándose a mí.
–No es tan malo como crees, es el único hogar que he tenido desde que mis padres me abandonaron. –Mi voz empieza a cortarse. –Me he acostumbrado a que todos me abandonen algún día.
–Ey, tranquila, ahora tienes a Sharol, y a mi también. Limpio una lagrima que amenazaba con caer, y era inevitable no sentir la calidez de su piel. Bajo lentamente su dedo por mi rostro, cerré los ojos dejándome llevar, solo fue un segundo, pero era imposible que no me sintiera bien mientras hacía eso.
-Te han dicho lo hermosa que eres Lizzy, dijo pasando suavemente sus dedos por mis labios. Sabía que debía apartarme, pero algo mas fuerte que yo no me dejaba hacerlo.
Se acerco más a mí, tanto que podía sentir su aliento frio tocando mi rostro, nos miramos por un par de segundos fijamente, y nos dimos un corto beso.
–Lo siento, me deje llevar por el momento. Dije al separarme de él. Y ese fue mi más grave error. Dejarme llevar por el momento.
–No tienes por qué disculparte, como lo has dicho nos dejamos llevar. –Mírame, dice tomando mi rostro. –Nada pasó.
Si pasó y mucho pasa luego de un beso. Tome las palomitas y nos sentamos en el sofá a ver la película. Solo evitaba su mirada y cualquier cercanía. Me sentía tan mal, se que Sharol no tiene nada con él, ni le interesa pero eso no me hacia sentir mejor.
–Lizzy, no hablaste en toda la película, si es por lo que paso... Dijo al correrse para estar más cerca de mí.
–Dijimos que nada había pasado. Dije apartándome.
–Para mí va a ser muy difícil olvidar que te besé, dice acariciando mi rostro.
–Matías, no hagas esto, por favor. Tu estas saliendo con Sharol y no está bien. Dije al tomar su mano y quitarla de mi rostro.
–No, no tenemos nada mas allá que una relación amistosa o cordial. Bueno como lo quieras llamar. Desde el día que nos quedamos platicando en la sala, mientras ella discutía con mi hermano, me pude dar cuenta que eres una chica muy hermosa y sensible. Y eso me gusta de ti, cualquier chico se fijaría en ti preciosa. Acaricio suavemente mi pierna, y me estremecí completamente. Sentía por un instante como si el aliento me faltara.
–Terminaré por creerte, así que será mejor que te vayas... No siento que esto esté bien Matías.
–¿Eso quieres? Pregunta al morderse su labio inferior mientras me mira fijamente.
Mi pulso se aceleró, mis piernas casi temblaban. -En realidad no. Dije abriendo mis labios y mojándolos, pasando mi lengua por ellos.
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Jhon
RomanceJhon el chico que desde hace mucho tiempo me gustaba. Él era ese refugio en el cual quería estar sin importar lo que pasara. Pero tal vez ese gran amor que le tenía se volvería en mi perdición. Él llegó a llenar cada vacío que había en mi sin imagi...
