Capitulo 66

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Narra Sharol

Escucho el timbre de mi celular. –¿A quién se le ocurre llamar a esta hora? Son casi media noche. Tome mi celular y con voz adormilada conteste.

–Buenas noches, usted es la señora Sharol.

–Si ¿Necesita algo?

–Llamamos del hospital, lamento informarle, pero... la señorita Lizzy Brown ha fallecido, usted es la única persona que hemos encontrado.

Sentí que todo el mundo me daba vueltas y mis ojos empezaron a inundarse de lágrimas. No se como pude mantenerme de pie en ese instante. Mis piernas amenazaban con doblarse, y mi mente no procesaba nada.

–¿Que? Señorita está segura, Lizzy está en su casa. Debe estar equivocada.

–Lo siento mucho, pero no es así. La señorita Lizzy Brown ha fallecido.

–No, no es cierto usted está equivocada. Colgué el teléfono y mi cuerpo fue cayendo lentamente al suelo.

–Otra vez no, no puedo pasar por esto de nuevo.

–Hija. Dice mi madre al tratar de levantarme del suelo. –¿Qué pasa?

–Lizzy... Lizzy ha muerto. Un escalofrío recorrido todo mi cuerpo al decir esas palabras.

Mi madre se queda sin palabras y me da un fuerte abrazo. Mi cuerpo estaba temblando y solo quería que eso fuera un sueño.

–Tengo que ir a su casa, ella debe estar ahí durmiendo, y si solo es una confusión. Tome lo primero que encontré y trate de salir.

Mi madre me toma fuerte. –Tienes que calmarte, iremos al hospital primero, pero tienes que tranquilizarte.

–¡No me pidas eso mamá! Estamos hablando de mi mejor amiga, ella no puede estar muerta. Dime que no está muerta, estuve con ella hoy, estaba bien. Esto no es verdad.

–Lo se hija, pero tenemos que ir al hospital, mírame. Todo va a estar bien, estoy contigo.

Tomamos el primer taxi. Minutos después llegamos al hospital. Subí corriendo al 3 piso.

–Señora, Lizzy, Lizzy Brown ¿Esta aquí?

La recepcionista me mira con una gran tristeza en sus ojos.

–¿La chica que se suicidó? Pregunta mirándome.

–No, no, Lizzy tiene que estar viva. ¡Tiene que estar viva!
Mi madre me toma fuerte. –No estás sola hija.

–¡Tengo que verla! Ella está bien, ella ya salió de esto. Ella estaba bien. Dije antes de sentir que respirar me costaba, me estaba ahogando.

–Acompáñeme, dice una doctora.

Me lleva a una habitación oscura. Nos detenemos delante de una camilla, un cuerpo tenía una cobija blanca.

–Puede verla, pero trate de calmarse señorita. Dice la doctora.

Levanto lentamente la cobija blanca al mismo tiempo que siento un escalofrío que pasa por todo mi cuerpo. Y mantenía esa ilusión de que no fuera ella. Me estremecí por completo.

–Tú no puedes dejarme sola, no al igual que todos. Dije antes de ver el cadáver que estaba ahí.

Al ver, me di cuenta de que si era Lizzy y no tenía aquella sonrisa en su rostro.

–¡Lizzy! Despierta por favor. Dije aferrándome a su cuerpo. -Lizzy, escúchame, volverás a la clínica y todo estará bien. Deja de fingir maldita sea, odio que hagas esto. Vamos nena, me lo prometiste, salimos de esto juntas, vamos, levántate. Prometiste estas siempre conmigo.

–Lo siento, tiene que salir. Dijo la enfermera tomándome.

–No, no puedo dejarla sola, ella es mi mejor amiga. No la puedo dejar aquí, no puedo. A ella no le gusta estar sola. Lizzy vamos a casa, me quedare esta noche contigo, lo prometo. Veremos tu película favorita y dejare que me cortes el cabello como el tuyo. ¿Sí?

-Señorita, Lizzy, Lizzy no volverá. Dijo alguien cerca de mí.

Sentí que las luces se apagaron a mi alrededor. Y desperté en una camilla.

–Cariño. Dice mi madre mientras acaricia mi cabello.

–¿Que paso? Pregunte confundida. - ¿Dónde esta Lizzy? ¿Está mejor? ¿Ya despertó? Le dije que no jugara con estas cosas. Llévame a verla, no le gusta quedarse sola.

-Hija, trata de calmarte. Fue una impresión muy fuerte. Pero estas conmigo y Lizzy no estará sola, estará con tu hermano.

-No, no mamá, Lizzy no, ella no. Ella puede, dije antes de caer en llanto. -Ella puede.

–Lo siento, cuando quisiera que no tuvieras que pasar nuevamente por esto. De verdad lo siento hija.

–¡Tu no sientes nada! No sabes lo importante que ella fue en mi vida, las veces que tu no me abrazabas lo hacia ella, las veces que tu solo estabas preocupada por ti y la muerte de mi hermano ella era mi refugio... Sentía un nudo en la garganta que ya no me dejaba hablar.

–Lo siento. Dice mi madre con sus ojos llenos de lágrimas. –Siento mucho que me sigas guardando tanto rencor.

–Necesito hablar con Lizzy, yo la deje en casa, estoy segura de que ella me está esperando. Llévame, mamá, o me iré sola, tengo que verla. Me quedare con ella estos días. ¿Entiendes? Llevare ropa, tengo que quedarme con ella.

–Hija ¡Entiéndelo! Por favor, Lizzy está muerta, y ya no puedes hacer nada.

–Ella está en su casa mamá, me está esperando. Dije al empezar a descontrolarme.

Entro una enfermera, aplico algo en mi suero. Sentí mis ojos pesados. -Ella está esperándome. Fue lo último que dije antes de caer profundamente dormida. 

JhonDonde viven las historias. Descúbrelo ahora