Me despertó una suave luz que entraba por el gran ventanal de la habitación, una luz demasiado brillosa, era la luz del sol bailando sobre la blanca nieve y el enorme lago congelado.
Justo a mi lado se encontraba lo mas bello, nunca antes habia apreciado tal belleza, esta mujer es increíble.
Robin dormia placidamente, estaba desnuda pero tapada con una manta. Me encantaba la imagen que habia ante mis ojos, piel palida, cabello negro como la noche, y si perfecto cuerpo ahora acompañado por su perfecta barriguita, me enternecio verla así, tan inofensiva, tan tierna... pose una de mis manos sobre su barriguita y lo que noté me emocionó demasiado, el pequeño bebé habia dado una patadita, y yo lo habia sentido, nunca antes habian recorrido sobre mi todas las sensaciones que ahora mismo me embriagaban.
-Buenos días espadachin- me dijo Robin sin moverse ni un milimetro.
-Buenos dias princesa.- sonreí mientras continuaba mi recorrido sobre su batriguita.
-¿Que pasa?- giró un poco su cuerpo para poder mirarme, continuaba con su sonrisa.
-Nada... solo que... he notado una patadita del bebé.- seguia sonriendome. -Robin... dime una cosa ¿realmente no sabes quien es el padre?- su rostro cambió su rostro, ahora no tenia una sonrisa, ahora sus labios formaban una perfecta linea recta.
-Si lo supiera, lo habria dicho... habría sido sincera desde un principio, no solo contigo... si no tambien con Torao... le debo mucho...- su cara se puso triste.
-Lo siento- le dije acariciando su larga melena azabache.
-¿Porqué?- me acarició el lobalo de la cara.
-Por haber dudado de ti.- bese su frente.
-No te preocupes... es normal que quieras saber si este niño o niña es tuyo- me sonrió de medio lado.
-Aun así.- me levanté de la cama.
-¿A donde vas? ¿e dicho algo malo?- estaba confundida y preocupada.
-No... por dios, no... nada de eso. Simplemente voy a por el desayuno. Debes de alimentarte bien- le sonreí de medio lado.
Sali de la habitacion, aún iba desnudo, no me importaba, la casa estaba caldeada. Me dirigí a la cocina y alli preparé el desayuno para mi y para Robin, algo sencillo, tostadas, zumo, cafe y algo de fruta. Lo puse todo en una vandeja de madera blanca, la cogí y me encamine hacia la habitación de nuevo.
-Aqui tienes- le dije a Robin mientras colocaba la bandeja en la mesita donde anoche estaban las fresas.
-Gracias espadachin- sonrió de nuevo mientras se incorporaba con cuidado. -Tiene buena pinta- dijo cogiendo una de las tostadas.
-¿Que te apetece hacer hoy?- pregunte dando un largo trago a mi zumo de naranja recién escurrido.
-Hoy tengo cena familiar, voy a contarle todo a mis padres. Mi madre me llama todos los dias preguntándome porque se ha cancelado la boda. Creo que se merece una explicación, ¿no crees?-
-Si, seguramente si. Si quieres puedo acompañarte, quiero estar contigo en todo y apoyarte.- le dije mientras acariciaba uno de sus brazos.
-Gracias, pero sera mejor que lo haga yo sola.-
-Y ¿Hancock?- frunci el ceño.
-Hancock... no quiere saber nada del tema, le esta costando un poco asumir esto... no lo entiendo.- paso sus manos por si cabeza. -Si la que ha roto mi relación con Torao para estar contigo he sido yo.-
-Si- es lo único que pude decir.
-En el fondo la entiendo, siempre le tuvo un cierto cariño a Torao...- bebió zumo.
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PENSANDO EN TÍ
FanfictionNuestro Zoro se enamorara perdidamente de una chica preciosa y descubrira su nombre y algunas recuerdos del pasado que regresaran. El tendrá que decidir entre amarla o luchar contra ese sentimiento. Posdata, es la primera vez que escribo, cualquier...
