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Kelsey POV  (MARATÓN 1/3)

Se podía sentir la vibra extraña en el viaje hasta el hotel. Decidí descansar ese pequeño tramo para evitar de cualquier manera esa situación incómoda. Se podía escuchar nuestras respiraciones y el ruido exterior de la camioneta en funcionamiento.

De reojo noté que Justin estaba concentrado en su móvil haciendo quién sabe qué por lo que tomé que era mi momento para dormir lo que pudiese. Recosté mi cabeza contra la ventana y apoyé mi rostro en mi brazo el cual era sostenido por el apoya brazos del automóvil.

Se sintieron como cinco minutos que descansé ya que Justin se encontraba pasando sus dedos cariñosamente por mi rostro para despertarme.

—Anda Kels, hemos llegado. Dentro podrás seguir descasando hasta el almuerzo si lo deseas.

Me desesperé y noté que a Justin se le escapó una pequeña sonrisa en las comisuras de sus labios antes de volver a desaparecer.

Tomé mi bolso, mi abrigo y fui por mis maletas pero la acción se vio frustrada ante las vistas que actualmente tenía frente a mí sin mencionar el increíble hotel que mi compañero de viaje había elegido.

Al parecer decidió cambiar el rubro de su empresa pero el dineral no le anda faltando.

El hotel se encontraba elegantemente situado entre las playas, creando la sensación de ser desechado en un santuario privado de arena blanca. Cuenta con un vestíbulo al aire libre el cual te permite apreciar el amanecer y el ocaso, un exclusivo poolscape que roza suavemente las playas privadas, impresionantes y sensuales habitaciones y suites, una colección de inigualables restaurantes y tiendas, y un servicio de propósito entregado con la calidez de las Bahamas.

Se podría decir que eran como tres torres juntas, llenas de pequeñas ventanas que iluminaban la monstruosidad de edificio

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Se podría decir que eran como tres torres juntas, llenas de pequeñas ventanas que iluminaban la monstruosidad de edificio. Contenía tres cúpulas en lo más alto completamente iluminadas, balcones que brindaban vistas hacia la piscina, la playa, el atardecer o amanecer. Podrías pasarme la vida en el hotel sin necesidad de pisar las excéntricas playas de lo enamorada que me encontraba de nuestra lujosa estancia.


Justin se posicionó a mi lado mientras la camioneta desaparecía y colocaban nuestras últimas maletas en recepción.

—¿A que no es perfecto? He venido algunas veces y me es imposible no cambiar de hotel, por alguna razón siempre vuelvo aquí. Ahora cierra esa boca que te entrarán abejas y vamos por nuestra suite.

Decidí terminar con el papel lamentable que me encontraba haciendo, seguramente he de parecer una niña que ha vivido en el campo y es su primera vez en la ciudad. Pero es que realmente el lugar era excepcional y por más que lo intentase cada lugar nuevo que visitaba me asombraba más que el anterior.

El lobby te hipnotizaba con sus grandes columnas, el techado casi parecía que se chocaría con el cielo, lámparas enormes en formas circulares las cuales contenían unas más pequeñas en su interior colgaban de este a lo largo. Entre medio de cada columna podías tomar asiento en unos grandes y al parecer, bastantes cómodos, sillones que llevaban la temática de la gala de marrones que estaba esparcida por todo el lugar.

Sex Slaves [SIN EDITAR]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora