XIII

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—¿Esta emocionada?, - pregunto Rose a Rey mientras la ayudaba con su tocado, la cena donde conocería a la familia de Ben era esta noche.
—Demasiado, - suspiro profundamente viendo a su amiga y confidente, —Rose tengo que decirte algo.
—¿Que cosa?, - algo curiosa por lo que estaba apuntó de decirle su amiga.
—Mira, - tomandola de la mano para sentarse en la orilla de la cama.
—Señorita me esta asustando, ¿que pasó?.
—Ben me propuso matrimonio ayer, - llevándose las manos a la boca, Rose abrio la boca y los ojos de par a par, —Rose di algo, - las lágrimas empezaban a brotar de los ojos de Rose y la sorpresa en su boca ahora era una amplia sonrisa.
—Estoy tan feliz por usted de verdad.
—Rose, - abrazándose fuertemente, —que haría sin ti, - Rey pensó, —pero tengo miedo, - Rose se apartó y la miro incrédula limpiandose las lágrimas.
—¿Miedo? Miedo de que.
—Tu sabes, - levantándose hacia la ventana tratando de buscar algo afuera.
—Yo no se nada, - le respondió, pero Rey seguía mirando por la ventana, —lo dice por Poe.
—Si, - las lágrimas ahora la amenazaban.
—Porfavor Señorita, - girandola para verla directo a la cara, —lo que pasó con Poe fue una mala experiencia algo que debería estar en el pasado muy lejos de su mente y sobre todo su corazón la vida le ah dado una nueva y maravillosa oportunidad tanto de vivir como de amar, - Rey parecía tan concentrada en lo que su amiga le decía, —sea libre y tome la mejor decisión y no piense que todos los hombres son como Dameron porque no lo son y el Joven Ben no es el, - Rey suspiro y le regalo una sonrisa..
—Tienes razón, Poe esta en mi pasado y Ben esta en mi presente..
—Y en su futuro, - la interrumpió con una sonrisa pícara.
—Tengo la última palabra el me la a otorgado.

Rose terminó de arreglar a Rey los ultimos toques para estubiera bellísima habían escogido un bonito vestido color vino y el peinado una cebolla sencilla al igual que el maquillaje algo natural en tonos color piel nada exagerado ella siempre quería verse natural se sentía más cómoda así, y su corazón latía muy rápido lo que le había dicho Rose era verdad tenía que dejar a Poe de lado completamente el era solo una parte de su pasado aunque aún no comprendía porque la abandonaría pero ya no pensaría en eso ni un momento más ya no lloraría o se lamentaría ella sería «valiente» y como le había dicho Rose ella sería quien tomaría la mejor decisión la decisión de amar.


La sonrisa no se borraba del rostro de Ben, el esperaba en la sala a que su madre estuviera lista para la cena en casa de Rey, jugando con la solapa de su traje ya quería ya añoraba y deseaba ver a Rey.
—¿Estas bien hijo?, - pregunto Maz que se apareció de la nada.
—Tia.. sí estoy bien, - ella alzó una ceja, —bien me estoy muriendo de los nervios, - exhalando toda la presión.
—Pero ¿porque?.
—No le eh dicho a mi madre aún, - en voz baja.
—¿Que es? - asustada por el semblante de su sobrino.
—Pero no quiero que se le cuentes a mi madre, prometemelo, - Maz lo miro con una mueca.
—Tía, - rogó Ben.
—Esta bien, - finalmente aceptó, —¿que pasó?.
—Le pedí matrimonio a Rey, - esperando la reacción de su tía Maz.
—Eso es genial, - grito.
—Tía porfavor, - acallando con sus manos el estruendoso grito.
—¿Y que te ah dicho?, - en voz bajá.
—Bueno.....
—Que son esos gritos, - interrumpió Leia bajando de las escaleras.
—Nada, - dijo Maz riendo.
—¿Nada?, - arqueando su ceja y mirando a Ben, —¿seguro?.
—Es que Ben dijo que habría mucha comida rica, - salto Maz.
—Si eso es, - finalizó Ben..
Leia solo sonrió para ambos sabía que algo se tramaban pero no les molestaría sabía que hacía era su amistad, Maz había sido una segunda madre para Ben así que sea lo que sea no podía ser tan malo puesto que Maz le jalaria las orejas.
—Bien entoces vámonos.


Motmah miraba nostálgica el retrato de su boda pensando que ella jamás fue feliz en su matrimonio o al menos no enamorada, con los años le tomó cariño a Orson pero nunca hubo esa magia del «amor» y tampoco era tan valiente o más bien cruel para confesar los pecados del pasado a Rey quien tiene a su padre en un altar ella no sería quien le confesara tales cosas por eso en el fondo había decidido aceptar que ella fuera la que decidiera por su corazón al final sería ella quien sellaria su destino.

AMOR ETERNO Donde viven las historias. Descúbrelo ahora