La semana siguiente transcurrió lo más normal posible, Rey trato de buscar la manera de hablar con Ben sobre la estadia de Poe en la casa y que se fuera de la forma más civilizada posiblemente, pero no encontraba las palabras justas tenía un poco de miedo a como sería su reacción, el era amable con ella y la amaba de que eso no había duda pero un hombre herido es peligroso..
—¿Pasa algo Rey? - preguntó Ben al ver a Rey tan pensativa frente a la ventana.
—Estoy bien - tratando de sonar así.
—¿De verdad? - tocando su mejilla, ella cual caricia divina se encogió ante el toque.
—De verdad - tocando su mano — simplemente apreciaba la vista, - girando al jardín — amo este jardín me hace sentirme en casa - Ben sentía que algo más le ocultaba, el le había dado espacio para con sus sentimientos y sus secretos pero aún guardada algo más, el lo sabía, aunque al final de cuentas quien era el para reclamar algo asi cuando el guardada sus propios secretos.
— Especialmente hecho para tí, - besando su cuello.
— Ben - escogiendose de hombros ante la caricia que era como un coque eléctrico.
— ¿Que pasa? - atrayendola hacia el, — ya no te gustan mis caricias, - besando lenta y suavemente su cuello.
— Tú sabes que solo tus caricias y besos hacen que mi mundo colapse, - girando para besarlo, el no dudó en posar sus manos sobre su cintura para atraerla lo más cerca posible, sus cuerpos temblaban a sus toques, besos y roces.
— Tendremos que parar o llegaremos tarde - sugirio Rey entre jadeos.
— No tardaremos mucho - mirandola con astucia.
— ¿No mucho? - con una ceja levantada.
— Lo suficiente - se corrigió.
— Nunca es suficiente cuando estoy contigo.
La levanto hasta que llegaron a la cama donde la paro justo frente a el le desabrocho el vestido para dejarla solo en bata, ella poso sus manos en su pecho y le quito la camisa lentamente, paso una de sus manos sobre su pecho trazando una delicada linea imaginaria sobre sus lunares paro en seco y miro su rostro.
— Te amo - le susurro Rey.
— Te amo - la recosto sobre la cama, levanto su vestido y separó sus piernas ya se encontraba húmeda, con cuidado se unió a ella un placer que tanto querían, suave y duro no había duda de su amor, después más fuerte y más salvaje duras como el, pero era una dureza dulce y suave una combinación letal y placentera entre embestidas, besos, caricias y palabras ambos se corrieron, aun sin retirarse.
— ¿Satisfecha? - dijo el.
— No - dijo con una mirada de deseo.
— ¿No? - arqueando una ceja.
— Contigo jamás es suficiente quiero más y más - entre besos que parecían no terminar.
Unos toques en la puerta los obligaron a parar.
— Ben, Rey - grito la voz de Kydel al otro lado de la puerta — llegaremos tarde.
— Vamos - dijo Ben con una sonrisa en su rostro.
Rápidamente se cambiaron y limpiaron un poco.
— Será un sacrilegio hacer esto antes de ir a la iglesia - dijo Rey abrochando la camisa de Ben.
— Sacrilegio hacerlo en la iglesia mi amor - besando su boca haciéndola estremecer.
— Basta Ben - retirándose pero deseando no hacerlo — tenemos toda la vida para esto.
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AMOR ETERNO
Roman d'amourEl Amor y el destino serán crueles con los corazones de estos jóvenes, llevándolos a tocar el infierno y el cielo, Rey Calamari una joven aristócrata se verá envuelta en amor prohibido, pero su suerte cambiará cuando llegue a ella Ben Solo Skywalker...
