Lo primero que vio Keith al abrir los ojos, fue el rostro de un Shiro dormido, sin preocupaciones por lo que su mente pudiera mostrarle. Una sonrisa se le escapó repentinamente, y con su dedo índice, movió aquel mechón blanco que cubría parte de su rostro.
Shiro se veía mucho más tranquilo que antes, incluso juraría que una muy tenue sonrisa iluminaba sus sueños.
No quiso despertarlo, aún era muy temprano, el sol ni siquiera había salido, pero si querían llegar pronto a su casa en el desierto, entonces tenían que salir pronto en camino.
Se levantó, un baño antes de irse no estaría mal.
Cuando se quitó la ropa, ya adentro del baño, pudo ver que en efecto, los golpes dejaron feos moretones. Quiso tocar uno en su hombro, pero al instante se detuvo. Dolían. No tenía más que un par en el abdomen, los demás estaban repartidos por brazos, espalda y piernas.
Abrió el agua fría, y se metió. Tal vez así calmaría su dolor.
En cuanto cerró los ojos, la imagen de Shiro llegó a su mente. No era el mismo Shiro aterrado que vió antes, éste se veía relajado, tan tranquilo que contagiaba a Keith en un santiamén.
Salió del baño ya vestido con esa misma ropa que tenía antes. Estaba algo sucia, pero ya que volviera a su casa podría cambiarse.
Dejó una toalla sobre sus hombros para evitar que su cabello mojara su ropa, y cuando volvió a la habitación, Shiro ya no estaba.
Se inquietó de inmediato. Retrocedió un par de pasos hasta sentir cómo su espalda chocaba contra alguien.
-¿Todo bien?-. Ahí estaba...
Keith se giró, quedando de frente con él, mostrando una sonrisa nerviosa a pesar de que ya podía relajarse.
-Sólo no desaparezcas-. Keith había desarrollado un nuevo miedo, y ese era el de perder de nuevo a Shiro, que lo dejara sólo como aquellos años en los que el sufrimiento era lo que más abundaba en su vida.
El mayor lo miró enternecido justo antes de negar con la cabeza y caminar hasta la cocina. Había preparado un par de cafés, para despertar por completo.
Le dió una taza al otro, y Keith la aceptó con una sonrisa antes de beber un sorbo y sentarse en el comedor después de aquellas noches cenando sobre la cama.
-Te va a encantar pasar unos dias allá-. Habló Keith sin mirar al otro. -Es bastante tranquilo, encontrarás la paz que tu mente necesita.
Shiro también bebió un poco del café. -¿Crees que debería escribir lo que veo en mis sueños?
-Creo que eso depende de tí. Nadie sabe lo que pasó allá y tu mente es la única que puede guiarnos a una respuesta. Supongo que sería la forma más sencilla de encontrar una lógica a todo esto.
Shiro suspiró bajando la mirada justo antes de sentir la mano del menor tomando la suya sobre el comedor.
- No te preocupes, ya sabremos qué hacer-. A los ojos de Shiro, Keith comenzaba a verse diferente.
Aquella mañana, partieron incluso antes de que el sol saliera por completo. El arrebol se veía apenas en el horizonte. Era algo digno de admirar.
El camino estuvo lleno de charlas triviales, preguntas, cualquier cosa que los ayudara a conocerse mejor, o más bien, a reconocerse. Shiro tenía la sensación de que aquello ya lo había vivido, y Keith se alegraba al darse cuenta de que conocía la mayoría de esas cosas sin importancia sobre Shiro, su comida favorita, su canción favorita, incluso su libro favorito. Vaya que Shiro la pasaba bien charlando con Keith.
ESTÁS LEYENDO
KURO: Mirando a las Estrellas [SHEITH]
Fanfiction"Hold you in my arms I just wanted to hold You in my arms" -Starlight [MUSE] Takashi Shirogane. Keith Kogane. Ambos destinados a estar unidos incluso en el peor de los casos.
![KURO: Mirando a las Estrellas [SHEITH]](https://img.wattpad.com/cover/158257674-64-k938194.jpg)