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Erick no estaba feliz, para nada feliz, había pensado que tal vez podría raptar a Logan, y tenerlo retenido hasta después de la fecha de la boda, entonces Peter se sentiría devastado e iría a sus brazos diciendo que no volvería a enamorarse jamás. Era un gran plan, e incluso sabía donde escondería al sujeto en cuestión, hasta que Charles lo escuchó; tal vez lo escuchó porque lo pensó demasiado fuerte, o tal vez porque el profesor quería saber que mantenía ocupado a Erick mientras él se paseaba semi-desnudo por la habitación.
- ¿Estás loco? - había recriminado. - Le romperías el corazón a Peter.
Obviamente tuvo que cancelar su plan y aceptar el hecho de que su hijo iba a casarse, y se iría a vivir a aquella lejana casa -que realmente quedaba a 20 minutos de la mansión-.
El día de la boda estaba cerca, y Peter iba de un lado a otro para encargarse de todo él mismo, había encargado las flores, escogido su traje, contratado a un par de personas, comprado la decoración, y elegido la música. La verdad no le molestaba hacer todo eso, todo aquello había demorado menos de una semana, así que todo estaba casi listo.
Él y Logan habían escogido el pastel, Peter quería el más grande que hubiese, y lo encontraron, un pastel de cinco pisos, era blanco con adornos y destellos de color plata, le pareció perfecto; y obviamente Logan no se lo negó. Así como no le negó todas las cosas -la mayoría innecesarias- que compró durante ese día.
Parecía un niño, le brillaban los ojos mientras caminaban tomados de las manos, y le daba suaves besos en cualquier instante que quisiera.
Logan había gastado casi todos sus ahorros, más bien la mayor parte, pero... ¿qué demonios importaba? Iba a casarse con el amor de su vida, tenían una casa preciosa y la sonrisa brillante de Peter era todo lo que necesitaba. No le importaría vivir en la calle, si Peter estuviese a su lado.
- Necesitamos ir a por tu traje. - comentó Peter mientras entraban a una tienda, llevaban buscando esas pequeñas figuras de cera para su pastel desde hacia media hora.
- Ya me encargué de eso. - respondió el mayor mientras contemplaba las vitrinas. - Charles me ayudó.
- Se supone que yo debía ayudarte. - murmura enfurruñado el adolescente, Logan lo mira con una sonrisa dulce y lo abraza por la cintura.
- No, es de mala suerte. - Peter levanta el rostro para ver a Wolverine sonriendo, le pone las manos sobre el pecho y se balancea levemente. Lo besa lentamente antes de separarse de él, sonriendo también. - ¿Quieres galletas?
- Claro, - asiente. - solo si tienen chispas de chocolate.
Una señora, que acaba de aparecer, los mira desde el otro lado de la vitrina, y toma las dichosas galletas antes de ponerlas en una bolsa y extendersela a Logan.
- Necesitamos dos de esas parejas de ceras en la entrada. - pide Peter, la señora asiente y va a por lo que el joven le pide. - Una de esas, - explica Peter mientras señala una en específico. - y esa otra.
- Es grandioso ver como dos amigos se casan el mismo día. - murmura la señora mientras saca la cuenta, la pareja comparte una mirada, que oculta una sonrisa.
- Sí, por supuesto... amigos. - Peter toma las parejas de cera y agradece antes de dirigirse a la salida de la tienda. Logan mete la mano en el bolsillo trasero de Peter mientras sonríe, gira levemente la cabeza y le dedica un guiño a la señora, que luce escandalizada ante la escena.
(***)
El día había llegado, Peter pensaba que iba a desmayarse en cualquier momento, no había visto a Logan desde la mañana, cuando Ororo lo había arrastrado a la otra punta de la mansión para que no se pudieran ver.
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Again You (Wolvesilver)
FanficY estaba ahí, con aquella expresión que le decía que quería asesinar a alguien, Peter sonrió y corrió a su lado, Logan contuvo un suspiro y le siguió el juego. Era un adolescente, ¿cuántos problemas podía traerle? #6 en mutantes de 1.25k historias (...
