La palabra rebota una y otra vez dentro de la mente del hombre, que parece haberse ralentizado.
La palabra rebota una y otra vez hasta salir por sus labios, como una broma hosca, tanteando el terreno, como si decirla una vez más fuese a hacerla desaparecer.
Levanta la mirada, y mira como el doctor sentado del otro lado del escritorio habla, pero el continuo pitido dentro de sus oídos le impide escuchar lo que dice; frota las manos contra los vaqueros, eliminando el sudor en sus palmas, antes de que vuelva a aparecer.
- ... el momento de decirle a su fami~
- ¿Qué? - espeta, agudizando el oído, el doctor suspira, y hace crujir sus dedos.
- Señor, sé que es difícil para usted asimilar todo esto - susurra. - pero e~
- Mi esposo también es bromista, ¿sabe? - suelta el peliplata. - Nunca volveré a quejarme de sus chistes después de oír éste.
- Señor Maximoff, - repite el doctor. - sino intervenimos pronto con el cáncer en sus pulmones, temo que podría expandirse al resto de sus órganos.
La sonrisa de Peter tiembla en sus labios, hasta decaer en una mueca en blanco.
- P-pero... no fumo, - murmura. - y no estoy en contacto con químicos o~
- Esas son algunas de las mayores causas del cáncer de pulmón, pero también puede darse por herencia genética. - explica, y el peliplata suelta una risa amarga. - ¿Alguien en su familia tuvo cáncer?
El peliplata titubea, los pensamientos vagan por su mente, demasiado pesados y aturdidos como para ser capaz de responder con la rapidez que lo caracteriza.
- Uhmm... sí, mi abuelo materno lo tuvo. - dice, la voz demasiado apagada y robótica.
- Usted pudo haberlo heredado de él. - explica. - Tenemos varios tratamientos experimentales que podrían...
Pero Peter deja de oírlo otra vez, aun cuando continúa asintiendo con la cabeza un par de veces.
(***)
Entra en la casa, con las piernas tambaleantes, y la mente aun en blanco.
- Ya llegué. - exclama aún cuando sabe que no hay nadie en el departamento para devolverle el saludo. Da un par de pasos, débiles, hasta que sus piernas ceden, y lo hacen caer en el suelo del pasillo, donde se queda, con las piernas contra su pecho.
Pero no llora, solamente se queda ahí, con la vista perdida en algún punto del salón, entre los sofás.
Cuando han pasado un par de minutos, u horas, y saca el teléfono de su bolsillo. Mueve los dedos sobre la pantalla, y mira la foto de la mano de su novio y la suya como fondo de pantalla.
Marca el número de Logan, pero lo borra, para volver a marcarlo y volver a borrarlo.
No debería molestarlo, seguro está en una misión.
(***)
Logan llega, echando humo, literalmente.
- Amor, - llama, entrando a paso lento, se palmea la nalga izquierda, donde la tela abierta (que muestra la piel de su trasero) continúa ardiendo. - tuvimos un problema con... la mutante ardiente. - asoma la cabeza por el marco de la puerta, y mira la cabellera plateada de su esposo en el sofá, que no ríe, ni se gira en su dirección. - Está bien, no era tan ardiente, pero... casi, tenía un cuerpo que~ - se cortó a si mismo, haciendo un movimiento de manos. - Pet. - llama, con tono preocupado. - Hey, ¿niño?
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Again You (Wolvesilver)
Fiksi PenggemarY estaba ahí, con aquella expresión que le decía que quería asesinar a alguien, Peter sonrió y corrió a su lado, Logan contuvo un suspiro y le siguió el juego. Era un adolescente, ¿cuántos problemas podía traerle? #6 en mutantes de 1.25k historias (...
