Logan deja el último ramo, que tiene entre las manos, frente a la lápida, antes de sentarse en el pasto. Su pesado cuerpo cae y el hombre suspira, se rasca la mandíbula en medio de la espesa barba.
- Hola, Pet, - saluda, voz clara y sonrisa de lado. - hoy ha sido un día algo ajetreado, ¿sabes? - murmura. - Casi no logro encontrar lirios, ni girasoles, tuve que recorrer toda la ciudad para traerte estos, mocoso. - se estira, y limpia con la palma de la mano, una pequeña mancha sobre la inscripción en la lápida que dice:
"Pietro D. Maximoff, amado padre esposo e hijo. Vivirás siempre con nosotros."
- En días como hoy te extraño más, - susurra el hombre, las arrugas en su rostro se hacen más notorias cuando sonríe. - ¿recuerdas que solías arrastrarme hacia el patio y obligarme a cocinar algo para ti y Laura? - deja escapar una corta risa, que es interrumpida por una potente tos, que le estremece todo el cuerpo. - Fui a dejar flores a Charles y Erik, también a Storm y Hank. - farfulla, arrancando pequeñas hebras de pasto con sus manos. - Incluso al bast~ - se muerde la lengua en el último segundo y levanta las manos. - claro, sin malas palabras; fui con Wade y su Peter, y Scott, pero creo que estoy demasiado viejo para esto.
Una sonrisa se extiende por sus agrietados labios, y una despiadada y solitaria lágrima rueda por su mejilla, antes de suspirar.
- No podías esperarme, ¿no es así? - cuestiona, con voz trémula. - Tenías que dejarme varado en este mundo, pudriéndome en vida. - una brisa le acaricia la espalda, y le revuelve el cabello. - De acuerdo, sin quejas, lo siento.
(***)
Logan deja caer las llaves del auto sobre el sofá y camina hasta la cocina, su casa no ha cambiado mucho, a excepción de que ahora está más vacía que nunca, la habitación de Luna llena con pósters de bandas antiguas, su cama sigue igual de pulcra que justo antes de que se fuera a la Universidad, y cruzando el pasillo la habitación de Laura, llena de papeles en el piso, el piso de madera manchado con pequeñas gotas de pintura de distinto color, el inmenso mural en la pared tras su cama igual de colorido que el día en que lo pintó.
El mutante sale por las puertas de cristal hacia el jardín, toma la regadera y la llena de agua, camina alrededor, bañando las flores; silva una canción, mientras comienza a regar las orquídeas, se detiene un momento, cuando la tos le ataca la garganta se lleva la mano al pecho, sintiendo el dolor golpearle todo el pecho y el cuello.
- Papá. - llama una voz desde afuera, pero Logan no puede responder, aún por el ataque de tos que lo atosiga, el aire comienza a faltarle y eso incrementa el dolor en sus pulmones. - ¡Papá!
Laura lo mira, mientras su padre se cubre la boca con el puño cerrado, cuando la tos comienza a cesar de a poco, su hija, quien ha crecido bastante, se acerca a él, y le pone una mano sobre el hombro, Logan suspira cuando la tos se desvanece y mira a su hija.
- Hola... - su voz es débil, y cuando abre la mano, descubre pequeñas manchas de sangre cubriendo su palma, y aunque trata de ocultarlo, los curiosos ojos de Laura ya han visto aquello. - ¿Qué haces aquí? - cuestiona, la mujer lo mira, sus facciones son serias, y sus ojos brillantes, y es que Laura casi no ha envejecido desde que cumplió los 28, así que casi catorce años después, sus facciones seguían intactas, y su piel tan nítida como siempre.
- Venía a ver que tal estabas. - murmura, examinando su rostro con paciencia. - Hoy es el aniversario de... tú sabes... - se corta a sí misma, y cambia el peso de un pie a otro. - Yo, solo...
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Again You (Wolvesilver)
FanfictieY estaba ahí, con aquella expresión que le decía que quería asesinar a alguien, Peter sonrió y corrió a su lado, Logan contuvo un suspiro y le siguió el juego. Era un adolescente, ¿cuántos problemas podía traerle? #6 en mutantes de 1.25k historias (...
