Jimin gruño no muy feliz cuando el vampiro separó sus labios, rompiendo el apasionado beso.
—¿Cómo están tus piernas? —pregunto Yoongi deslizando sus manos por la suave piel de los muslos, separándolo.
Jimin observó de forma interrogante cómo el mayor bajaba y se quedaba entre sus piernas.
—Bien, no están tan débiles como en el primer cambio —respondió recargándose sobre sus codos para observarlo—. ¿Por qué? —su tono curioso.
—Porque planeo hacer trabajar estas hermosas piernas —el tritón soltó un ligero chillido sorprendido cuando fue dado vuelta rápidamente y sin aviso alguno.
Ahora estaba sobre sus rodillas y manos, sus piernas estaban separadas. Su cuerpo se estremeció sorprendido cuando Min colocó sus manos sobre sus glúteos y los acarició suavemente antes de separarlos.
En aquella posición se sentía tan expuesto, era extraño.
—Yoongi —llamó intentando cerrar sus piernas y darse la vuelta otra vez.
—No, quédate quieto —ordenó trasladando una de sus manos hacia la cintura—. Es hermoso —aseguró—, eres hermoso.
Aquello logró relajar al menor y se quedó quieto, esperando ansiosamente a lo que le haría el vampiro a continuación.
Su respiración se entre corto cuando sintió el cuerpo del vampiro posicionarse sobre él, un tierno beso fue dejado en su nuca.
Lentamente Yoongi bajó dejando a su paso húmedos besos por toda la columna, los suaves jadeos de Jimin se filtraban en la habitación como una melodía bastante atrayente.
Sonrió al apreciar sus marcas sobre la espalda del tritón, el sentimiento posesivo en él creció aún más al ver esas marcas rojas, casi púrpuras por los chupetones, mordió ligeramente su labio inferior ante la vista.
—¿Qué e-estás haciendo? —pregunto el ser acuático. Sus manos se cerraron en puños, apretando la sábana bajo él, su espalda se arqueo.
Podía sentir los labios del vampiro cerca de su entrada, usando su lengua para lamer alrededor.
—Oh~... Yoongi —llamó cerrando sus ojos e inclinando su cabeza hacía adelante, su mentón apegado a su pecho mientras suspiros entrecortados combinados con gemidos escapaban de sus labios.
Aquella lengua entraba y salía de su entrada, lamiendo con afán y ternura su interior.
Un sollozo placentero se le escapó y movió sus caderas un poco más atrás, necesitaba más de aquella sensación, quería más.
Sin poder resistir, Yoongi permitió que sus incisivos crecieras y mordió suavemente cerca de la entrada, solo un sorbo de aquel delicioso néctar y luego lamió sellando, dejando solo una marca de dos círculos pequeños.
Jimin gritó y su cuerpo se estremeció.
—No —musito asustado cuando Yoongi se alejó.
Una risa grave y baja soltó el vampiro, haciendo que el corazón del tritón latiera con rapidez. Al sentirlo sobre su espalda otra vez, enderezó su cabeza y observó sobre su hombro, encontrándose con los ávidos labios de Yoongi.
El chasquido de sus lenguas resonaba mientras el beso se volvía más húmedo y acalorado, la lengua del mayor invadía todo en él hasta hacerle perder todo lo que sucedía alrededor, solo era ellos dos y nadie más.
—Ahora, necesito que me digas si te duele —pidió el vampiro separándose, algo atontado Jimin asintió con su cabeza.
Yoongi sonrió y se alejó para tomar el lubricante que había dejado en el velador al lado de la cama. Rápidamente se volvió a ubicar detrás del menor.
ESTÁS LEYENDO
Algo más...
FanfictionUna subasta. Lo compró perdido en su belleza, pensando lo bien que quedaría junto a sus otros objetos pero... ¿Por qué se siente diferente? Yoonmin.
