Capitulo 27
RAIDEN
- Que? Nada? - le pregunte frustrado. No podian habersela llevado. Era imposible. Entre bruscamente a la cabaña, pasando por al lado de Irene no muy delicadamente. Revise todo el lugar.
Nada.
Volvi a revisarlo a la velocidad de un rayo, pero seguia sin haber nada.
Me dispuse a volver a subir las escaleras pero Irene me tomo del brazo.
- Sabes? Aunque subas y bajes diez veces, la chiquilla no aparecera en su habitacion magicamente. - me dijo para bajarme a la realidad. Estaba en lo cierto. Pero no podia admitir que se la habian llevado, no podia. Quien sabe que pasaria si se les aliara en la guerra, todos los capturados serian liberados, los muertos revividos, y los vivos, muertos. Estallaria el caos en el planeta, los desastres naturales serian los mas grandes nunca antes vistos.
Esta vez, me dedique a analizar todo el lugar, detalle por detalle, para obtener alguna pista del lugar donde habian podido llevarsela.
Comenze por la cocina, donde estaba todo pulcramente ordenado, nada fuera de su lugar. Tenedores, tazas, vasos, y lo mas importante, cuchillos, estaban todos en su lugar, doce de cada unos ordenados en los cajones y alacenas. Al abrir la heladera - me parecio increible el hecho de que a cinco quilometros de la civilizacion hubiera electricidad- solo
En el baño no habia rastros ni de sangre ni de lucha , lo cual me dio poca informacion pero un gran alivio.
Subi al cuarto, donde esperaba ver un gran desorden, cosas rotas, pero al igual que la vez anterior, me encontre con una cama matrimonial, el bajo techo caracteristico de toda la casa que hacia que de un salto lo rozaras con tus dedos y un armario donde estaba la poca ropa desordenada, por lo que pude ver aqui dormia un hombre, apreciacion que no habia hecho las dos veces que subi alocadamente.
Segui por el pasillo, buscando una segunda puerta, ya que a la que buscabamos era a nuestra princesa.
No habia rastro de otra habitacion, salvo por dos baños y un cuarto de sevicio que estaba abarrotado de articulos de limpieza que podrian ser usados durante cinco meses.
Di media vuelta para volver con Irene, quien sin duda estaria enfadada conmigo, pero me encontre con que ella ya se me habia adelantado y cruzo por adelante mio para seguir inspeccionando lo que yo ya habia visto.
Con su ceño fruncido, continuo buscando lo que yo supuse que seria a la chica por la casa, pero me sorprendi al verla sonreir.
- No esta aqui, ya me he fijado, se la han llevado esos malditos... - comence a quejarme, pero antes de que algun insulto saliera disparado de mi boca, Irene salto hacia el bajo techo y tomo con su mano una manija que no habia visto. Al tirar de ella se abrio una trampilla y subimos por ella.
Todavia seguia con la boca abierta cuando Irene grito desde arriba.
- No esta aqui! - mierda, mis esperanzas se fueron por el piso.
-Te lo dije - respondi para hacerla enojar, ya que nada perdia.
Termine de subir y observe la habitacion de una adolescente de nuestra edad, tal vez un poco mas joven a juzgar por una foto, la unica de toda la habitacion, que estaba enmarcada en su mesilla de noche.
Una chica con ojos de color azul oscuro y cabello con irregular y escasa distribución de pigmento, o sea, rubio palido, estaba en este, y parecia ser el unico cuadro de todo el dormitorio.
En verdad, no habia nada que indicase que una adolescente dormia aqui, a excepcion de unos cuantos CD's perfectamente ordenados y sus ropas que se encontraban en un armario perfectamente cuidado.
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Impuros
Ficção AdolescenteLos mas jovenes son arrastrados hacia distintos campamentos, los adultos se dispersan entre la sociedad y se mezclan con los humanos. Mueren para luego nacer con su extraño y especifico don.La naturaleza los ha elegido. Cada don no se repite, cada u...
