•Soy Bambi Henderson, me enamoré perdidamente de Axel Foucande, mi crush. No sabía que iba a dar vuelta mi mundo en cuestión de instantes... prepárense para la intensidad (en todos los sentidos) ahora sólo les queda ver toda la historia.
DERECHOS D...
—Ya estoy lista, ahí salgo— le contesto a Mich por audio en el chat de WhatsApp.
Me veo rápidamente en el espejo por última vez. Llevo puesto un vestido negro, corto y descubierto en la espalda junto a unas leves plataformas. Decidí atarme el cabello para lograr un look distinto.
Voy hacia la entrada y cierro la puerta de mi casa con llave. Observo que la noche está demasiado estrellada, un mínimo detalle que me encanta.
—Buenas—abre la puerta Mich. La saludo en conjunto con Alex que conduce el auto.
—Que mona está hoy—dicen mirándome en el espejo retrovisor.
—Lo normal para mí—contesto. Respuesta que ambos reaccionan riéndose.
Luego de unos diez minutos llegamos a la fiesta organizada por vaya a saber quien. Se nota popular el clima y el hecho de que se encuentra tanta gente reunida. Nos dirigimos hacia la ronda de nuestro curso mientras Alex se va a la barra con sus amigos.
Me encuentro con todos, saludo también a Sofía, Olivia, Tomás y Francisco. Son los compañeros que alguna vez hablé algo aparte de Mich.
—Oh, la que no nos da mucho interés por estar con Mich constantemente—escucho a una muchacha atrás mío—igual estás hermosa... ¿Cómo haces para ser tan linda?
Al darme vuelta observo a la chica del cabello violeta intenso, Molly. Aquella que parece generar cierta intriga su persona. Sujeta el vaso con una bebida en tanto toma sorbos y no para de sonreír un instante.
—Gracias por el piropo, vos también estas linda—continúo.
— ¡Qué amor! Ojalá lo fuera, ven, sentémonos en la ronda—finaliza para invitarme a sentarme. Todos nos distribuimos en los sillones presentes.
— ¡Atención!—se incorpora mi amiga junto a su copa en mano— quiero que aplaudamos porque Bambi además de ser una nueva integrante de nuestro curso, también es ganadora del viaje organizado por el centro de estudiantes—acota para aplaudir con fuerza y por supuesto que no dudo en levantarme y abrazarla.
— ¡Felicitaciones Bambi! ¡Qué casualidad! Hay una muchacha más que también ganó—agrega nuestro compañero Francisco—Molly.
— ¡Qué bueno!—sonrío—voy a poder compartir una habitación con alguien que conozco—le dirijo mis palabras.
Molly alza su copa al ritmo que guiña con su ojo.
—Brindo por eso, chiquita—finaliza.
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