Capítulo 42 ♥

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Axel:

Decido acercarme a ella para saludarnos. Sin embargo al instante nos quedamos en silencio porque el coordinador de actividades empieza a hablar.

El guía da las instrucciones de todo lo que vamos a realizar y... ¡Es un embole! Realmente aburrido. ¿A quién le interesa ir a un museo en el centro con este día hermoso?

—Esto es un bodrio—le comento en secreto a Bambi. Ella sonríe sin mostrar los dientes y siempre superada en su actitud.

—No podemos modificar la actividad, Axel—contesta.

— ¿No te gustaría escaparte?

— ¡Axel! ¿Estás loco?—pregunta sorprendida.

—Pensé que eras más rebelde—suspiro—que decepción—bajo la cabeza lamentándome. Se ríe ante mi actitud.

— ¿Me estás desafiando? Seré rebelde, pero hay reglas que se cumplen—continúa.

— ¡Dale! Nadie se va a dar cuenta de que nos escapamos de la actividad, se mezclan personas de otros lados también, no creo que estén pendientes de lo que pasa, mira ayer a la noche en la playa, ni cuenta se dieron—agrego. Al instante noto un pequeño rubor en sus mejillas junto a una sonrisa.

—Estúpido. Está bien vamos ¡Dios mío! ¡Lo que hago por vos!

—Tierna Bambi, tierna. Cuando el guía empiece su camino y todos lo sigan esperamos para correr hacia la avenida costanera ¿Sí?

—It's a deal—contesta. Significa trato hecho.

—Pero mira que debemos correr rápido—advierto.

—Bueno querido—resopla fastidiosa y feliz.

—Sácate los auriculares porque van a volar cuando corramos—acoto. Ella lentamente quita su auricular de la oreja izquierda. Observo la delicadeza que lleva en su forma de ser. —Reproduce si quieres lo que estabas escuchando... ¡Vamos! ¡Vamos! Se están yendo.

Empieza la reproducción de la canción en el celular de Bambi por aleatorio, y sobre el parlante de su iPhone suena "Crazy" de Aerosmith.

Se ríe de forma eufórica mientras corremos como si fuera lo único que hubiéramos hecho toda la vida.

—Igual no te agrandes. Eres una tortuga—río.

— ¿Una qué?—sonríe.

Luego de correr cinco minutos logramos llegar a la playa. Bambi da media vuelta para verificar que nadie nos observó. Se ríe en silencio al ver que una señora de edad mayor mira extrañada la situación.

—Deja de reírte, la vas a espantar—exclamo. Aún así de nada sirven mis palabras si se ríe más fuerte. Empezamos a caminar agitados sobre la húmeda arena. Ella se quita las sandalias porque no le gusta que se le ensucien y prefiere caminar descalza.

—Qué momento más divertido—dice en un pleno silencio donde solo se escuchan nuestras respiraciones aceleradas— ¡Además con Crazy de fondo! Fue genial—una sonrisa se esboza en su rostro.

Nos acostamos en la arena mirando el cielo y sin una razón específica tengo el leve impulso de colocar mi mano sobre su cintura. Esta acción logra que la sonrisa se transforme lentamente en una seriedad de las que avisa su exploración en este nuevo ámbito. Cierra los ojos y suspira fuerte. Nuestros corazones lentamente se adaptan al ritmo normal otra vez.

— ¿Qué significa tu corazón con una flecha en el tobillo?—pregunto intrigado.

— ¿Cuándo lo viste?—sonríe.

FUCK CRUSH !Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora