•Soy Bambi Henderson, me enamoré perdidamente de Axel Foucande, mi crush. No sabía que iba a dar vuelta mi mundo en cuestión de instantes... prepárense para la intensidad (en todos los sentidos) ahora sólo les queda ver toda la historia.
DERECHOS D...
Hoy es sábado y ya hice todos mis deberes del colegio porque no tenía nada más interesante que realizar.
Sin embargo mi cabeza no deja de dar vueltas y vueltas acerca de Axel. ¿Vieron cuando les agarra la duda de si se están enamorando? ¡Es como un colapso! Yo creo que sí, ya no puedo seguir dudando. Axel fue y es un crush, pero de a poco y como nos vamos conociendo voy asegurándome cada vez más de lo que siento.
¿Le mando un mensaje o no? ¿Qué decís Bambi interna? ¿Sí? Sí. ¿Qué puede haber de malo? Tomo el coraje como siempre para animarme. Esto claramente me hace acordar a las vacaciones de la playa ¡Qué vacaciones! Volvería mil veces a repetir todo lo hermoso que sucedió con Ax.
Axel Foucande ON - Direct
— ¡Hola Ax! ¿Te parece si hacemos algo? Estoy aburrida y no tengo nada para hacer, si quieres obvio.
Por suerte contesta mi mensaje a los diez minutos con una respuesta positiva, que sí hagamos algo ya que él también está aburrido ¡La vida me ama!
Quedamos en que viene a casa para almorzar y luego mirar una película, total, yo estoy sola como siempre. Pero no quiero dejar pasar la oportunidad de que me vea linda, me pregunto constantemente si genero algo en él, si va a pasar algo. Entiendo que es complicado, no sé si el ser más chica, porque soy madura y sé lo que quiero. En mi vida sucedieron cosas que me hicieron crecer de golpe. Sin embargo igual, él tiene su mundo, tengo que ver si lo enamoro, no sé la perspectiva desde el otro lado, para mí es un crush del cual me enamoré sin previo aviso.
El timbre suena y retumba en las paredes de mi casa, tranquila Bambi... respiro, exhalo, respiro. Allá voy.
—Buenas—dice con una cálida sonrisa cuando veo su rostro luego de abrir la puerta. Lo bueno es que me hace sentir más relajada dentro de todo.
—Hola Ax—no puedo evitar sonreír como la pendeja enamorada que soy, maldita sea— adelante... ¿Quieres tomar algo?
— ¿Gaseosa tienes?
—Si obvio, ya traigo—contesto para darme la vuelta hacia la cocina de mi casa. Todo parece marchar perfectamente bien, esto parece como una escena de esas novelas típicas de la pareja feliz. Es increíble cómo soy capaz de volarme la cabeza de imaginación con nada. Preparo los dos vasos y una tortilla de papa que hice a la mañana del aburrimiento... ¿O que hiciste para entrarle a Axel? ¡Bambi!
—Es mi especialidad... ¿Te gusta?—exclamo mientras acomodo todo en la pequeña mesa de la sala de estar.
—Amo la tortilla de papa, que linda eres—contesta e inmediatamente la Bambi líder se intimida un poco y se le ponen los cachetes rojos. ¡Mierda!— ¿Cómo va el colegio?—pregunta.
—Bien tranquilo. Se viene el fin de semana largo dentro de unos días así que relax total, tenemos muchas cosas para hacer. Por suerte aprobé todo, hasta matemáticas que es la que más me cuesta y la profesora no parece ser nada agradable...
—Ah sí, ya sé, tienes a Kristas de profesora.
— ¿Se llama así?
—No, el apellido—se ríe y yo también. Menudo apellido.
—Perdón, estoy re estúpida hoy. Bueno si, esa profesora, bastante infumable. Pero bueno, fuera de eso trato de ponerme las pilas, aunque tengo mis pequeños colapsos de estrés como toda odiosa de matemática.
—Como casi todos, no es nada de otro mundo—ríe.
—Sí—prosigo pensativa— ¿Y vos como estas?
—Bien, tranquilo también. Nada interesante—sonríe torpemente— ¿Y tus viejos qué onda? ¿Nunca están? No puedo creer lo independiente que eres para llevar adelante una casa sola. Y que te dejen sobre todo—finaliza.
Mi mente invade de pensamientos del pasado los cuales quisiera no recordar, trato de disimular y sonriendo sutilmente decido continuar la conversación.
—Sus trabajos son muy importantes, no podía hacer que se arriesguen a perder esos puestos y que no consigan fácil después, aparte también yo decidí venir a este colegio en esta zona, hay saltos necesarios en la vida Ax—guiño el ojo a la vez que internamente me felicito de cómo logré demostrarme ante ese planteamiento de él. Obvio sé que no es de mala intención, pero cuando se trata acerca de ese secreto me mantengo a la defensiva como siempre.
—Wow, bueno, miremos la película antes que la tortilla se enfríe—acota.
— ¿Ghost te gusta? ¡La amo! Es mi favorita, siempre termino llorando.
Axel decidió mirarla conmigo. Nos mantuvimos en silencio y disfrutando el drama las dos horas. En el final obviamente ya me encontraba algo sensible.
—Eres muy tierna cuando lloras—dice mirándome con total atención. Mantenemos una mirada intensa, tierna y a la vez fogosa por unos cinco segundos.
—Me gustas, Ax—exclamo en tanto me subo arriba de él y empiezo a besarle sus facciones con ternura al mismo tiempo que pasión. Continuamos besándonos y ya no existe la tensión que había hace un rato.
—Ay, Bambi—escucho que libera sus palabras con una total locura—quiero hacerte mía.
—Soy tuya en este momento, Ax—gime cuando le beso el cuello. Me aprieta las piernas y ya puedo sentir una energía igual que la mía de su parte.
— ¿Tienes preservativo?—susurro a su oído.
—Si—se saca el pantalón para colocarse el preservativo en su miembro mientras yo quito mi remera. En poco tiempo vuelve a tomarme, me desnuda completamente y hace que quede arriba de él.
Gimo ante el estímulo. Siento que ingresa su sexo en mí, sigo teniendo leves dolores pero Axel no deja de besarme y excitarme, por lo tanto en cuestión de minutos solo invade el placer.
—Te amo, Ax—lo miro a los ojos y los cierro con fuerza para quedarme en este instante para siempre.
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