•Soy Bambi Henderson, me enamoré perdidamente de Axel Foucande, mi crush. No sabía que iba a dar vuelta mi mundo en cuestión de instantes... prepárense para la intensidad (en todos los sentidos) ahora sólo les queda ver toda la historia.
DERECHOS D...
Los impulsos son algo que debería controlar, sin embargo es inevitable en mi forma de ser y mi persona.
Lunes al atardecer, rozando las siete de la tarde, el cielo dejando ver la luna cuando se asoma lentamente y miles de pensamientos con emociones recorren de pies a cabeza mi cuerpo.
Axel me importa, a pesar de todo, me importa mucho. Él no tiene la culpa de que Barbie su ex, le haga creer otras cosas o que todo va a ser distinto. Hay personas que no cambian y lo aprendí. Aún así Ax no sabe abrir los ojos por el amor que le tiene, porque yo lo entiendo, es complicado, es demasiado complicado. A veces confundimos las malas actitudes con el amor, y les aconsejo, no es para nada sano.
Federico me sigue dando miedo, no sé dónde está, que pretende, que quiere o busca de mí, únicamente sé y presiento que no es nada positivo. Pasó una semana de que estoy encerrada, bastante desanimada, no tengo hambre y duermo mal. Sostengo un café entre las manos para sentir su calor en una fresca brisa que asoma por mi terraza. Me pregunto qué debería hacer, cuál sería la solución, si vale la pena esperar a Axel, si tengo que olvidarme de él, etcétera, etcétera y eterno etcétera. Muchas cosas de las que no tengo respuestas, pero volviendo al primer punto, como les decía, hay impulsos que no se controlan. Y ya no aguanto más. Necesito verlo, contarle mi verdad, que descubra quién soy detrás de la persona que él conoce, no sé por qué tengo la necesidad de contarle mi historia.
Me dirijo a mi cuarto otra vez para vestirme con una campera, unas calzas y zapatillas, ni siquiera tengo ganas de verme al espejo, simplemente llevo la taza a la mesa y cojo las llaves. Recuerdo que Axel una vez me dijo donde vivía, serán unas cinco cuadras y dos para la derecha. Me animo, claro que me animo, con miedo y todo emprendo el camino hacia su casa.
Toco timbre mientras espero respuesta. Se escucha un crujir de la puerta y es él. Parece no haber nadie por el silencio.
— ¿Bambi?—pregunta confundido, tal vez pensando que se tratara de un sueño verme después de nuestra fuerte discusión. Una lágrima recorre mi mejilla.
—Ya no aguanto, ya no aguanto más Axel— sollozo profundamente a la vez que de forma libre me dejo caer en su cuerpo para contemplar un cálido abrazo que tanto necesito y extraño. Él responde a ese gesto. Nos mantenemos en silencio, abrazándonos, porque yo sé que en el fondo sabemos, que aunque ahora parezcamos desconocidos por ciertas circunstancias, nuestros cuerpos y corazones saben de nuestra existencia en el fondo, muy en el fondo.
Luego de unos minutos me invita a pasar a su cocina, sirve un vaso de agua y le agradezco.
—Bueno, puedes contarme lo que quieras Bambi... ¿Qué te pasa?
— ¿Te acuerdas cuando...?—se forma un nudo en mi garganta inmenso y trato de hablar como puedo a pesar de la tristeza—en el viaje, cuando me preguntaste por qué tenía el tatuaje del tobillo, el del corazón y la flecha—sollozo. Respiro, observo cómo atentamente me mira a los ojos y asiente con la cabeza afirmando lo que digo en tanto mantiene una expresión de intriga ya que seguro lo que estoy contando le parece raro. —Bueno, sabes, ese corazón me lo hice cuando estaba dolida por amor, porque yo confundí amor con odio. Fue la representación gráfica de mi estado emocional, Ax. Un corazón atravesado por una flecha, que duele, que titila cuando no esperas nada doloroso de otra persona—las lágrimas corren sobre mis mejillas como un mar.
—Bambi... ¿Tuviste un ex?
—Sí, fue una especie de novio, pero la relación era muy tóxica después de un tiempo ¿Sabes? Me costó muchísimo darme cuenta y asumirlo, porque eso pasa, a veces el amor te ciega, hasta que tomé la decisión de solucionarme la vida y fue mudándome acá. Era la única escapatoria que me sanaría en todos los sentidos.
Axel mira sorprendido y no puede creer todo lo que estoy relatando acerca de mi pasado.
—Entonces por eso te mudaste, y sola...
—Sí, mis padres me pasan dinero por mes, ellos no quieren que vuelva allá, lo sienten peligroso. Pero Federico me encontró Axel, recibí amenazas, y otra vez la flecha resuena en mi corazón, lo que ya daba por finalizado.
—Bambi debemos hacer algo.
—No, por ahora no voy a hacer nada, solo quería que sepas—me levanto de la silla para dirigirme hacia el—Axel yo... yo te amo, yo te amo porque fuiste un nuevo amor completamente distinto, porque venir acá fue volver a iluminar mi vida y volver a tener la ilusión a flor de piel en todos los aspectos, yo te amo Ax. No entiendo que pasó de un día para el otro, te juro que estoy enamorada de vos, te lo confieso, total ya no pierdo nada, necesitaba decírtelo.
—Bambi yo...—continúa sin saber que decir, pareciera que no quisiera lastimarme y por eso prefiere no hablar.
—No, no me digas nada—lloro—yo ya sé tus respuestas, ya sé que volvió Barbie, que no la pudiste superar como pretendías, bueno, vos tendrás tus razones—miro hacia abajo secándome las lágrimas. Noto que él me agarra con sus manos para mirarme fijamente.
—Si Barbie no hubiera vuelto todo sería distinto, te quiero decir que yo también estaría profundamente enamorado de vos. Eres increíble, eres fuerte, eres valiente, tienes todo el mundo a tu favor si te lo propones, Bambi, perdóname, fue todo inesperado para mí—exclama.
—Yo entiendo, bueno no creo que sea buena idea continuar esta conversación—abro la puerta—ojalá te des cuenta, Ax.
— ¿Darme cuenta de qué?
—Me quiero ir, ya hice lo que tenía reprimido—prosigo.
—Bambi déjame ver la forma de ayudarte, quiero que estés bien—contesta angustiado.
—Yo siempre puedo, Axel, siempre—otra lágrima recorre mi mejilla. Me despido caminando lentamente dejando atrás a la persona que adoro por más que me cueste, a la persona que yo sé y presiento que hubo alguna vez un sentimiento de amor, nada más que ahora se encuentra cegado, muy cegado por la toxicidad.
Sin embargo eso ya no depende de mí, depende de la vida y su persona.
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