•Soy Bambi Henderson, me enamoré perdidamente de Axel Foucande, mi crush. No sabía que iba a dar vuelta mi mundo en cuestión de instantes... prepárense para la intensidad (en todos los sentidos) ahora sólo les queda ver toda la historia.
DERECHOS D...
Los días transcurren y yo estoy acá, encerrada y sin ganas de nada, sin saber si decirles a mis padres o si eso empeoraría la situación. No sé qué hacer, tengo miedo de lo que pueda pasar y ya todo me deja de importar. Mich viene a la salida del colegio únicamente a dejarme las cosas que hacen en las clases, pero hasta ella está preocupada por mi ánimo. Claramente Federico me bajó del mundo que estaba formando y lo peor es que todavía no logro reaccionar de la situación.
Sin embargo algo inesperado ocurre a las siete de la tarde, en este horario es muy raro que suene el timbre, muy asustada no quiero abrir. Desactivo el modo avión que le había puesto a mi celular e invaden las notificaciones, entre ellas me sorprende leer el nombre de Axel.
—Ay, lo que me faltaba—exclamo de malagana.
Si, de cierta forma, Axel ya me fastidió. Me gusta, estoy enamorada, pero no puedo hacer nada si está con su ex, ni tampoco pretendo rogar amor. Él se tiene que dar cuenta por su parte, pero si está tanto con Barbie... ¿Por qué me viene a joder a mí? Preguntas que se hace una chica enamorada que ya de verdad, no entiende nada de nada.
Invade una llamada en la pantalla: Axel. ¿Es en serio?
— ¿Qué?—contesto desganada sobre la línea telefónica.
—Estoy afuera—escucho desde el otro lado. Genial Bambi, Axel uno, vos cero.
Abro sutilmente y solo me doy vuelta para caminar en el pequeño espacio de la sala de estar cuando cierro la puerta. Él no entiende nada de la situación.
—Quería saber cómo estabas, es raro que faltes al colegio—habla muy sutilmente en el silencio del hogar.
— ¿Ah, sí?—prosigo irónica—pensé que tal vez ni te importaba ni te fijabas en eso...
—Sí, me importas Bambi—exclama. Río sutilmente ante su planteamiento.
—Lo nuestro ya fue me parece—acoto.
— ¿Qué?
— ¿Cómo qué? Estas con tu ex Axel, por favor no la engañes, que mira que ella cuida bien la relación, eh—contesto fastidiosa e irónica nuevamente.
— ¿Se puede saber qué te pasa? ¿Que no podemos ser amigos?
— ¿Amigos?—quedo perpleja ante sus estúpidas palabras— ¿Es en serio? Nunca sería tu amiga, o somos algo, o no somos nada, pero Ax... tranquilo, ya no quiero nada, te puedes ir a hacer tu vida con Barbie... lo único, antes de estar con alguien o empezar a andar, asegúrate que de verdad quieres dejar un pasado atrás querido, no lo intentes de prueba ¿Sabes?
—Pero yo nunca te probé te pido perdón si te hice ilusionar y hasta yo también pensé que iba a ser diferente... ¿Que sabía que iba a volver Barbie?
—Y bueno, final inesperado. Te puedes ir.
—Bambi...
—Que te vayas, por favor, andate. Ya estoy mal con otro problema grave como para agregar algo tuyo ¡No quiero destruirme más!
Me doy vuelta y veo en su cara una notable decepción. Él se inclina lentamente para irse. Al escuchar la puerta cerrándose es como si el mundo cayera en pedazos un poco más sobre mí. Porque siempre se puede estar un poco peor, la vida es así. Lloro desconsoladamente y solo existe el confort conmigo misma.
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