Al abrir la puerta me encontré con Harry sonriéndome. Él todavía seguía con el móvil en sus manos.
Estaba con ambas manos sobre el marco de la puerta en una pose demasiado sexy. Aunque él ya es sexy. Me acerque más a él y lo abracé. Harry me devolvió el gesto, sujetándome contra su pecho. Aspire su aroma y recordé los días de campo, como olían las flores y, automáticamente, sonreí. Cerré mis ojos. Es lindo estar así con él. Después de segundos me separé de su agarre para mirarlo a los ojos que me tienen hipnotizada.
—¿Vamos, preciosa? —Me preguntó Harry. Yo no respondí. Me dí la vuelta para tomar la puerta en mis manos y la cerré con pestillo. Quité la llave de la cerradura y me gire para tomarle la mano. Ya parecíamos pareja, aunque no es así. Íbamos caminando por el pasillo tomados de las manos. Lo mire de reojo y contemple sus facciones, tan perfectas. No tenía ningún defecto. Simplemente, era perfecto. En pocos días me había enamorado de él y me había olvidado de Mike. Aunque en cierto punto nunca me importó Mike. Cuando él me había llamado y me había dicho que quería terminar conmigo yo me puse feliz porque sabía que podría estar con Harry sin ningún obstáculo.
Ya habíamos entrado en el ascensor y seguíamos con las manos juntas. Harry sonreía, yo sonreía, ¿qué podría ser peor? Es más, ya me había olvidado de la llamada de Edward horas atrás. Debía admitir que gracias a él yo aprendí a cuidarme y a mantener a mi familia. Y gracias a su ausencia yo estoy aquí.
Cuando las puertas se cerraron, Harry se acercó a mí y me aplastó sobre la pared metálica. En conclusión, estaba en medio de la pared y él. Harry me sonreía pícaramente. No dijo nada. No sabía que debía hacer. Harry rozó sus labios con los míos haciendo que me entrara un cosquilleo y no vaciló en juntarlos con los míos. Yo subí mis manos a su cuello para rodearlo y Harry gruñó en respuesta a mi acto.
Él metió su lengua a mi boca donde se encontraba la mía con las mismas ganas de jugar que la suya.
Antes de que me diera cuenta, Harry estaba acariciándome por debajo de la sudadera blanca que traía. Separé mis labios de los suyos pero Harry se encargó de volverlos a juntar segundos más tarde. Justo en ese momento quería besarlo hasta que me ardieran los labios porque sus besos eran adictivos, eran perfectos, tanto como lo es él. Sus labios encajaban con los míos como si hubieran sido creados para estar siempre unidos. Él sabía lo que hacía, sus labios se movían con la agilidad de una bailarina en la pista de baile. Harry quería llevarme a su terreno y lo estaba consiguiendo.
El ruido de las puertas al abrirse hizo que nos separemos. Yo me acomodé la blusa y luego el cabello. De mi tejano quité mi lápiz labial, que solo eran brillos, y me lo aplique en las mismas zonas que había recorrido Harry con sus labios anteriormente. Él también se incorporó y luego me extendió su mano para que la cogiera y eso mismo hice. Los dos sonreíamos como dos locos enamorados de quince años. Lo amo. No puedo estar tan enamorada de éste hombre.
Todos nos miraban, o miraban nuestras manos. No lo sé. Tampoco me importaba. Solo quería estar a su lado.
—¿En qué piensas? —Me preguntó Harry.
—En nada, en nada. —Susurre yo. Harry sujetó mi mano con más fuerza aún. Yo sonreí. Cuando cruzamos la puerta del hotel, para mi sorpresa, no había ninguna fan. Tampoco vi a algún fotógrafo. En momentos como estos lo agradezco mucho. Harry me guió al aparcamiento y yo lo seguí. No decíamos nada. Estábamos en silencio total.
Cuando llegamos, me encontré con el Jeep que habíamos usado para nuestra cita. Una sonrisa se me formó al recordar todo. Paul no esperaba. Él estaba mirando el reloj que traía en su muñeca. Seguramente íbamos tarde. Harry carraspeo con la garganta y Paul alzó la vista a nosotros. Él nos hizo una señal para que entremos al interior del gran auto que se encontraba en el medio del aparcamiento. En un momento Paul bajo la mirada y la centró en nuestras manos mientras negaba con la cabeza y se reía ¿qué le parecía tan gracioso? ¿Acaso Harry no hacía esto? No entendía nada. —¡Vamos enamorada! —Me chillo Paul. Yo corrí hasta el auto y subí. Los vidrios eran polarizados y por fuera no se veía nada, pero por dentro sí.
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Conociendo a Harry.
Fanfic❝ Yo había decidido no creer en el amor, pero ya era demasiado tarde, su sonrisa había hecho efecto en mí.❞