Capítulo 45

4K 318 26
                                        

POV MACA


-¿Ya estás lista?- le pregunto a Barb mientras entro a la habitación.


-Lista mi cielo, vamos...-.


Tomamos un taxi en dirección a un café donde quedamos en reunirnos con Guada, una vez que llegamos al sitio y diviso a lo lejos a mi gran amiga corro hacia ella y la abrazo por lo que parecieron años, como siempre, mis emociones a flor de piel demostrando sin palabras lo mucho que la extrañé.


(Conversación en Inglés)


-Maca, no puedo respirar... además, ¿puedo abrazar a la diva que está parada detrás tuyo?- me dice con voz exageradamente ahogada, yo me río mientras la suelto y volteo hacia Barb que está con una sonrisa tímida esperando su turno para saludar.


-¡Hasta que por fin tengo el gran placer de conocerte mujer!- le dice a Barb mientras le da un fuerte apretón.


-Lo mismo digo hermosa, tenía muchas ganas de conocerte, soy tu fan-.


Nos sentamos en la mesa mientras Guada le pregunta a Barb qué va a querer tomar, a mi ni me pela, aunque no es necesario que me pregunte porque ya lo sabe, por eso nos citó en ésta cafetería donde venden un mate bastante delicioso, luego se va a la barra a pedir nuestras bebidas y algunos bocadillos para pasar el rato.


-¿Puedo?- me pregunta Barb después de acercarse y darme un beso en la mejilla.


-¿Qué?-.


-Tu sólo dime sí o no-.


-Ay mi vida, puedes hacer conmigo lo que te dé la gana, machacarme hasta hacerme papilla, tu eres mi "sí a todo"- le respondo con una sonrisa pícara. Barb se ríe entre dientes y me coloca el cabello detrás de la oreja.


-Primero me muero antes de hacerte algún daño mi amor, por lo menos de manera intencional... pero en éste momento lo que importa es que dijiste que sí, tu tranquila que yo me encargo- no tengo idea lo que se trae en mente pero ojalá hayan orgasmos incluidos.  


Vemos a Guada sorteando mesas con una bandeja en las manos, cuando llega hasta nosotras se sienta y cada una agarramos nuestros pedidos antes de comenzar el protocolo de chismes. Por supuesto pretendo contarle a mi amiga la relación que tengo con Barb y me contenta mucho darme cuenta de que no está nerviosa, más bien la veo tranquila y bastante mimosa, ya que cada vez que le provoca me hace cariñitos en el cabello o me da suaves apretones en el muslo. 


-Cuéntame Bárbara, ¿cómo te está tratando New York, te gusta?-.


-¡Amo el caos de ésta ciudad! hasta le dije a Maca para quedarnos viviendo aquí, pero después me arrepentí, aunque siempre podemos cambiar de opinión ¿verdad cariño?... ah, por cierto, Maca y yo somos novias-. 


Guada casi escupe su café, yo me atraganto con el mate y Barb toma un sorbo de su taza muy tranquilamente. Ahora comprendo su anterior pregunta, quería darle la noticia a Guada ella misma, me sorprendió por completo y mi corazón estalló de felicidad al mismo tiempo, toso un poco para reponerme, luego me entra la risa, me acerco y le doy un beso en el cuello. 


-¡Esperen un momento! ¿cómo que novias?-.


-Así es hermana, quería darte la noticia personalmente, pero mira, se me adelantaron. Perdona que no te había contado antes- le digo mientras abrazo a Barb.


-¡Finalmente! Gracias Dios por escuchar mis oraciones... ¡JA! yo sabía que te gustaba Bárbara, lo sabía-.


-Caí redonda Guada, me enamoré intenso y bonito, de la manera que te apendeja en todos los sentidos-.


-Nos... nos enamoramos profundamente, a mi amorcito puro no pretendo soltarla más nunca- interviene Barb mientras entrelaza sus dedos con los míos.


-¿Qué carajos hacemos entonces tomando café? ¡vamos ya a un bar a celebrar!-. 


Salimos del local y nos vamos caminando a un bar que queda a unas cuatro cuadras de distancia, Barb recibe una llamada y se disculpa con nosotras para responder, Guada le hace señas para que se siente en un banco cercano y nos apartamos un poco para darle privacidad.


-Tienes que contarme todo con lujo de detalles- me dice susurrando, yo me río y la abrazo por los hombros.


-Lo que te puedo afirmar por el momento es que tenías razón a lo que siempre me decías, el sexo es alucinantemente delicioso y adictivo-.


-Diosito gay me hizo el milagro, ¡amooo eso! no sabes lo mucho que recé por ti, créeme que no querrás volver a probar un pito en tu vida- me dice mientras choca los cinco conmigo.


Vemos que Barb se acerca colgando la llamada en su teléfono, noto que su semblante cambió y está un poco seria, retomamos nuestro recorrido hacia el bar y ella me abraza por la cintura para caminar juntas.


-¿Todo bien amor?-.


-Si tranquila, después te cuento-. 


Pasamos la tarde tomando mimosas entre chismes, risas y bailes. Unas cuantas horas más tarde Barb empezó a putear a diestra y siniestra, señal de que ya estaba borracha. Guada y yo no nos quedamos atrás, la verdad es que los tragos se nos subieron rápido a la cabeza pero seguimos bebiendo como si no hubiese mañana. Cuando cayó la noche puse orden en la peda y pedí un Uber para que nos llevara a casa, primero dejamos a Guada, nos despedimos y nos hizo prometerle que haríamos un photoshoot con ella. Luego de varios minutos esquivando el tráfico del centro de Brooklyn el conductor nos deja sanas y salvas en la puerta del edificio. 


Subimos a tropezones por las escaleras riéndonos de nosotras mismas, cuando por fin entramos al depa Barb me abraza por el cuello y me besa con pasión y entusiasmo.


-Te amooooo maldita sea- me dice a voz de grito y vuelve a besarme, caminamos hacia la habitación sin interrumpir el beso y caemos en la cama de manera estrepitosa. Barb se sienta a horcajadas sobre mis caderas y me toma por las muñecas colocándome los brazos hacia atrás, luego me besa la frente, toma una respiración profunda y me mira a los ojos, -tengo que regresar a México mi cielo-.



Complicidad y SecretoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora