Este capitulo esta narrado en 3ra persona, todos los especiales estarán narrados así, y lo que pase aquí influirá en la historia por lo tanto, toma lugar después del capitulo que no he subido, no se preocupen no pasa nada que no se entienda por lo antes dicho.
*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*
Hoy era el tan afamado "día de muertos", cuando los fantasmas regresan del "más allá" y visitan a sus seres queridos, si mirabas la calle había personas felices, comprando flores, dulces, disfraces, entre otras cosas.
Dentro de la gran casa estaba Christian, para nada feliz con esta celebración pues no le gustaba pensar en que los fantasmas regresaran. Una vez, cuando vivía con su tío, en la madrugada se levanto y al asomarse a la ventana vio muchas personas caminando luego se dio cuenta que no caminaban, flotan.
Se asusto y fue a buscar a su tío pero al salir de el cuarto se topo con su madre, tan bella como la recordaba, lloro de alegría. Cuando la trato abrazar, esta se esfumo.
La busco por toda la casa pero se había ido.
Eso no fue lo peor, al entrar a su cuarto, limpiándose los ojos con las mangas, se topo con su padre, al verlo se puso a gritar y corrió a el cuarto de su tío, esa noche durmió ahí.
¿Eran necesarias más razones para odiar el día? Creo que si, pero había otra, como se demuestra en lo anterior dicho, el ve fantasmas, incluso habla con ellos, lo descubrió cuando vivía solo.
Muchos pensaran "Podrá ver a su tío", no era del todo verdad, si lo haría, vería su cuerpo, podría hablar con él pero no podría tocarlo, sentir su calor y cuando hablo con un fantasma este respondía pero era como si no estuviera, actuaba frío, cortante, triste, además su aspecto era espantoso, ojos hundidos, piel palida, cara sin expresión y lo peor, se veía la herida de cuando moría.
Christian decidió jugar un rato para calmarse, en la noche se dormiría temprano y listo, no era necesario ver a alguien o más bien algo.
Ya eran las 10:28 cuando dejo de jugar y se fue a su cuarto, maldijo el haberse quedado hasta tan tarde despierto, Alvaro no estaba en casa así que la casa estaba en un silencio envolvente, al entrar a su cuarto, (la puerta estaba abierta) vio a Misino sentado en su cama mirando fijamente la puerta, parecía que fuese una estatua.
-¿Misino?- se acerco lentamente, esperando que Misino no huyera como siempre.
-Hay alguien.
-¿A qué te refieres?
-Hay alguien desconocido en la casa, no tiene olor, ni presencia.
Christian suspiro pesadamente.
-¿Tienes miedo?- le pregunto al felino.
-¡No!... Pero quiero dormir contigo.
Christian sonrió para sus adentros, cerro la puerta y se sentó a un lado del gato.
-Te esta buscando- dijo Misino, que no se había movido ni un poco.
-¿Quién?
-Él.
Christian miro la puerta y vio a un chico, era más grande que él, se vía de unos 26 años.
-¿Quién eres?- pregunto Christian levantándose y tratando de sonar impotente pero la voz le temblaba.
-Tu eres Christian ¿no?
-Si- No entendía porque estaba tan nervioso pero ese rostro se le hacia muy familiar.
-Soy David, el hijo de Alvaro- sus ojos no mostraban ninguna señal de vida, claro que era porque estaba muerto pero daban escalofríos.
-¿Qué es lo que quieres?- trato de sonar lo más amable posible- ¿Viniste a ver a tu padre?
-No, no lo quiero ver nunca, ha echo cosas horribles y las sigue haciendo.
-¿Cosas horribles? ¿Qué... Cosas? - Christian se altero y comenzó a temblar, sabia que Alvaro ocultaba algo pero no que era algo "horrible".
-Vine a verte a ti- dijo fríamente, ignorando la pregunta de el otro.
-¿A mi?
-Si. Te recomiendo que te vallas. Se que puedes pensar "¿Cómo voy a creer en alguien que mato a su madre?" Pero no la quería matar a ella- No hacia falta que dijera a quién quería matar.
Christian se sentó.
-¿Qué hizo?
-Muchas cosas y lo sigue haciendo, no tardara en afectarte a ti. No eres tonto, sabes que Alvaro esconde muchas cosas, ahora también sabes que son cosas horribles.
-Por favor, dime que ha echo.
-No te lo diré, hay razones para que hasta su propio hijo lo odie, pero prefiero que solo te vallas, no investigues, no trates de descubrir lo que ha echo. Veté, ve a algún lado donde puedas estar seguro.
-No tengo a dónde ir.
-Encuentra un lugar. Tal vez, si tratas de no meterte con él, puedas quedarte más tiempo, además él te tiene miedo y no te hará lo que nos hacía a mi madre y a mi pero no tardara en encontrar una forma de utilizarte.
-Tu...
-Me voy, ya no tengo nada que hacer aquí.
Antes de que Christian dijera algo se fue.
-Humano.
Volteo a ver a Misino.
-Él esta loco, mato a su madre, no le hagas caso.
-Pero...
-Él esta loco- repitió el gato y se fue por la puerta, que estaba un poco abierta.
-Ya no sé en que creer- se lamento y puso su cara entre las manos- No tengo a nadie- comenzó a sollozar.
-No digas eso, Christian- sintió una mano caliente en su espalda.
-Es verdad, no tengo a nadie.
-Christian, estoy contigo.
-Solo por esta noche, luego te irás.
-¿No te has dado cuenta de algo?- miro a su tío a los ojos, tenían brillo y ahora que lo decía, su cuerpo tenía el calor de cuando estaba vivo.
Los ojos se le humedecieron a Christian y abrazo a su tío, no desapareció como su madre hace años, él se quedo ahí envolviendo a Christian con sus fuertes brazos.
-Tío... No sé que hacer, ¿Por qué tenías que irte? No sé que hacer ahora, ¿Debo seguir confiando o no?
-Temo que no sé la respuesta pero tu la averiguarás, te lo prometo.
-¿Te irás?- pregunto Christian mientras lo abrazaba con más fuerza.
-No hasta que tú te duermas- justo lo que le decía cuando tenía una pesadilla y él iba para calmarlo.
-No quiero dormir, quiero estar contigo.
-Yo también, pero sabes que no puedo estar aquí siempre, te lo solía decir ¿recuerdas?
-Si...- su tío lo recostó y lo tapo, luego se sentó justo delante y le comenzó a acariciar su flequillo- me gustaría que te quedaras, para siempre.
-A mi también me gustaría quedarme, para siempre contigo.
-No sé que hacer sin ti.
-Lo haz echo muy bien, todo. Sé que pronto podrás controlarlo, y no solo me refiero a "eso".
-Te quiero.
-Yo también.
Sin quererlo ni desearlo, Christian cerro los ojos y comenzó a dormir, y cuando sintió que los calientes dedos que jugaban con su fleco se volvieron fríos para luego desaparecer, deseo con todas sus fuerzas que regresarán y se quedaran junto a el por siempre.
*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*
Es corto por ser un especial pero en fin.
Espero les haya gustado, no olviden poner a la estrella y comentar.
Nos leemos luego ^^ que tengan un buen día de muertos.
Facebook: http://www.wattpad.com/story/16888080-Zoomii48
ESTÁS LEYENDO
¡No puedo!
Science FictionChristian es un chico con un pasado que lo tortura día a día, en especial el día en que adquirió unos poderes, de manera no deseada, que lo torturan todo el tiempo y que deberá aprender a controlar o ver como va perdiendo el control sobre ellos hast...
