No lo puedo creer.
Me pasé la mano por el pelo despeinado, y cerré los ojos con vergüenza hacía mi mismo. Otra vez en esa cama.
¿En serio? De verdad es imposible, ¿De nuevo me quede dormido?
-Agh- dejé escapar un resoplido con fastidio- estoy peor que la Bella durmiente.
-Ja ja ja- Una mano grande me alborotó más el cabello- es obvio que te cansarías después de usar ese poder tuyo que tantas ganas tengo de ver. Ja ja ja ja.
Lo mire con enojo pero al mismo tiempo con ternura, me miro un poco más serio pero con esa alegría que parecía eterna.
-Christian, ¿que es lo que quieres hacer ahora?
-...¿eh?- no entendí al principio de lo que me hablaba.
-Si, ¿quieres estudiar, tomar algún curso, un león? Ja ja ja.
¿Un león? Este hombre es un poco raro aunque no estoy en posición para pensar eso de él.
-Creo que quiero estudiar de nuevo, quiero tener... Una vida normal... O lo que más se le acerque.
-Esta bien. ¿Y no quieres el león? Ja ja ja ja
-¿En dónde tendríamos un león? Además ¿eso no es ilegal?- y justo al decir eso recordé la pregunta que me hice cuando me estaba bañando.
-Para mi nada es ilegal ja ja ja.
-Una pregunta- dije ignorando por completo lo que me dijo.
-¿Cuál?
-¿Cómo... Me encontraste?... O- trague saliva y empecé a juguetear con mis dedos- ¿de dónde conoces a los... Que me secuestraron?
Su cara se puso muy rígida, casi me dio miedo.
-Prefiero contarte eso otro día.- se paro y se fue fríamente, cuando toco el pomo se volteó- ahí hay más ropa limpia- luego se fué.
Me quede helado.
-¿Qué me esta ocultando?- susurré para mi mismo.
Me paré y me llegó un frío a el pecho, tal vez era por que no traía la camiseta ya que se había manchado de sangre, pero no, este frío era distinto. Lo ignore y me puse la ropa limpia, era una camisa verde fuerte y unos jeans.
Después de volver a tender la cama salí, me hubiera gustado pensarlo unas... Diez veces más.
Había unos señores vestidos de negro recogiendo los cuerpos.
Todos se veían idénticos, camiseta y pantalones negros, y lentes, daban miedo.
Me metí de nuevo al cuarto.
-¿Qué demonios...?
Me senté en la cama y me quede mirando la nada, esos hombres... No me dan buena espina, aunque creo que desde que ese maldito de Dashner me secuestro... Todo me da mala espina.
-Paranoico- me dije a mi mismo en forma de regaño.
Empecé tararear una canción casi sin darme cuenta. No quería salir hasta que esos hombres se fueran. En la puerta se escucharon unos rasguños, de inmediato supe que era Misino, me pare le abrí y paso rapidamente, cerré la puerta.
-¿Éstas bien?- me acerque a él.
-Esos hombres me ponen de nervios.
Me senté en la cama y el se sentó a un lado mío.
-A mi tampoco me inspiran confianza.
Misino me miro de reojo.
-¿Qué pasa?
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¡No puedo!
Science FictionChristian es un chico con un pasado que lo tortura día a día, en especial el día en que adquirió unos poderes, de manera no deseada, que lo torturan todo el tiempo y que deberá aprender a controlar o ver como va perdiendo el control sobre ellos hast...
