Tenía que hacer algo pero ¿qué?
Me puse a buscar de dónde venían las voces, era de un cuarto, el cuarto blanco y negro.
Me asomé lo más discreto que puede y vi a esa señora de el tatuaje apuntando con una pistola a Alvaro, me dio rabia ver esto, al parecer no había nadie más pero preferí no arriesgarme y me puse a buscar si había más personas por la casa.
En efecto, vi a un hombre grande en la esquina del pasillo, estaba con su celular, estuve apunto de regresar por donde había llegado pero se empezaron a escuchar unas pisadas, las escaleras estaban en medio del pasillo dónde estaba, así que subí por ellas. Iba con la mirada abajo de las escaleras en caso de que alguno apareciera por ahí. Justo al llegar hasta arriba choque con alguien, era un hombre muy gordo, su pelo era cafe muy obscuro y sus ojos negros.
Me agarró con fuerza de los hombros y me estrelló contra una pared para luego ponerme el cañón de una pistola en la cabeza.
-¡No te muevas o intentes hacer algo extraño porque te reviento la cabeza!- bramo con un tono amenazador.
Lo miré horrorizado, me apretó más, escuché como mis huesos tronaron, parpadeé.
Ahora estaba en un lugar obscuro, seguía con la sensación de ser aplastado contra la pared y no me podía mover.
-Ahh... ¿Así que te dignaste a visitarme? Eres muy amable- esa voz sonaba como la mía pero más... Agresiva y enojada.
-¿Quie-quien eres?
-¿Cómo me puedes visitar sin saberlo?- Una figura de una persona se empezó a acercar con lentitud- Eres de lo peor.
Me quedé de piedra al ver más nítida la imagen, era... Yo... Pero era cuando me vi en el espejo ese día, mis ojos amarillos, mis orejas un poco más puntiagudas, unos colmillos grandes y odio en la mirada.
-T-Tu...
-Oh, ahora si me reconoces.
-¿Eres... Yo?
-¿eh?... Algo así. Soy tu poder.
-¿Mi poder?... Agh- cerré un ojo, esa opresión se sentía más fuerte.
-Ja ja ja, ya veo, ¿¡viniste por mi ayuda!? Ja ja, tu me odías, niegas mi existencia, ¿pero vienes por mi ayuda? Ja ja.
Se acercó más a mi, con paso lento pero muy amenazante.
-Si fuera por mi- Me agarro de la mandibula- te dejaba morir- Me soltó y se apartó un poco- Ayudarte no significa que este de tu lado, si tu mueres yo también así que tómalo como una supervivencia, y como buena supervivencia de dos, haremos algo así como trabajo en equipo, yo mató y tu tendrás que estar dispuesto a mancharte las manos.
Asentí sin darme cuenta, ¿esto estaba pasando de verdad?
-Muy bien, pero también deberás aprender a ser más fuerte, no me gustaría tener que estar encerrado en el cuerpo de un mocoso que se la pasa lamentando todo lo que pasa a su alrededor.
-Si.
Me miró desafiante pero con una sonrisa.
-Tal vez, en unos mil años, nos podamos llevar aceptablemente- se dio la vuelta y justo en ese momento regresé a estar con ese hombre enfrente de mí, me estaba apresando por completo pero el "otro yo" también estaba ahí, se veía casi invisible- Ahora tu tienes el control Christian, no dejes que este imbécil te mate.
-¡Maldito demonio!- El hombre amenazó con golpearme en el estomago pero se detuvo en seco y escupió mucha sangre manchando por completo mi camiseta, la opresión se detuvo y cayó al suelo, en su nuca estaba clavada una estaca.
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¡No puedo!
Ficção CientíficaChristian es un chico con un pasado que lo tortura día a día, en especial el día en que adquirió unos poderes, de manera no deseada, que lo torturan todo el tiempo y que deberá aprender a controlar o ver como va perdiendo el control sobre ellos hast...
