Epílogo

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Ariana's pov.

Miré a las personas bajar del tren, así que rápidamente me puse en pie, buscando su característica cabellera rizada.

Habían pasado varios años desde nuestro verano en Malibú, y ahora ambos vivimos en Reino Unido. Mis padres por su parte, viven en Manchester. Mientras yo, al cumplir los dieciocho, volé fuera del nido.

Kristel vive en Bradford. Al parecer se enamoró de un chico en un Starbuck, y a él le llamó la atención, lo suficiente como para tener citas. Ahora son esposos, padres de dos hijos.

Sentí una pequeña presión en las piernas, así que bajé mi vista, topándome con esos rizos chocolate.

— ¡Mami! –gritó con alegría Sebastian.

Lo tomé en mis brazos, haciéndolo girar por los aires. Mi pequeño hijo, Sebastian Styles.

Harry y yo pasamos por pruebas después de nuestra mudanza, pero la logramos superar. Después de que ambos termináramos el Instituto, decidimos alquilar un departamento juntos, en Londres, cercano a la Universidad a la que asistiríamos.

El último día de mi carrera, para festejar nuestro logro, fuimos a festejar a un restaurante lujoso, lugar donde él me propuso matrimonio. Han pasado diez años, desde que soy la Señora Styles.

Sebastian es nuestro segundo hijo. Él tiene cuatro, y es igual a su papá. Elyon es la primera. Ella tiene seis, y ahora mismo está de vacaciones en París, con Gemma y Justin, su esposo. Jackson, es el más pequeño, con sólo un año, a quién su padre traía en brazos.

— ¿Estuvo bien el paseo en metro? –me burlé de él.

Harry ha cambiado mucho. Pasó de ser un joven de diecisiete, a tener barba, y ser un arrugado de treinta. Siempre sigue guapo, y perfecto. Solo que ahora, sus facciones han sido perfeccionadas y sus músculos más firmes.

— No te burles, que cuando te quedes varada, no te iré a recoger –gruñó.

Reí de él y le abracé, aún con Sebastian en las manos.

— Sé que lo harás –le guiñé.

Él negó, y suspiró.

— Lo haré, por supuesto –admitió–. Pero te haría pagarla caro.

Reí dándole un pico.

— Vamos, hay que ir a traer a Anne.

Caminamos a la salida de la estación del metro, tomados de la mano.

— Ya casi empieza el verano. ¿Lo pasamos en Malibú, recordando los viejos tiempos? –preguntó haciéndome reír.

— Podemos hacer el cuarto en la orilla del mar –susurré.

— Reservaré los pasajes cuando lleguemos a casa –dijo riendo.

Summer [Hariana] ✔️Donde viven las historias. Descúbrelo ahora