Kim Taehyung jamás olvidaría el día que se presentó. Si tuviera que describir ese momento en pocas palabras, esas serían confuso y aterrador.
En la escuela le habían enseñado cuáles eran los síntomas de los celos de alfas y de omegas; y a pesar de que Taehyung conocía dichos síntomas, le rogó a los cielos para que nunca le pasara algo así.
Taehyung había crecido cómodamente entre betas, por lo que presentarse como un alfa o un omega significaba que lo separarían de su familia y amigos. Le aterraba el solo pensarlo, y más cuando se imaginaba a sí mismo como un alfa obligado a vivir en los horribles guetos.
Tenía doce años cuando se presentó. Sus padres habían salido a una cena, por lo que estaba solo en casa. Tomó una ducha en la noche, se secó, se puso su pijama y se acostó como normalmente lo haría, excepto que justo antes de quedarse dormido comenzó a sentir dolor en su vientre bajo. Taehyung permaneció acostado pensando que el dolor pasaría, pero solo se hacía más intenso a cada minuto.
Se abrazó a sí mismo mientras se retorcía de dolor, soltó un fuerte quejido contra su almohada y fue en ese momento cuando se dio cuenta de que su sentido del olfato y del oído se agudizaron, bombardeándolo con tantos olores y sonidos que era abrumador. A pesar de que el dolor no lo dejaba pararse, Taehyung sentía que quería salir y correr, gritar y golpear lo que sea, un instinto salvaje que jamás había experimentado.
Comenzó a respirar pesadamente cuando sintió que la tela de sus pantalones quemaba su piel, con desesperación se deshizo de la prenda pero la sensación no disminuyó. Su cuerpo y su mente eran un desastre de sensaciones, pero entre todo el caos un pensamiento se abrió paso en su cabeza.
<<Alfa>>
<<¡No, no, no! ¡No puede ser!>>
Se abrazó más fuerte mientras intentaba ignorar el bulto entre sus piernas. Su cuerpo estaba fuera de su control y eso lo desesperaba, quería llorar de la impotencia.
—No soy un alfa— Murmuró sin aliento contra su almohada, pero su cuerpo reaccionó aumentando el dolor en su vientre— Que se detenga, p-por favor... Basta... ¡BASTA!— gritó
Y así como llegó el dolor, se fue, dejando a Taehyung sudado, confundido y asustado sobre su cama.
<<No puede ser. ¿Acabo de tener un celo?>> Pensó.
No le dijo nada de lo sucedido a nadie, ni a sus padres (ambos betas), ni a su mejor amigo Jimin, y a pesar de que tenía muchas dudas era impensable acudir a un doctor. Los días siguientes todo fue normal, como si el celo de alfa hubiera sido solo una pesadilla; pero volvió a ocurrir dos meses después mientras caminaba de la escuela a su casa.
Corrió a un callejón para que nadie lo viera; a pesar de que el pánico lo invadió por estar en un lugar público, respiró profundo intentando calmarse a sí mismo.
—Tranquilo, tranquilo... ¡Ngh!— un fuerte espasmo en su vientre hizo que se contrajera y cayera de rodillas, inhaló con fuerza cuando se percató de que sus sentidos de nuevo se agudizaban y el dolor iba en aumento
<<No otras vez>> pensó
—Que se detenga... Que se detenga... —murmuró como un mantra mientras se hacía bolita aún de rodillas— Detente... Deten- ¡Ah!
Lo único que interrumpían sus palabras eran sus quejidos, pero por minutos que le parecieron horas siguió pidiendo en voz baja que el dolor se detuviera, y así fue. De un segundo a otro el dolor y todo rastro de celo se habían ido.
Taehyung sabía que el celo del alfa dura un día a menos que se tomen suspensores que lo contrarresten, y él solo nunca había tomado un suspensor en su vida. Jamás había escuchado de algún alfa que controlara su celo y eso solo confundía.
<<¿Qué está pasándome?>>
•••
Al día siguiente, saliendo de la escuela Taehyung se despidió de Jimin como era costumbre, pero en esa ocasión en vez de irse a casa se dirigió directo a la biblioteca.
Estando ahí tomó todos los libros sobre biología de alfas y omegas que pudo encontrar, llevó el montón de libros hasta el escritorio y se sentó a leer, dispuesto a encontrar la respuesta a lo que le estaba pasando. Las horas avanzaron hasta que casi se hizo de noche; apenas había terminado dos libros y comenzó con el tercero pero no había encontrado nada parecido a lo que le pasó el día anterior y dos meses atrás.
Frustrado y, más que nada, fatigado le llamó a su padre diciéndole que había terminado la tarea y que necesitaba lo recogiera. Al llegar a casa subió a su habitación, cambió su uniforme por su pijama y se tumbó a su cama después de soltar un suspiro cansado.
<<Necesito encontrar una respuesta>> Pensó antes de quedarse dormido.
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I AM DELTA
FanfictionLos alfas solían estar en la cima, pero ahora están en lo más bajo. Son odiados e ignorados. Los omegas están divididos. Algunos encontraron comodidad sin los alfas y otros quieren que las cosas vuelvan a ser como antes. Los betas dominan ahora, s...
