Capitulo 14: Sentimientos encontrados

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Pasó el fin de semana sin noticias ni de Alexander, ni de Matthew ni mucho menos de Adam a penas tenía su número así que era lo más lógico que de él supiera menos aún. Hoy ya es lunes, de nuevo una nueva semana comenzaba y ya iban 3 en mi nuevo trabajo.

Me maquillé un poco esta mañana y solté mi cabello, me puse algo cómodo y me dirigí hacia la cocina pero no estaba Rebecca, me extrañó no verla allí pero supuse que tendría algún examen o que estudiar. Yo cogi una manzana y me dirigí hacia el autobús, la pereza de los lunes hace que siempre vaya con la hora justa así que por mi bien las dos cuestas que me esperaban las tendría que subir corriendo o llegaría tarde. Me bajé del autobús y el reloj de mi muñeca marcaba las 10:27, subí las cuestas lo más rápido que pude y al llegar vi a Ángel mirándome

-¿Todo bien?

-Por poco no llego- dije sin aliento casi

-Pues has llegado a tiempo, buenos días querida

-Buenos días a ti también - sonreí y entré, dejé mis cosas en la mesa y me senté para recomponerme un poco, necesitaba inhalar todo el aire que había perdido en aquellas dos malditas cuestas. Me eché un vaso de agua y bebí, mi pulso iba relajándose y suspiré haciéndome una coleta. Recogí las cosas del salón, esta vez no había vasos de whisky sólo algunas mantas en el sofá, las doble y las dejé allí para luego llevarlas a la parte de arriba. Tendría que hacer la compra de la semana así que miré la nevera, todo lo que necesitaba para el día de hoy y traer alimentos de reserva para los demás días, fui apuntando todo en un papel y cogi el dinero encima de la barra de la cocina. Terminé de beber mi vaso de agua y salí de la casa

-Luego nos vemos Ángel- dije sonriendo

-¡Hasta pronto, tenga cuidado y no tarde demasiado!- gritó y sonreí, no podría tardar tanto en comprar los alimentos porque me pasaría como la vez anterior aunque a Adam ya no le molesta mi presencia , al menos eso creo yo. A decir verdad, al ver que no estaba en casa me desilusionó un poco, esperaba aunque sea verlo pero en fin, no sé porqué tenía esas esperanzas.

Terminé de comprar todo y llevaba cuatro bolsas, y lo peor era tener que subir aquellas cuestas, resoplé y comencé a subir la primera cuesta, pero entonces escuché un claxon, giré mi mirada y era el coche de Adam

-¿La llevo?- sonreí instintivamente al verle, estaba espectacular hoy, como siempre. Llevaba sus gafas de sol, iba con una camiseta blanca de mangas cortas haciéndole notar sus brazos.

-Estamos en horario laboral- solté mirándolo, él se quitó las gafas y negó con la cabeza

-Suba- volvi mi mirada hacia la cuesta y luego miré al coche- No creo que quiera subir dos cuestas con esas bolsas

-A decir verdad sí, gracias - comencé a andar pero entonces oí como el motor se paró, me giré y él salía del coche. Se puso a mi lado y cogió dos bolsas -Eh- dije arrugando el entrecejo -¿Qué hace?

-Si no quiere subir al coche le ayudaré a subir las dos cuestas con menos peso- sonrió de forma cínica y resoplé

-No quiero que suba conmigo, tendrá que subir y bajar de nuevo a por su coche, será doble trabajo - dije mirándolo pero el sol no me permitía mucho admirarlo bien

-Eso queda en su conciencia - siguió andando mientras yo me quedé parada

-Adam por favor- dije susurrando

-¿Ha dicho algo?

-Que me espere- subi y me puse a su lado los dos subimos hasta la casa y Ángel al vernos cambió su expresión

-Hola Ángel, he tardado poco hoy ¿Eh?

-Si que has tardado poco- me sonrió -Es todo un récord - entramos en la casa y dejamos las bolsas en la cocina

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