Injusto

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Sana había pasado toda la semana intentando tener interacción con Mina, pero obviamente siempre está con Nayeon o con los amigos de esta, y mientras se hallara con esa gente le iba a resultar imposible cualquier acercamiento.

Como es astuta, pronto le llegó la idea de ir a visitarla a su casa, allí nada ni nadie podrían impedir que la viera, por eso ha acudido y le ha dicho a Akemi que es amiga de Mina.

Mina está enfrentando muchas emociones a la vez, no esperaba a Sana en su casa, no tiene idea cómo averiguo donde vive, y no, no quiere verla, para cuando reacciona, Akemi ya había dejado pasar a su compatriota.

—Hola. —Un saludo animado de parte de Sana.

—¿Qué haces aquí? —No pierde tiempo en preguntar.

—Tenía muchas ganas de verte y hablarte, y como este es un lugar libre de Nayeon.

—¿Quién te dijo donde vivo? —Sus interrogaciones no van a terminar.

—SinB, es mi cuñada. —Suelta sin pensarlo.

—¿Qué? —Se queda incrédula.

—Oh dios, lo es en mi mundo de fantasía, o sea en mi cabeza. —Es tarde para componer el desastre que acaba de hacer— Ay ya lo arruine. Yerin me va a matar, que no me importa porque es débil, es SinB a la que le tengo miedo, me hará pedacitos.

Se supone no tenía que decirlo a nadie, las chicas están siendo cuidadosas al respecto.

—¿SinB es novia de Yerin? Yerin tu hermana. —Concluye Mina.

—Nayeon sí que te ha hablado de nosotras.

—Un poco.

—Son novias y no puedes decírselo a nadie, por favor no lo hagas, menos a Nayeon o si lo haces ella se lo dirá a la señora Jessica, o sea su mamá, y doña Jessica va a pegarle a SinB y la va a mandar a otro mundo, a otro país quiero decir. —En verdad está muy preocupada.

—¿Por qué haría eso?

—Se supone que no pueden tener novio los Jessiquitos-Tiffanitos. —Suena tierna al nombrarlos de esa forma y Mina lo acepta.

—Novio, Yerin es mujer.

—Oh vamos, sabes que aplica parejo.

—Está bien no diré nada.

—Si lo harás porque estas enamorada de Nayeon. —Lanza el golpe aprovechando que tiene oportunidad.

—No estoy enamorada de ella. —Hace mala expresión, se le ve aun con los lentes oscuros.

—Lo estás, se te nota. —Va a insistir con ello para sacarle la verdad.

—¿En qué?

—La obedeces. —Es una buena observación.

—¿Eso que tiene que ver?

—¿Por qué la obedeces?

—No la obedezco.

—No quisiste ser mi amiga.

—Porque eres una extraña acercándose de repente y sacando una excusa como que somos del mismo país.

—¿Quieres la verdad? —Escucha un sí y viene a lanzar lo primero que le pasa por la cabeza— Soy novia de Momo y quería conocer a su mejor amiga.

—¿Qué? No, tu no, no puedes ser novia de Momo. —Suena entre incrédula y molesta.

—¿Por qué no? —Sana no pierde detalle en observar ya que es así cómo podría descubrirse.

Nuestro Lado OcultoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora