26.

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El día transcurrió de una manera poco agradable debido a la crisis que estaba experimentando taehyung. jungkook junto a minseok intentó todo para que el castañito quisiera salir de casa, pero todo fue un intento fallido, el menor afirmaba que su padre podría estar buscándolo y que si le llegase a encontrar lo mataría. Jungkook por parte le entendía pues había recibido una amenaza por parte de aquél hombre, pero no podía permitir que su novio entrara en pánico sin siquiera saber el porqué si ya no habían recibido más llamadas, simplemente todo era un lío en la cabeza del pelinegro.

Taehyung en ocasiones suele ser exagerado, pero sólo es un niño. Se le debe de entender

-Minseok, gracias por venir. Realmente agradezco que hayas intentado convencer a taehyung, eres un chico maravilloso.- El pelinegro esbozó una gran sonrisa recibiendo por parte del más bajo un leve sonrojo.

-No hay de qué, para eso están los amigos.- Hizo una reverencia y se fue no sin antes depositar un casto beso en la mejilla del más alto.

Jungkook extrañado ante la acción de su viejo amigo, cerró las puertas y fue a la recamara dónde se encontraba taehyung, quien dormía de una forma tan pacífica y adorable, sin dudarlo se tumbó a su lado y abrazó la cintura de su menor de una manera un tanto posesiva y unió ambos cuerpos en uno mismo. No sabía cómo, ni cuándo pero de algo estaba seguro, y eso era que sobre todas las cosas siempre estaría junto a taehyung, y taehyung junto a él.

A la mañana siguiente el primero en despertar fue taehyung, se sentía mareado y esos dolores de cabeza que solía tener cuando vivía con su padre empezaban a volver, la noche anterior había tenido un sueño muy extraño. Había visto a su madre, pero era imposible recordar su rostro. Recordó aquél día en un jardín, y cuando vio a la mujer desaparecer junto a un hombre extraño. Su pecho dolía, pero aquello ya estaba en el pasado. Se prometió empezar de nuevo pero como siempre lo arruinó, nunca sería alguien bueno a su parecer.

Jungkook despertó y logró diferenciar la figura de taehyung sentada en el centro de la cama, parecía pensativo. Se levantó y acercó su rostro hasta el de su pareja y besó suavemente la comisura de sus labios sacando a taehyung de sus pensamientos.

-Buenos días, kook..- Susurró abrazando sus rodillas mientras ocultaba su rostro. Jungkook extrañado ante la actitud del más joven sujetó sus hombros y empezó a masajearlos.

-¿Qué pasa, cariño?.- Preguntó adormilado mientras ejercía suaves movimientos con sus manos intentando liberar el ¿estrés? del menor.

-Hyung, estoy loco, totalmente loco..- Susurró, jungkook notó de manera rápida que el chico estaba llorando.

-Taehyung, no estás loco cariño, sólo estás cansado de todo ésto y créeme que yo igual. Si tan sólo pudiere hacer algo para hacerte feliz lo haría, pero realmente no se que más hacer, lo he intentado todo, pero...- Suspiró de una forma pesada ante sus palabras, empezaba a quedarse sin ideas.

-Fue mala idea venir aquí contigo, hyung. Debí quedarme, por mi culpa ahora ambos estamos en peligro, lo siento tanto..- Se alejó del mayor mientras volteaba a verle con lagrimas en los ojos, no quería.

-¿Qué mierda dices taehyung?, por favor, todo está bien, todo estará bien. No digas esas cosas.- Rió nervioso sabiendo dónde terminaría todo, sus ojos se empezaron a llenar de lagrimas sin darse cuenta. Todo esto debía ser un mal sueño.

Taehyung se limitó a cerrar la boca y salir de la habitación, no sabía si era la decisión correcta pero estaba apunto de tomarla y acabar con todo.

La decisión terminaría haciéndole daño, bastante. Pero conociendo a su padre sabía que hacia lo correcto.

El móvil comenzó a timbrar...

Número desconocido.

¿Hola?.

Papá, soy taehyung...

Gucci.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora