Capítulo 35

36 3 2
                                        

Pit

Desperté y al instante sentí el vacío, ella no estaba en la cama, quizás este haciendo el desayuno o bañándose, con entusiasmo me paré de la cama y me dirigí a la cocina, anoche dormir como nunca, tenías años sufriendo de insomnio, primero por Tami, mi padre y más tarde por la muerte prematura de mamá, en fin la noche de ayer fue mágica tan mágica que después de años logró que yo durmiera una noche completa.

Entre a la cocina a buscar a Tami pero tampoco estaba, era muy extraño se habrá marchado sin despedirse?


Un momento pero si tami se fue en que lo hizo?, subí a la habitación, me daría un baño y luego buscaría la forma de llegar a la clínica, seguro estaría aya esperando que le den de alta a su esposo.

La habitación todavía tenía impregnado su olor, no se que voy hacer, ni tengo claro que ella hará pero no puedo perderla.

Al salir de baño mes vestí para ir a la clínica llame a Luz para que me enviara a un conductor a buscarme, baje a la primera planta de la casa.

Llame a Tami pero no contestaba el telefono, quizás estaba con el, quizás en ese momento no podía hablarme. Me entró una duda, es extraño que si estamos bien por que ella no se despidió, ni si quiera pidió permiso para llevarse mi coche.

Alarmado subí corriendo a la habitación, inquisitivamente inspeccione toda el área buscando indicios de lo que estaba sucediendo y fue en la mesita de noche donde encontré mi respuesta.

Había un sobre blanco con unas hermosas e impecables letras y ellas pronunciaban mi nombre, el corazón latió a mil por horas, había una aura desagradable, yo no quería pensar nada malo, no quería ser pesimista, pero que carajo hacía una carta con mi nombre encima de la mesita de noche y por qué esas eran las letras de Tami?.

Abrí la carta lentamente como quien prefiere no saber su contenido, sentía que lo que traía esta página blanca no me agradaría, quería terminar mi martirio de un solo rasguño abrí el sobre blanco, extraje él contenido de una hoja con escasas letras, sus palabras fueron precisas e injusta demasiado directa, un mensaje más claro no podría estar redactado.

"No me busque, lo nuestro no puede ser"

Sin más me deja, sin ni siquiera mirarme a los ojos y decírmelo, no me dio la oportunidad de defender nuestro amor, simple sin importa qué por más de veinte años la espere y me guarde para ella, sin más me dejo.

No pensé que otra vez podría recibir un dolor similar al de hace veinte años, pero así era aquí estaba otra vez sufriendo por la misma persona con la única diferencia que hoy no era yo quien se marcha, sino ella.

Volvere a  ti (Completa)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora