Capítulo XXV: Alfa vs. Alfa

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Canción en multimedia: Dream of You – Camila Cabello – Romance

Era trémulo, suave, frío e implacable, pero se sentía bien. Corría a través de su cabello, como unos dedos que le acariciaban desde la raíz a la punta. Cerró sus ojos, se dejó llenar de eso que era suave, que se sentía como flotar o levitar en el aire, le desacomodaba el cabello recién humedecido, pero eso no era lo único que se sentía así. Sus pulmones se llenaron de la brisa suave del verano, de la fría sensación del aire perpetuo, corría sin detenerse, cabía donde sea y lo llenaba todo, así como él sentía ser llenado, ahora lo estaba logrando, pero ese efímero se iría sin despedirse, quería retenerle, mantenerlo en su casa, invitarle a un café, conversar sobre la vida y tenerlo a su lado.

"Quédate" – le rogaba mientras le tomaba de la mano apretándola con fuerza, con la mirada fija e insistente, con el rostro mojado y deformado, con los ojos caídos y sus párpados imitando la marchitez de los pétalos de cualquier rosa.

"Sabes que no puedo quedarme contigo" – no era fácil decírselo, él sabía que no podía quedarse, no sin que antes estuviese de acuerdo... de acuerdo consigo mismo – "arréglate con ella, invítala, así como me has invitado a mí, pero no le insistas en quedarse".

"¿Cómo lo hago?" – en su mirada sólo había mas dudas que respuestas y su mirada insistente seguía fija en la del contrario.

"Ponte al día con ella".

Desapareció.

Levantó sus párpados que estaban caídos, se abrazó con sus piernas pegadas a su pecho. Contemplaba a lo lejos el paisaje de la ciudad, el verde metálico de las casas, los azules cromáticos de la comisaría, el aire seguía allí, raspándole el rostro, sus mejillas frías y rosadas le formaban una imagen de ternura, pero el omega no se sentía más así, se sentía desdichado, vacío, tonto y traicionado. "Traición", esa palabra le retumbaba desde sus adentros, le marcaba miles de números de emergencia, le ponía colores rojos intermitentes y le sonaba como alerta de fuego, un fuego perpetuo e ígneo, de un tono azul flamante, quería apagarlo, extinguirlo, porque ese rojo no significaba pasión tampoco amor, ese azul no significaba calma, tranquilidad. Significaban derrota, frustración, traición y enojo.

Su rostro se enserió, su ceño se frunció demasiado, quería volver a dejar que las corrientes de agua sobrepasaran sus límites y permitirse estar de luto una vez más.

Un respingo le sacó de su ensimismamiento, la sensación de calor que emanaba de la mano ajena le dio un toque de calor a su cuerpo al posarse por encima de la suya, la soledad se fue, el apoyo volvió, plantó cara frente a la puerta, le puso seguro, levantó barricadas, trincheras y se armó hasta los dientes, se dispuso en su corazón a que con valor, no permitir lo que estaba afuera adueñarse de la pequeña caja de Pandora que tenía entre sus manos, cargándola como un pequeño bebé en brazos.

- Estarás bien, te lo prometo – aún con su mano encima de la del contrario, mientras le levantaba la mirada con la mano que tenía sin ocupar, le sonrió de lado mientras le veía directamente a los ojos, riéndose un poco de todo y al mismo tiempo de nada.

- ¿Tú lo crees? – su rostro se transformó en dudas, ya no era el optimista de antes.

- Más de lo que crees – se acercó a él, se puso muy junto, alzó su brazo por sobre su cuello, atrayéndolo más así mismo, el contrario se dejó estar, se dejó hacer, puso su cabeza en el hueco que se formaba entre el cuello y el hombro del alfa, cerró sus ojos, blanqueó su mente y se relajó.

- Espero que tu vicealcalde esté listo para ocupar tu lugar.

°

- A ver, ¿qué tenemos aquí? – el agente Alex, se acercó a los implicados, con papel en mano, junto a la americana de acento gracioso que no se le despegaba ni un momento, parecía un chicle molesto – hazte pa' 'llá, coño – hizo un ademán con su mano y la rubia se alejó sólo unos centímetros más.

Un Omega en Apuros // LuzuplayHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora