— ¿Quién es el bebé más lindo del mundo? ¡Sí, tú lo eres! — mimaba la pequeña perrita que tenía entre mis brazos.
— Ya deja que Lois respire.— me regaño el contrario.
— ¡Es que es muy linda!
Hace unos meses nos mudamos a un departamento más amplio y cerca a nuestro trabajo aunque Frank estaba viendo la posibilidad de entrar a otra empresa más grande y si podía hacer que me acepten a mí también.
Una mañana como cualquiera vimos una cajita afuera del edificio donde vivimos, dentro de ella estaba una pequeña y tierna perrita, había pasado la noche ahí y estaba muy fría además de que lloraba. Ambos nos sentimos muy mal así que decidimos adoptarla. La cuidamos y curamos, ahora a sus cinco meses de vida era una perrita sana y cariñosa aunque también es un poco gruñona, como Frank.
— Se nos hará tarde, vamos.— ordenó el tatuado.
— Cariño, relájate. Aún falta dos horas si vamos lo más problable es que nos echen del restaurante.
— Cierto... ¡Pero quiero que sea todo perfectos, es tu cumpleaños! ¿Cómo puedes estar tan tranquilo?
— Es un día como cualquier otro solo que soy un año más viejo. ¿Crees que deba teñirme de rojo? Dicen que te hace ver más joven.
— Gerard, ya eres joven, tienes veinticinco no ochenta. Y con respecto a lo del cabello rojo... Podría ser una buena idea.— dijo acercándose a mí como solía hacerlo y acariar mi cintura.— ¿Crees que debería llamar otra vez a mi madre?
— Frank... Ya la llamaste cinco veces en el día y me obligaste a que yo también lo haga ¿No crees que ya es suficiente o me dirás que lo olvidó?
— Suele olvidarse de las cosas, una vez se olvidó de mí en la escuela.
— Tú dijiste que era porque tu tía era la que iba por ti pero ella no pudo y se le olvidó decirle a Linda, no fue culpa de ella. Además no debe ser tu argumento algo que pasó hace años.
— Pero pasó...
— Relajate.— sin previo aviso llevé mis labios hacia su cuello y haciendo que nuestros cuerpos cochen de manera sugerente.
— Gee, ya lo hicimos en la mañana.
— Bueno si no quieres... — dije alejándome, sin embargo, al instante giró mi cuerpo comenzado un beso rápido y necesitado, retiré su camiseta y él la mía luego nuestros pantalones.— ¡Espera! Lois sigue aquí.
— Oh...— Frank caminó a su dirección cargandola.— Bebé, necesitamos privacidad para hacer un hermanito.— reí, para adoptar un bebé de verdad tendría que pasar muchos años más, por mientras estaba bien con tener un perro quizás tendríamos más.
Cuando al fin dejó a Lois en nuestra habitación volvimos a nuestra posición en el sofá. Nos despojamos de nuestras últimas prendas. Llevé mis manos su miembro estimulandolo. Algo que aprendí con el tiempo es que a Frank le gusta lo brusco así que podía hacer movimientos rápidos y apretarlo a mi gusto. También algo que aprendí es que al parecer le gusta el contacto visual. Siempre antes de introducirlo a mi boca teníamos que darnos una mirada, espera que él cerrara sus ojos y formé una "O" con sus labios. No me cansaría de decir que él era arte para mi vista.
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VIRGIN |Frerard|
FanfictionGerard ha pasado toda su vida trabajando, no había experimentado cosas que otros sí. A sus veinticuatro años se dio cuenta que seguía siendo virgen y esta dispuesto dejar de serlo.
