Día ²

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«Día ²: Caricias/Toques en cualquier parte del cuerpo»
[En este caso, un abrazo]
[💫]

Dib desayunaba solo, ya que su padre, como casi siempre nunca se encontraba en casa y su hermana había preferido desayunar sola a escuchar la irritante voz de su hermano.
Estaba malhumorado ese día, por el desprecio de su familia y por la "obra de caridad" que había hecho la noche anterior, ¿ayudar a Zim? ¡Lo hubiera dejado quemarse! ¡Se libraba de su mayor problema! Ni siquiera le agradecería por ello. . . ¡exacto! Iría a la casa de su enemigo para mostrarle que si él quería podía matarlo cuando quisiese, ¡y le tendría que rogar que no lo hiciese!

...

Patética excusa para ir a ver si estaba bien.

[💫]

Atravesó el jardín sorprendido de que no lo atacaran los gnomos. Tocó la puerta y lo recibió Gir vestido de mujer

— ¡No sé de donde saqué un vestido! — Cantó con detenimiento el pequeño robot confundiendo al más alto.

— Ajá. . . ¿dónde está Zim?

— Zara está allá — Indicó de nuevo con detenimiento guiando a Dib dentro de la casa

—Gir, ya me cansé de ser mujer. Es muy extraño. — Se oyó la voz de Zim, lo cual extrañó mucho a Dib, ¿cómo y porqué Zim jugaría a ser mujer? Tenía que verlo para poder creerlo, y tal vez burlarse. Su apariencia era igual a como de costumbre, a excepción que su traje de invasor había sido estirado para que pareciese un tipo de vestido, su calzado tenía más altura,  quién sabe de dónde consiguieron botas de tacón, y sus antenas habían sido amarradas para hacer un moño por encima de su cabeza.

— ¿Pero qué. . .? ¡Zim! ¿Qué es esto?

— ¡Oh! ¡Pequeño cabezón! Estás aquí. — Dijo en un tono dulce, se acercó a Dib y le abrazó. Éste último se tensó — Gracias por guiarme a casa — Exclamó asombrando al más alto

— Espera un segundo. . . — Se colocó unos visores que por alguna razón llevaba consigo y técnicamente escaneó a Zim, encontrando un área de su cerebro apagado, sospechaba, la memoria.

El efecto aún no pasaba, y le daba mucha gracia ver como hubiera sido la infancia de Zim, sin ningún conocimiento haciendo lo que quisiera, lo cual resultaba fácil de deducir que no fue así, no creía que sus líderes les dejara disfrutar sus primeros momentos de vida con locuras de esa pobre magnitud si quiera.

— Si. . . de nada Zim. Por cierto. . . — El mencionado alzó la vista presumiendo sus grandes ojos brillantes — Te ves muy linda — Mencionó con duda, quería ver como reaccionaba ante un cumplido equivocado en una fase de inocencia.

— ¿Linda? ¡Yo soy un macho humano-Dib! ¡Y sé que soy perfecto! Y. . . ¡¿Por qué estás en mi fortaleza?! ¡Computadora! ¡Echa a este intruso de mi casa!

— ¿Q-qué? — Volvió a escanearlo rápidamente, y todo su cerebro se encontraba en funcionamiento, ya había vuelto en sí.

La computadora obedeció y lanzó al humano lejos

— ¡Adión Marry! — Gritó Gir, bautizando como mujer a Dib

— ¡Gir! ¡Deshaz esta cosa! — Estiraba de sus antenas

—¡Pero si te ves muy linda Zara!

— ¡Cállate! ¡No me llames así!

³º días- ZaDrHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora