Día ⒚

1.2K 105 26
                                        

«Día ⒚: En ropa formal»

[✨]

—Uno, dos y tres. Uno, dos y tres — Repetía el humano practicando el baile con absolutamente nada ni nadie.

La noche que su padre le había anunciado con antelación había llegado, y él se esforzaba por hacerla perfecta. . . para Zim. En realidad todo rastro de pensamiento de su padre se había esfumado, en lugar de pensar "es la noche de papá, quiero dar una buena impresión" pensaba en cómo hacer esa noche inolvidable, de buena manera; ya varias cosas habían sido inolvidables para él, pero no de la mejor forma —exceptuando los últimos meses—

La fiesta sería en la noche, sin embargo él había puesto en marcha su interés desde temprano, como por ejemplo, practicar el vals por sí mismo, para luego practicarlo con Zim.

Llamó a la casa del pequeño alíen y por primera vez en meses, Zim no esperó su llamada, por lo que no atendió, por lo que no contestó, siendo Gir quien contestara

— ¿Hablan de las pizzas? — Cuestionó

— Emm. . . no, pequeño robot, ocupo que-

— ¡Aburrido! — Colgó, aunque inmediatamente volvió a sonar. — ¿Hola?

— ¡Gir necesito que me comuniques con Zim!

— ¿Por qué? — Preguntó sin escrúpulos

— Porque. . . — Se detuvo dudoso de hablarle de sus planes

— ¡No hay razón, adiós! — Volvió a colgar, y volvió a recibir la misma llamada, la enlazó al contestar

— ¡Necesito hablar con él! — Gir rió

— Ah, lo hubieras dicho antes. ¡Ya va! — Se escuchó silencio durante largo tiempo. Después se oyó los pasos metálicos del robot — ¡Dice que no! ¡Adióóós! — Se comió el teléfono, evitando que Dib insistiera.

Bajó hasta el laboratorio de su papá para avisarle que el resto de la tarde se la pasaría con Zim, para que pasara por ellos cuando fuese hora de irse, el doctor Membrana asintió sin mucho interés, ya que estaba ocupado con un experimento.

Dib se dirigió a la casa del extraterrestre con los trajes en mano. Poseía el smoking del contrario ya que Zim le había dicho que él no tenía un lugar donde guardarlo.

Llegó a su destino y fue atendido por los padres robot, a quien ignoró y fue directamente hacia adentro de la casa, inmediatamente Gir llegó del inodoro en alerta

— ¡Intruso! ¡Preparate para. . .! ¡Hola! — Dijo volviendo a su estado regular.

— ¿Dónde está Zim? — Preguntó directo. 

— ¡Aquí abajo! — Apuntó al piso

Cierta extrañeza fue provocada a Dib, ya que notó que en los últimos meses que habían convivido, no había ido a la base subterránea

— Bien. . . ¿y cómo entro? — Gir apuntó al inodoro en medio de la cocina. — No puedo entrar por ahí

— Lo sé, ¡por tu enorme cabeza!

— ¡No es enorme! ¿No hay otra entrada?

— ¡Claro que si! Está por. . .

— ¡Gir! ¡Gir ven! — Gritó Zim desde abajo, y Gir fue a su llamado desde el bote de basura.

³º días- ZaDrHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora