¡RING RING! El despertador no dejaba de sonar, por alguna razón tenia mas sueño que nunca, no podía despegarme de la cama y mucho menos quería, lo único que hacia al despertarme era pensar en el profesor Cumberbatch y sin duda no podía evitarlo, lo tenia en mi mente las veinticuatro horas del día, y eso me estaba atormentando, ¿Valdrá la pena? Comencé a preguntarme, es decir, no puedo tener estos sentimientos, no me puedo permitir amar a un hombre que tiene el doble edad que yo, tengo que ser objetiva, es imposible y encima es mi profesor y amigo de mi padre, tengo que dejar de verlo, pensé.
-Que carita. -dice mi madre irónica mientras esparce la mermelada en su tostada.
-No dormí muy bien. -conteste frotándome los ojos. -Pásame el azúcar.
-Unos días mas y ya vienen las vacaciones de invierno, no te preocupes. -dice mi madre tocándome el brazo.
-Es verdad, lo había olvidado... -digo mientras tomo mi té. -Bueno mejor me visto para ir al colegio. -agrego parándome de la silla. Lo que dijo mi madre me hizo pensar, quizá alejarme unas semanas del profesor Cumberbatch era lo que necesitaba, estar lejos de el sin duda iban a interferir y calmar lo que estaba sintiendo por él, alejarnos iba a ser lo mejor para los dos, necesitaba esas vacaciones...
-¿Qué vas a hacer en las vacaciones de invierno? -le pregunto a Cata.
-Pues no sé, mis padres quieren que vayamos a Canterbury a visitar a mis abuelos las dos semanas, yo probablemente me suicide, pero no tengo planes creo. -dice irónica.
-No seas mala. -le digo riendo. -¿Quieres venir conmigo y mi madre a Ibiza? Ya sabes que a nosotras no nos gusta mucho el invierno, quizá ella puede convencer a tus padres de que te dejen venir conmigo. -le digo a Cata y automáticamente ella salta de la emoción.
-¡SI POR FAVOR! Te lo agradecería mucho. -dice Cata abrazándome. -¿Le dirás a Máximo también? Unas vacaciones con ustedes dos son todo lo que necesito. -agrega.
-¡Obvio! Después de todo es el hijo postizo de mi mama. -digo riendo. -Ahí viene, vamos a decirle. -agrego.
-¿Por qué me miran así? Cada día me dan mas miedo... -dice Máximo saludándonos.
-Eres un idiota. -digo riendo mientras lo golpeo en el brazo. -Te queremos preguntar si... -le pongo suspenso. -Si quieres venir con nosotras de vacaciones.
-¡AY SIIII! -dice Máximo y automáticamente con Cata festejamos. -Pero no puedo, mis padres quieren irse a la Patagonia a esquiar, ya lo alquilaron todo hace cuatro meses, asique no puedo. -terminar diciendo y Cata y yo lo miramos con molestia.
-Bueno no pasa nada, en las vacaciones de verano si o si nos vamos los tres juntos ¿Ok? -les digo y suena la campana, teníamos que ir a clase.
Tuvimos la hora de Biología mas aburrida del mundo, sin duda necesitaba por lo menos agilizar mi mente con Matemática, no entendía nada, pero por lo menos trataba de entender y no me dormía cada vez que leía la palabra "genoma" en el pizarrón.
-Buenos días a todos. -entra el profesor Cumberbatch y mi corazón empieza a latir rápido, no lo había cruzado en toda la mañana y no lo veía desde ayer. Ninguno hizo contacto visual, por alguna razón, yo me sentía avergonzada y al parecer el también. -Hoy tendremos una clase interactiva, quiero que todos se pongan de a dos con el compañero que elijan y escriban un ensayo sobre lo que conocen de esa persona, quiero ver que tan deductivos son mis pequeños Sherlock Holmes. -termina diciendo. ¿Qué obsesión tiene Benedict con Sherlock? Todas las clases lo nombra, pensé.
-Entonces, ¿Qué pondrás de mí? -le digo a Cata mirándola fijamente.
-Pensaba poner que te acuestas con tu profesor de literatura, pero mejor pongo que eres fan de los gatitos. -dice irónica y yo le golpeo el brazo.
-¡Te mato! -digo riendo.
La hora finalizo y no tuve impulsos de mirar el cuello o las venas del profesor Cumberbatch, bueno, no tantos, por suerte tenia a Cata al lado mío distrayéndome y bromeando como siempre. Me sentí mal por haberlo ignorado todo el día, así que espere que todos salieran de la clase para quedarme ultima y saludarlo.
-Adiós profe, buenas tardes. -le dije tímidamente, más allá de todo lo que pasamos, no me salia ser de otra manera con el dentro de la escuela.
-Espere, Lovatelli... -me toma del brazo. -Tengo algo que decirle. -dice mientras me mira fijamente a los ojos. Sentí como el tiempo se hizo mas lento en el segundo que tomo mi brazo, sus manos tan suaves de nuevo hacían contacto con mi piel y yo me derretí completamente al sentir como su perfume inundaba mis fosas nasales.
-Dígame. -le digo suspirando.
-Es sobre el concurso de literatura, tengo novedades. -dice soltándome y guardando las cosas en su escritorio. -Tenemos que trabajar con el texto, y hacer de nuevo lo que hiciste con la profesora Grimes, necesitamos ganar tiempo, estamos muy atrasados, y si queremos ganar el premio deberemos trabajar aún más. -termina diciendo mientras se pone su saco. Estaba distante, sentía como si todo lo que habíamos pasado fue solo mi imaginación, yo no dejaba de pensar en como no entendía nada de la situación, quizá era porque estábamos en la escuela, pero literalmente ayer me estampo contra la pared del auditorio para besarme, y hoy ni siquiera me mira a los ojos...
-De acuerdo, si, no hay problema, ya sabe que ganar es lo que mas quiero. -le digo y me mira fijamente.
-¿Es eso lo que mas quieres? -dice mientras se acerca a mí. Comencé a morderme los labios.
-Pues... quiero tantas cosas. -le digo mientras lo miro con timidez.
-¿Qué cosas? -sigue acercándose a mi y agarra mi cara con su mano. A esa altura no podía contener las ganas de esta vez ponerlo contra la pared y besarlo yo, pero no podía ser tan imprudente en el colegio.
-Ya sabes que quiero. -le digo suspirando.
-Si... pero no va a poder ser. -y acaricia mi cara. -Debo irme. -se aleja de mi y toma su maletín. -Adiós Eva. -me da un beso en la mejilla y se va caminando hacia la salida.
-Adiós. -digo mientras me quedo mirándolo, me quede unos segundos allí parada pensando, ¿Cómo se supone que me aleje? Pensé, ahora mas que nunca quería estar cerca de el y hundirme en sus brazos, las ganas de besarlo me consumían y todo mi cuerpo temblaba. Me fui a mi casa y decidí olvidarlo, me quedé con las ganas de sentir su boca de nuevo, pero si quería estar con él tenia que acostumbrarme a sentirme así, en ese momento no podía decidir que quería para mí.
-Hija, tengo malas noticias, bueno para mi. -dice mi madre mientras suspira.
-¿Qué pasa? -le pregunto extrañada.
-Tu padre quiere que te vayas de vacaciones con él, ¿A vos te parece? Este hombre es increíble... -dice bofeando enojada. Me quede sin palabras por unos segundos, me había quedando pensando en Cata y como mi padre me arruino los planes.
-No puede ser... yo justo iba a preguntarte si me dejabas que viniera Cata con nosotras. -le digo tristemente.
-Bueno, vas a tener que preguntárselo a tu padre porque ya no vienes conmigo. -sigue diciendo enojada. -Yo claro que te dejaba que vinieras con Cata, pero no sé si tu padre va a estar de acuerdo. -agrega.
-Ya lo convenceré... -digo segura.
-Saco pasajes para cinco personas, quizá pensó en si querías invitar a tu amiga, no lo sé, es una caja de sorpresas. -agrega mi madre. ¿Pasajes para cinco personas?
-No me digas que. -le digo a mi madre nerviosa.
-Si. -dice interrumpiéndome. -Obviamente invito a su noviecita Mercedes y su hijo. -dice mi madre bofeando. No podía creer como mi padre se atrevió a querer que pase unas vacaciones con el y la novia como si fuéramos una familia, ni siquiera conozco a esa mujer y su hijo y debo pasar dos semanas enteras con ellos en el crucero, menos mal que tenía el quinto pasaje y podía invitar a Cata, pensé, o eso es lo que yo creía...
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Mi Profesor (Benedict Cumberbatch y tú)
RomanceEva es una estudiante de 17 años aburrida de vivir en la monotonía de su adolescencia, hasta que un encuentro poco académico con su profesor de literatura la hace debatirse entre lo que esta bien y esta mal. *Contenido explícito