El como Argentina se entero

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-A ver saco wea, es hora de que alguien no vaya explicando está pasando con esta wea-

De fondo, el recuerdo seguía, con México hablando sola alistándose para hacer su comida, pero la verdad, no era algo que les importará, ahora tenían un asunto más importante que atender.

-Haber chavales, o me vais explicando que cojones está pasando aquí o si no...-

España levantó su dedo en forma acusatoria mientras apuntaba a su hijos y "sobrino".

-Ay boludo, creo que es hora de que se los explique- dijo Argentina mientras se paraba en medio de toda la multitud de países presentes.

-Hace varios años, descubrí que México era una mujer-

Todos lo miraban atentos a su explicación, mientras el recuerdo comenzaba a cambiar, y lo último que veían de México, era a esta llendo por un pasillo al que ellos no habían visitado.

-Esto paso hace como 180 años, ella estaba mal, herida y bajoneando, entonces para ser un buen hermano y todo eso-

Ahora tenían un nuevo recuerdo sucediendo a su alrededor, comenzaba con el sonido de la puerta de madera siendo tocada de forma brusca y haciendo mucho ruido, un dolor punzante en su cabeza fue lo primero que sintieron.

-¡Hey México!, Soy yo, Argentina, me vas a abrir la puerta o me quedo aquí esperando-

Argentina (el real) guardó silencio al notar que recuerdo estaba sucediendo.

Vieron como México se movía con dificultad por la habitación en la que estaban (suponían que era su baño).

-¡Venga!, No seas forro y abreme la puerta, fijo que estás en casa-

Las manos de la tricolor temblaban mientras ella trataba de ponerse el corsé.
El sonido de las llaves abriendo la puerta, seguido por el chirrido de las bisagras, los hizo deducir que Argentina del recuerdo había entrado a la casa.

-¿Mex?-

-Mierda, ya entro, no debí darle esas llaves-

Seguía luchando contra la prenda para poner ponérsela bien, y ajustarla a su cuerpo, pero accidentalmente le dió un codazo a una caja de madera y está hizo un fuerte ruido al impactar contra el sueño.

Rápidos pasos resonaban por el recuerdo, ellos suponían que venían de afuera pero no podían ver más haya de esa habitación.

-¡México! ¿Estás ahí?... ¡Respeto tu independencia, pero reafirmó mi autoridad como hermano entrando de todos modos!-

Después de esas palabras, pasaron muchas cosas a la vez, Argentina del recuerdo tiro la puerta de una patada, México se hacía para atrás mientras llevaba las manos a su pecho para tratar de esconder lo obvio, la puerta salía volando casi golpeando a la tricolor y los países "invitados" a ver ese recuerdo, pegaron un brinco del susto, vamos, que nadie se espera ver una puerta volando así nada más.

Argentina del recuerdo miro a México, México miro a Argentina del recuerdo, ambos se miraban, y veían que el otro lo había visto, ya no había forma de negar que se estaban mirando.

«Ay virgencita, arma paro y que el wey se desmaye o algo»

Era la voz de México, pero sus labios en el recuerdo no se movieron.

-Может это твои мысли (Tal vez son sus pensamientos)- dijo el ruso.

-¿México, estás bien?- la voz de Argentina era tranquila, hasta conciliadora y pacífica, este dió un paso al frente, solo para que México diera un paso atrás y apretara más sus manos contra su pecho.

- Sabes que no me tenés que ocultar nada ¿verdad?, Vamos, déjame ver, las heridas no pueden ser tan malas- repitió su acción anterior y dió otro paso para adelante, pero, de nuevo, México dió uno para atrás.

«Si hablo lo va a descubrir, si se acerca lo va a descubrir, por favor Argentina, vete»

- Ni que estuvieras en el horno, déjame ayudarte- ahora su voz era más preocupada y siguió avanzando con México retrocediendo hasta que se pegó a la pared y ya no tuvo escapatoria.

- Mira, nada de lo que te haya echo el frencecito ese puede ser tan malo como para que no me dejes ayudarte-

Aunque la México del recuerdo era conciderablemente más alta que Argentina, esta se veía tan pequeña, tan indefensa ante el mundo que a más de uno de los invitados se les apretó el corazón.

México, a sabiendas de que ya no podía hacer nada para evitar que Argentina descubriera su (en ese entonces) secreto, dejo que este la tomara de las manos y las apartará de su seno, para dejar al descubierto la parte de su cuerpo más incriminatoria sobre su verdadero género.

Argentina del recuerdo abrió la boca en una o casi perfecta, el esperaba encontrarse con el pecho plano, maltratado (por la reciente guerra que tuvo) y varonil de su hermano, en cambio, tiene dos abultados y levemente heridos senos femeninos.

- Por favor no te asustes, puedo explicarlo-

Tanto el Argentina del recuerdo, como los países fuera de Latinoamérica se sorprendieron al escuchar la voz claramente femenina de la Mexicana, pero eso fue lo último que obtuvieron de esa memoria en concretó, porque justo al terminar de decir esas palabras el recuerdo fue apagándose hasta dejarlos en una penumbra casi total.

-Y bueno, esa es la historia de como supe que México era una mina- dijo para soltar una pequeña risita nerviosa

-¿Tú también lo sabías sacowea? Y nunca nos dijiste nada-

-¿También? ¿Cómo que también? ¿Quien más lo sabía?- Dijo España

-Pues solo yo, México me confío su secreto y yo nunca se lo conté a nadie- fueron las palabras confiadas de Argentina.

Una risita nerviosa salió de la mayoría de los países presentes para luego voltearse a ver acusadoramente entre ellos, mientras el resto seguia tratando de procesar el hecho de que México, el tipo que hablaba como chofer de microbus, hacía comentarios de doble sentido y a veces "joteba" con ellos, en realidad era una mujer echa y derecha.

Hola a todos, una duda ¿Les gustaría que los capítulos fueran más largos? Casi siempre trato de que no pasen las 1000 palabras, pero por ejemplo, para este, que es solo de un recuerdo, pues me tomo todo el capitulo, yo encantada de hacerlos más largos, pero no sé que opinen ustedes.

Recuerden dejar su estrellita y un comentario, que me encanta leerlos, en serio, siempre los leo todos y me levantan mucho el ánimo.

Sin nada más que decir.

Lluvia fuera.

A Través De Las MemoriasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora