Capítulo 3

63 5 1
                                        

Fue después de la medianoche

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Fue después de la medianoche. Adeline acababa de llegar a su habitación. Aquella tarde había llegado un grupo de hombres de negocios estadounidenses, de aquellos a los que no les importaba gastarse un millón de dólares en una noche en las mesas de juego. Namjoon iba a acompañar al grupo durante la cena y le había pedido a Adeline que lo acompañara.

   El teléfono estaba sonando cuando entro a su habitación y se apresuro a contestar. Entonces escuchó la voz de su querido amigo.

- ¿nunca devuelves las llamadas?

   Adeline sujetó el teléfono con el hombro y la mejilla en lo que se descalzaba.

- Lo siento – se dejó caer en el sofá. – Esto ha sido de locos.

- Siempre dices lo mismo.

- Bueno, es que siempre es de locos jajaja.

- Pero te encanta.

- Es cierto, me encanta – dijo viendo a Namjoon mentalmente.

- Muy bien. ¿Qué es lo que pasa?

- Nada en absoluto.

- Lo has dicho muy deprisa.

- Yoongi, me encanta mi trabajo. Eso no es nuevo – “pero desgraciadamente también me encanta mi jefe, que no me quiere”. - ¿Qué pasa?

   El pelimenta se quedó dudativo. Adeline podía verlo sentado en su cama con dosel en la maravillosa casa victoriana que había heredado de su querido tío. Seguramente estaría apoyado en el cabecero, con la almohada en la espalda y su indomable cabello menta totalmente despeinado. Y tendría el ceño fruncido mientras consideraba si dirigir la conversación hacia el tema por el que había llamado o si ahondar más en la extraña actitud de Adeline hacia su trabajo, finalmente dijo…

- Ven a casa el fin de semana.

   Adeline se apoyó contra los almohadones del sofá y miró al techo de la habitación.

- No puedo. Sabes que no puedo.

   Yoongi dejó escapar un sonido que expresaba claramente su molestia.

- No sé nada de eso. Trabajas demasiado. Nunca te tomas un respiro.

- Es jueves y estoy a muchas millas de casa.

- Para eso se inventaron los aviones. Te recogeré en el aeropuerto mañana, solo dime la hora.

- Oh Yoongi…

- Habrá vino y un buen festejo en la chimenea. Y Hoseok también va a venir.

   Jung Hoseok era el otro mejor amigo de Adeline, vivía en Hong Kong y volvía a casa tan poco como Adeline.

- Además voy a cocinar – Yoongi era un excelente cocinero. – Vamos Adde… hace demasiado tiempo que no te veo y lo sabes. Te extraño, dame méritos me estoy humillando, al rogarte.

Amando a mi jefeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora