Capítulo 10

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Adeline ya estaba en su escritorio cuando el Kim entró en la oficina

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Adeline ya estaba en su escritorio cuando el Kim entró en la oficina.

- Buenos días Adeline. Dame 20 minutos y repasaremos la agenda ¿te parece?

- Namjoon…

   El rubio se detuvo con la mano en el picaporte y se volvió hacia la ojimiel. Estaba extrañado. En realidad se había quedado extrañado varias veces últimamente. Quizá porque Adeline había estado actuando de una forma rara y lo había notado, aunque normalmente no lo hiciera. Estaba esperando a que le dijera lo que tuviera que decirle.

- Yo… eh… - la voz le salía tensa y chillona.

- ¿Si?

   Adeline tosió para aclararse la garganta y respiró profundo.

- Necesito hablar contigo. A solas. Es un asunto personal. Me pregunto si te importaría venir a mi habitación esta noche.

   “Sugiérele una hora” le dijo la parte de su mente que todavía guardaba la capacidad de razonar.

- Ehhh… ¿te parece bien cerca de las siete?

   El Kim tardó 5 segundos en contestar. Se quedó ahí mirándola con aquellos ojos chocolate que no dejaban traslucir ninguna información. Finalmente preguntó con amabilidad.

- ¿Sobre qué Adeline?

- Preferiría esperar a hablar contigo cuando estemos solos.

- Estamos solos ahora. Es tan buen momento como cualquier otro, ven a mi despacho y podemos…

- No, de verdad. Siento ser tan estricta con esto pero prefiero no hablarlo en la oficina. Te estaría muy agradecida si vivieras a mi habitación esta noche. Hablaremos ahí.

   Namjoon la miró durante un buen rato ¿en qué estaría pensando? Adeline sentía que le iba a dar un infarto por los nervios.

- Bueno… ¿estoy muy ocupado hoy? – preguntó con humor apagado.

- Eh… no. A las siete no – sonrió forzadamente Adeline.

- Entonces muy bien. En tu habitación a las siete.

   Se dio la vuelta y entro a su despacho. Después cerró la puerta silenciosamente.

 Después cerró la puerta silenciosamente

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Amando a mi jefeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora