42. Tarde O Temprano

169 16 2
                                        

(4/5)

- Levántate de la cama - dijo mi abuela cabreada - mueve el culo, tienes que comer

- No

- Llevas casi una semana sin levantarte Trisha

- Lo sé

- Hoy es navidad

- ¿Y qué?

- Que tienes que cenar en familia, además, luego hay una fiesta en la casa del tal Thomas - escondí la cabeza en la almohada - anda Trisha por favor

- No tengo fuerzas para levantarme Nanna

Caminó hacia mi cama y se sentó en el borde de esta, me acarició el pelo y yo solo me acurruqué aún más a la sudadera que Calum me dejó el día que nos conocimos.

- Cariño, ya verás que todo vuelve a estar bien, ¿si? - asentí - después de la tormenta viene la calma - sonrió - Calum te quiere mucho cielo, solo estaba enfadado - una lágrima corrió por mi mejilla y tragué saliva - los chicos son así Trisha, ya verás que vendrá a pedirte perdón

- No creo

- ¿Quieres que te sea sincera? - asentí - yo nunca había visto a nadie quererse tanto hasta que te vi con Calum un día viendo una película en el salón - sonrió con pena - mi vida, ambos estáis enamorados, y cuando uno está enamorado no sabe lo que dice, solo actúa, y tu hiciste eso y él también - hice una mueca - y lo que debes de hacer ahora es ir a la ducha, ponerte guapa y cenar con nosotros que ya son casi las siete y están a punto de llegar tus tíos y tus primos

- No tengo ganas

- A tu madre le gustaría que estuvieses ahí, y a tu padre y a tu abuelo, sabes lo importante que es para nosotros estar reunidos en navidad - acarició mi espalda

- Vale lo haré - pegué mi cabeza a la almohada

Salió de mi habitación con ese movimiento de caderas característico de ella y me viré para mirar el techo.

Mi rutina durante esa semana, desde que llegué de la pizzería fue llorar, pensar, dormir, y así sucesivamente.

Miré mis pies y cogí mi móvil que llevaba apagado toda la semana, lo encendí y miré todos los mensajes.

¿Calum?.

"Lo siento soy gilipollas"

"¿Podemos hablar?"

Bloqueé el móvil y miré al techo.

No.

Sus palabras me habían dolido.

No le iba a perdonar.

"En algún momento te darás cuenta de que has hecho demasiado por alguien, que el siguiente paso solo puede ser pararse, dejarlo solo y alejarse. No es que estés renunciando o que no lo hayas intentado con suficientes fuerzas, es que has pasado de la linea de la determinación hacia la desesperación. Lo que es verdaderamente tuyo tarde o temprano lo será y lo que no lo es, no importa lo mucho que lo intentes, nunca lo será."

Recordé esas palabras y reflexioné un rato.

Me armé de fuerza y me senté en la cama.

Ya se notaba el calor del verano de Australia.

Caminé hasta el armario y miré la ropa que me podría poner, vaya mierda de armario, tenía más vaqueros que bragas.

Después de buscar casi veinte minutos encontré una falda celeste y un top de gasa blanco, me pondría una rebeca y me planteé ponerme unos tacones, pero después me decidí por unas sandalias.

Caminé hacia la ducha, olía a perro mojado.

Me puse algo de música e incluso canté, sonreí por ello, llevaba tiempo sin cantar en la ducha.

Me sequé el pelo y me fijé en mis rizos, hacía tiempo que no llevaba el pelo suelto. Me miré en el espejo. Tenía unas ojeras demasiado feas, y además estaban irritadas de las lágrimas.

Nunca me había maquillado tanto, pero la ocasión lo merecía, una parte de mi me suplicaba que sacase la diva que llevaba dentro, llevaba mucho tiempo oculta, que la chica fría volviese, y ahora con mucha más fuerza, aunque estuviera rota por dentro.

Me puse eyeliner y máscara de pestañas, me pinté los labios de rojo y me miré durante unos segundos en el espejo.

Estaba guapa, para qué negarlo, tenía ganas de ver a Calum y mirarle con cara de cocodrilo asesino. Mi intención no era hacerle sufrir, no haría que nadie sintiera ese dolor, me sentiría mal conmigo misma.

Lo único que quería era hacerle creer a Calum era que me había perdido.

***
- Cielo estás guapísima - dijo mi tía y me dio un pequeño beso en la mejilla - me alegro de que ya estés bien

- Gracias - dije seria y sonreí a su marido del cual no me acordaba de su nombre

- Ya ha vuelto - dijo mi abuela sonriente al notar mi respuesta hacia mi tía y me apretó el hombro de una manera cariñosa - ¿Vas a ir a la fiesta de luego? - asentí - id todos a la mesa - dijo mi abuela aún a mi lado y toda mi familia se dirigió al comedor

Caminé junto con mi familia y me senté junto a Beau que estaba más feliz de lo normal.

- ¿A ti que te pasa? - elevé una ceja

- ¿No puedo estar feliz hermanita?

- Oh claro, pero no es normal en ti

- Bueno... - se encogió de hombros y mi abuela empezó a servir la cena - después te contaré

***
Llegué a la fiesta de Thomas junto a Beau y Tina, entré en la casa y todo el mundo se viraba para verme.

"Oh si, sigo existiendo" dije en mi mente y sonreí pícara.

Caminé entre la gente hasta que vi a Luke y a Lux, ambos miraron hacia mi sorprendidos, supongo que no pensaban que fuese a ir y yo les sonreí. Le di un abrazo a Luke y otro a Lux.

- Me alegro de que hayas venido - dijo Luke y yo sonreí - ¿estás mejor? - asentí - me alegro

- Gracias - sonreí - lo que si puede ser posible...preferiría no verle - hice una mueca

- También está mal Trisha - dijo Lux

- No fui yo la que se portó como una gilipollas cuando lo único que quería era arreglarlo - pasé mi mano por mi pecho y noté que tenía ganas de llorar otra vez - ¿sabes qué? No quiero pensar en él ahora, voy a intentar pasarlo bien

- Así me gusta - Luke sonrió y yo busqué con la mirada a Thomas

Como no era muy alto no sobresalía por encima de la gente pero podía diferenciar su pelo zanahoria de los demás.

Cuando le localicé me acerqué a él.

Me miró de arriba abajo y articuló un "wow" con los labios, me sonrojé y le dediqué una sonrisa.

- Está preciosa esta noche señorita Winter - se acercó a mi y puso sus manos en mi cintura - ¿me dedicaría usted un baile? - sonreí

- ¿Por qué no? - puse mis manos alrededor de su cuello

Empezamos a movernos lentamente aunque la música no tuviese nada que ver con lo que estábamos haciendo. Le miré a los ojos y mordí mi labio inferior. Puta manía. Noté que sus ojos se clavaron en mis labios y yo bajé la mirada.

- Si te soy sincero... - miré hacia él - tengo unas ganas demasiado grandes de besarte ahora mismo - me sonrojé

¿Quería que me besase?, no veía clara la respuesta. No quería besarle, solo había unos labios que quería besar, pero, ¿y qué más da?, vamos a vivir el momento.

- Hazlo - dije bajo y sus ojos se iluminaron

Su mano subió de mi cintura a mi cuello y nos acercamos un poco más, sentía su aliento en mis labios.

Primero juntó sus labios con los míos delicadamente, nada, ni una sola chispa de algo, y después fue intensificando el beso poco a poco.

No eran los labios que yo quería.

Easily Hide. (5SOS)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora