Joel estaciona el auto y sale del vehículo rápidamente haciéndole una señal a Erick para que lo siga.
Al hacerlo le entregó las llaves para que abra, la tormenta ha aumentado de intensidad y quiere que entren lo más rápido posible para no enfermarse.
Mientras Er abre la puerta de la casa, Joel abre la del asiento trasero del auto donde está acurrucado Benjamín y lo carga en sus brazos, maniobrando para cerrar la puerta sin soltar al niño y entra a la casa siendo seguido por el ojiverde.
─Lo dejaré en mi recamara ─le avisa subiendo las escaleras─pon algo de té o lo que gustes mientras vuelvo.
Erick asintió y se dirige a la cocina aún confundido con la situación, de hecho si se pone a meditar entre éste Joel y el que le hizo la primera propuesta podría jurar que son personas distintas.
Pero no quiere hacerse ilusiones, esto es un breve acuerdo que tarde o temprano debe romperse.
Él va a casarse después de todo.
Toma una pequeña olla y la pone a fuego lento mientras coloca algo de hojas de limón y la cierra para dejarla calentar.
¿Por qué Joel tiene que hacer las cosas tan difíciles? Sí todo volviera a ser como antes, solo un par de personas que tienen encuentros carnales frecuentemente.
Eso es mucho más aceptable para él, porque ya estaba acostumbrado.
Recibir esta clase de tratos lo desarman, lo hizo la primera vez, cuando el rizado enfermó y él se ofreció a cuidarlo.
Vio a un Joel prácticamente indefenso, siendo amable e incluso agradable, muy parecido al que ahora quiere ayudarle.
¿Por qué tiene que ser tan impredecible? Así como Joel pudo leerlo, Er pudo hacerlo.
Desde que lo conoció le pareció una persona muy lastimada, jamás tomó en serio los arranques de ira que tenía en contra de él porque al igual que él, sabía que ocultaba sus sentimientos, incluso llegó a empatizar.
Tal vez hasta un poco más que eso.
─Sigue dormido ─informa el mayor entrando a la cocina haciendo que Erick tiemble por la impresión─Lo siento, te asuste.
─Un poco ─dice girando para verlo─gracias por todo esto, lo pagaré en cuanto...
─No hables de eso, te dije que no es necesario ─interrumpe negando y se acerca un poco más─¿Quieres comer?
─Quisiera esperar a que despierte.
─También yo, guardaré las hamburguesas para más tarde-avisa saliendo a la sala donde botaron las bolsas y regresa para ponerlas en la mesa.
Ambos se quedan callados algo incómodos con el silencio que se presenta, es la primera vez en días que están solos, sin Benjamín.
─¿Quieres que ponga una película? ─pregunta Joel intentando acabar con la atmósfera tan complicada─para pasar el tiempo, hasta que Ben despierte.
El ojiverde asintió y siguió al mayor a la sala donde éste encendió la televisión, y busca algo que ver ante la mirada de Er.
Todo esto es muy extraño, y sobre todo repentino. El mayor sigue buscando algo que se vea interesante justo cuando se fue la energía cortando la luz de todo el lugar.
─Debe ser por la lluvia ─dijo Joel preocupado─esperemos un poco, tal vez regrese.
─Sí.
Y de nuevo llegó la incomodidad, ahora sin la televisión para distraerlos esto cada vez se pone peor.
─Yo... ─dijeron ambos al mismo tiempo para tratar de hacer una conversación y empezaron reír por tener la misma idea.
