CAPÍTULO 6.

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- Que me envíes un mensaje diciéndome que necesitas verme en el vestuario porque es de vida o muerte no es muy sano, Chloe. – anuncié tras cerrar la puerta a mis espaldas. Sin embargo, quien me esperaba dentro logró que me detuviera de sopetón. – ¿Bryce? ¿Qué haces aquí?

Enseguida volví a escuchar la puerta y Chloe entró con el teléfono en la mano.

- Lo siento, era una llamada importante. – comentó pese a que no le habíamos preguntado. – Pero me alegro de ver que ya estamos todos.

- ¿Qué es esto? ¿Por qué me has reunido aquí a estas horas? – cuestioné, desconcertada. – ¿Y qué pinta Bryce aquí?

- Vamos a ir por partes. – masculló Chloe con una gran sonrisa. – Bryce y yo hemos hecho una pequeña investigación sobre ti.

- ¿Sobre mí?

- Sí, sobre ti y sobre qué es eso que te mantiene tan ocupada últimamente. – puntualizó Bryce.

- Sé que te han gustado personas no... demasiado atractivas. ¿Pero Tyler? Eso es caer muy bajo, Rose. – me soltó Chloe adoptando por un momento una mueca de repulsión.

- ¿Os habéis vuelto locos? Yo no estoy con Tyler.

- Tenemos fotos. – aportó Bryce. Intentaba permanecer serio, pero las comisuras de sus labios se elevaban. – Le hemos visto ir a tu casa todas las tardes a la misma hora. Y ya medio instituto sabe cómo te pusiste delante de Monty para defenderle.

- ¿Y qué? Eso no prueba nada.

- ¿Ah, no? ¿Quieres arriesgarte a que lo contemos?

Tragué saliva porque no, no quería que lo hicieran. En el Liberty era muy sencillo que los rumores se convirtieran en la verdad que todos querían creer, así que soltar algo que era verdad pero de lo que no había muchas pruebas sería igual o incluso más sencillo de extender.

- ¿Y qué se supone que es esto? ¿Un chantaje o algo así?

- Sí, algo así. – sonrió Chloe. – Y no voy a andarme con rodeos. Yo quiero que vuelvas al equipo de animadoras porque sé que el dolor de tu rodilla es falso. Así que o lo haces o le cuento a todo el mundo que estás liada con el chico más rarito de todo el instituto. Imagino que puedes hacerte una idea de cómo afectará a tus relaciones sociales cuando todos se enteren.

La odiaba. La odiaba más que a nadie. Chloe y yo habíamos tenido nuestras rivalidades, pero nunca creí que se volvería contra mí de una forma tan radical como esta. Por no hablar de que, después de contarlo, si ella me daba la espalda todas las animadoras lo harían también. Y por ende, también los del equipo. Vamos, que perdería a mi pandilla en menos de un día.

- Me alegra estar de vuelta en las animadoras. Solo tenías que pedirlo amablemente, no hacía falta que me amenazaras. – mascullé con marcada ironía. Luego le dediqué una mirada mortífera a Bryce. – ¿Y tú? ¿Qué quieres?

- Nada en especial. Solo fastidiar a ese chico un poco. – contestó, burlesco.

- ¿Por qué tienes que meterle a él en todo esto?

- Lo hago por tu bien, Rose, no puedes salir con alguien como él. Va contra la naturaleza del instituto. – añadió. Seguro que el muy idiota incluso se creía sus propias palabras.

- ¿Y bien? ¿Qué quieres?

- Quiero que vea de primera mano cómo nos enrollamos.

- Así que consigues joderle a él y, de paso, que te bese, ¿no? – cuestioné sin esconder mi asco. – Eres un capullo retorcido.

Marginado | Tyler DownDonde viven las historias. Descúbrelo ahora