CAPÍTULO 16.

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Nos tomamos bastante en serio eso de mejorar en la cama. Sin duda era algo interesante porque teníamos la suficiente confianza como para hablar de si esto era mejor de esta u otra manera, o de si era mejor llevar esta o esa velocidad, y cosas así. Pude que Tyler fuera algo tradicional, pero estaba abierto a experimentar y, cuando cogía confianza, lo cierto es que aprendía bastante rápido.

Tampoco es que fuera lo único que hacíamos, sino que también íbamos al cine, seguíamos quedando para estudiar o salíamos a comprar o a dar una vuelta. También había fines de semana que cogíamos el coche y nos íbamos a las afueras en busca de lugares bonitos que Tyler pudiera fotografiar. Al fin y al cabo, supongo que hacíamos lo que una pareja normal.

Las vacaciones de Navidad también nos vinieron bien para formalizar nuestra relación. Recuerdo el brillo de los ojos de la madre de Tyler cuando le dijo que habíamos empezado a salir, pero todavía me hacía mas gracia recordar la cena en que se lo dijimos a mi padre. Él nos miró con el ceño fruncido y respondió, "Ah, ¿pero no erais pareja todavía?". Y bueno, a parte de conmigo, Tyler también solía verse mucho con Alex y Charlie así que las cosas parecían ir en general por buen camino.

Esa tarde habíamos ido al centro comercial para que Tyler me enseñara el que iba a ser su futuro lugar de trabajo, pues le habían contratado en un estudio de fotografías para que empezara después de las navidades. Decir que se le notaba ilusionado se quedaba corto.

- Aún estás a tiempo de que le diga a mi madre que prepare cena para uno más. – me recordó Tyler cuando nos sentamos a tomar un café.

- No, tranquilo, hoy cenaré en casa. – suspiré con pesadez. – Además, mi padre quiere presentarme a alguien.

- ¿A una novia o algo así?

- A una amiga, según me ha dicho. – le corregí con sarcasmo. – De todas formas, mañana tienes la fiesta de Justin, ¿no?

- Sí. Regresa por la tarde y Clay y Jessica querían organizarle algo para darle la bienvenida.

- Seguro que os lo agradece. – añadí. Justin había estado un tiempo fuera para desintoxicarse, pues según me había enterado, consumía drogas desde hacía un tiempo. Me alegraba que por lo menos fuera a volver recuperado.

- ¿Seguro que no quieres venir? Tú le caes bien a todos.

- No lo creo. – mascullé. – Pero gracias por invitarme.

No es como si ese grupo se mantuviese muy unido últimamente, pero por cosas como esta volvían a juntarse. Y aunque estaba claro que Tyler era parte de él, yo cada vez me mantenía más lejos.

Después de acercarle a casa y despedirnos con un beso, conduje hasta la mía. Iba pensando en que Tyler y yo cada vez hacíamos cosas más típicas de parejas y me chocaba que nunca me hubieran llamado la atención hasta que estuve con él. No entendía que me había pasado; con los chicos antes era más arisca pero con Tyler... era como si descubriera una nueva versión de mí. Sin embargo, cuando vi otro coche aparcado en nuestra entrada todo pensamiento anterior se borró de mi mente.

- Así que tu amiguita tiene pasta. – murmuré para mí misma. Me bajé del coche y, antes de abrir la puerta de casa, coloqué mi mejor sonrisa en el rostro. Ahora no podía hacer más que rezar para que esta cena no durara demasiado.

*

- Era una rubia despampanante. Y un poco pija, si te soy sincera, pero no fue tan horrible. – le relaté después de dejarme caer sobre su cama. Tyler optó por sentarse en la silla de su escritorio. – Al parecer coincide con ella en varios viajes de negocios. Debe ser otra empresaria que viaja mucho y está poco tiempo en casa, por eso han congeniado tan bien. De cualquier forma, no son pareja ni nada, sino que ella tenía que pasar una noche aquí para cerrar un acuerdo y mi padre le ofreció que se quedara en casa para que no tuviera que pagarse un hotel.

Marginado | Tyler DownDonde viven las historias. Descúbrelo ahora