Puede que le hubiéramos cogido el gusto a pasar las tardes juntos bajo la excusa de estudiar. Ese día, por ejemplo, yo no tenía más que una redacción para hacer y ya la había terminado hacía por lo menos media hora. Él seguía con unos ejercicios de matemáticas, pero empezaba a creer que también se estaba demorando más de la cuenta. Busqué algo que decir que pudiera comenzar una conversación y pronto di con el tema que buscaba.
- ¿Por qué siempre llevas la cámara a todos sitios? – le pregunté. Tyler levantó la vista de su cuaderno y me observó en silencio, como si le hubiera devuelto a la realidad de golpe o si no encontrara respuestas. Luego miró la cámara que descansaba sobre el escritorio y la tomó entre sus manos.
- Nunca sabes cuándo vas a encontrar algo bueno que fotografiar.
- ¿Qué puede haber en mi habitación digno de que lo fotografíes? – me burlé.
- Tú.
Me quedé muda al instante porque no esperaba esa respuesta ni por asomo, y él se encogió un poco de hombros porque también parecía sorprendido de haberlo soltado en alto. Sin embargo, mi sonrisa pareció relajarle.
- ¿Nunca te haces fotos a ti mismo? – cuestioné.
- Tampoco muchas. Me gusta estar a este lado de la cámara.
- Yo creo que quedarías muy bien en las fotos. – le aseguré. – ¿Por qué no me enseñas cómo funciona? Te usaré como modelo.
- No hace falta. – se excusó con rapidez. – No sé salir en las fotos.
- Venga, por favor, estoy harta de releer mi redacción. – protesté. – Solo quiero hacerte una foto. Además, es tu cámara. Puedes borrarla luego si quieres.
Me costó un poco conseguir que cediera, pero finalmente lo hizo. Se me acercó, me explicó lo básico para enfocar y tomar la foto, y luego volvió a sentarse en su silla. No tardé en apuntarle con el objetivo, aunque con especial cuidado porque no quería arriesgarme a que se me cayera de entre las manos por torpe. Sabía que le tenía demasiado aprecio.
- Estás tenso. – le dije. – Tienes que relajarte más.
Tyler sonrió levemente y negó con la cabeza.
- No sé cómo hacerlo.
Bajé la cámara porque estaba convencida de que no iba a conseguir una foto de ese chico sin que pareciera un robot y pensé una forma de hacerlo más sencillo.
- ¿Y si es una foto de los dos? – le sugerí.
- Estas cámaras no están diseñadas para hacer selfies. – masculló, mas por mi mueca debió entender que no iba a ceder. O puede que él también tuviera ganas de reducir un poco la distancia entre los dos. – Aunque podemos probar a ver cómo sale.
Sonreí extensamente y le hice un gesto con la mano para que se sentara en la cama. Dejé de lado mi cuaderno, cerré el bolígrafo y me senté al borde. Él no tardó en tomar asiento a mi lado, acercamos nuestras cabezas y estiró los brazos lo más que pudo. En cuanto sonó el clic, volvió a tomarla y revisó cómo había quedado.
- No es nuestro mejor ángulo. – masculló. – Y la he torcido un poco. Ya sabía que no quedaría bien.
- Pues a mi me gusta. – asentí. Era cierto que estábamos demasiado cerca y por poco no se había cortado parte de los rizos, pero no era tan horrible como quería pensar él. Enseguida giró su rostro hacia mí y me observó sorprendido.
- ¿En serio?
- Sí, en serio. – reiteré. Me di cuenta de que estábamos más cerca que el metro de seguridad que acostumbrábamos a guardar entre nosotros. Todo había sido por una simple foto, pero puede que no se repitiera y quería aprovecharlo. Sobre todo ahora que nos mirábamos en silencio, como a la espera de algo. Veía bastante posible que Tyler saliera corriendo en cuestión de segundos, así que debía actuar ya.
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Marginado | Tyler Down
FanfictionEl instituto puede ser un paraíso para unos y un infierno para otros. Lo cierto es que todo el mundo sufre, aunque algunos lo hagan en silencio, y a veces ese silencio se vuelve insufrible. 6/7/2021 ➞ #1 tylerdown #2 13reasonswhy 26/5/2022 ➞ #2 13re...
