Que nos dijeran en el instituto que estaban planeado llevarnos un fin de semana de acampada fue la peor noticia que podía recibir. Más allá de que el bosque no fuera mi lugar preferido para estar, no estaba para nada cómoda teniendo que convivir con el resto de gente del instituto, mucho menos ahora. Aun así, y dado que no iba a negarme a ir, me vi preparando la tienda de campaña y ayudando a los demás a recoger lo necesario para montar el camping.
Estaba terminando de abrir un par de sillas cuando escuché a Tyler maldiciendo por lo bajo. No había pasado más que a un par de metros de mí y ni si quiera había recaído en mi presencia, pero yo sí me percaté de que parecía bastante enfadado. En otro momento habría ido tras él para preguntarle qué le ocurría y asegurarme de que estaba bien, pero ahora que entre nosotros ya no había nada, esa responsabilidad no me incumbía.
El día que rompí con Tyler fue cuando dio señales de vida, dos días después del baile de San Valentín. Le dije de quedar a tomar un café en el Monet's y, al llegar, y pese a que le pregunté por lo que había hecho la noche del baile, él no tuvo respuesta alguna que darme. Solo supo decirme tontas excusas y mis alarmas se reactivaron sonando todavía más fuerte.
- No creo que debamos seguir con esto. – le solté de sopetón, logrando que se atragantara con el café.
- ¿A qué te refieres?
- A ti y a mí. No estamos bien y yo no puedo seguir así.
- Es... ¿es por el baile? – cuestionó. Su rostro no era el de alguien que quisiera cortar o que estuviera buscando la forma, sino que realmente parecía afligido.
- No solo por eso, Tyler, es por todo. Desde Navidades eres otra persona; no sé que haces y me mantienes al margen de todo. Es como si no te conociera.
A esas alturas, todavía esperaba que Tyler se redimiera contándome al menos un mínimo de lo que acontecía en su vida, pero en su lugar volvió a darle un trago al café y se encogió de hombros. Su cara cambió por completo y le vi adoptar una pose totalmente neutra.
- Tienes razón. Lo mejor será que lo dejemos. – concluyó.
Mi corazón se encogió dolorosamente. Pensé que tal vez... no sé, lucharía un poco más por lo nuestro. De nuevo volvía a estar totalmente equivocada.
- Está bien. Como quieras. – mascullé. Me puse en pie mientras él me seguía con la mirada y me afiné la garganta antes de hablar, tratando de mostrarme entera. – Cuídate, Tyler.
No habíamos vuelto a hablar desde ese día, y aunque no haría más de un par de semanas, no confiaba en que volviéramos a juntarnos. Supongo que mientras esto fuera lo mejor para los dos, yo estaba conforme con la decisión.
Después de terminar de montar el campamento nos dejaron tiempo libre. Aún no había decidido qué hacer cuando un Winston con aspecto melancólico llamó mi atención. Me senté a su lado con una tímida sonrisa, pues sabía que algo iba mal, y él no tardó en decirme lo que había ocurrido.
- Alex ha cortado conmigo. No quiere volver a verme.
- ¿Qué? ¿Por qué?
Dado que Winston y yo nos habíamos vuelto bastante cercanos, yo era la única persona a la que le había contado que Alex y él estaban liados. No había dicho nada a nadie, pues sabía que Alex no quería que se hiciera público, pero creí que estaban muy bien.
- No lo sé. No me ha dado ninguna razón. – contestó. Coloqué mi mano sobre su hombro mientras pensaba en de qué forma podía consolarle, pues en estos momentos cualquier cosa que digas suena inútil, pero él se adelantó antes de que pudiera decir nada. – ¿Quieres dormir conmigo en la tienda? Ahora estoy solo.
ESTÁS LEYENDO
Marginado | Tyler Down
FanfictionEl instituto puede ser un paraíso para unos y un infierno para otros. Lo cierto es que todo el mundo sufre, aunque algunos lo hagan en silencio, y a veces ese silencio se vuelve insufrible. 6/7/2021 ➞ #1 tylerdown #2 13reasonswhy 26/5/2022 ➞ #2 13re...
