Era tarde, las nubes anunciaban que pronto estarían callendo las gotas del cielo, y aún así ahí estábamos, parados esperando a que el estúpido autobús llegara y nos llevara de regreso a casa después de un agotante día de escuela.
No sabíamos que había pasado con él, sólo nos habían anunciado que tendría un retraso de hora y media, y aunque bien podía tomar el metro que era una ruta mucho más larga, por lo menos en esta ocasión era la mejor opción, pero Hinata prefirió esperar, y llegar sin ella a casa no pondría muy feliz a mi tío, así que no tuve de otra más que quedarme. Odiaba que me hicieran esperar, pero más aún, odiaba tener que esperar con Naruto y compañía...
-¡Por supuesto que no Ino-puerca!, Inuyasha es mejor que Seshomaru...- vociferaba Sakura hacia Ino con enojo y con aquella voz que tanto me irritaba, no podía hacer otra cosa más que fruncir el ceño, sabía que callarlas no era una opción ya que nunca hacían caso, solo gastaría saliva; además de que no sólo eran ellas, los demás chicos que nos acompañaban en el autobús platicaban en voz alta cosas sin sentido.
-¿Qué te hace decir eso?, ¡Por Dios Sakura!, Seshomaru es mucho más sexi, fuerte e inteligente, eso lo hace mucho mejor.- contestó Ino con la misma mala actitud, mientras yo me preguntaba a quien diablos le importaba quién era mejor que el otro, solo eran dibujos animados.
-Pero no tiene personalidad, es serio, egocéntrico, grosero... prácticamente un emo...- exclamó la chica pelirrosa con más determinación mientras rodaba los ojos, debía estar mordiéndose la lengua.
-Lo dice la chica que está enamorada de Sasuke-kun...- contestó Ino, como si me hubiera leído la mente, y por mi parte la victoria había sido para la rubia loca.
Por un momento creí que toda esa estúpida discusión sin sentido había quedado en eso, pero Sakura al verse derrotada y expuesta al revelar su secreto nada secreto, estaba a punto de lanzarse encima de Ino quién sonreía con malicia, mientras Naruto y Hinata trataban de detenerla.
-Que flojera...- expresó Shikamaru con fastidio, mientras que Sasuke hizo como que no escuchó a Ino, no le interesaba al igual que a mí.
Cansado de todo ese bullicio me alejé un poco del grupo mientras me colocaba los audífonos, mirando primero el reloj en mi muñeca y luego a hacia cualquier cosa que me pudiera entretener.
Los autobuses salían uno tras otro, sabía que a esa hora salían los últimos, si yo con tener que esperar un día ya me estaba hartando, no me imaginaba tener que hacerlo a diario como los chicos que ahora se estaban yendo.
Observaba a cada uno sin mucho interés, imaginando que pronto estaría en el mío, hasta que...la ví...se trataba de una chica castaña, de ojos del mismo color y peinado peculiar por lo poco que llegué a visualizar por el vidrio de la ventana, pero que me había sido suficiente para quedar embobado mirando como el autobús en el iba se retiraba del lugar hasta casi desaparecer.
Estaba casi seguro que mis ojos se habían abierto a la par en cuanto visualice su fino rostro y tierna sonrisa, como si de un ángel se tratara. Nunca había visto a una chica así, y ahora que lo pensaba, nunca la había visto por la escuela, no era alguien que se interesara en los demás, pero definitivamente el rostro de alguien como ella no se me olvidaría nunca...¿o es qué solo había alucinado?.
-¡Neji!...- la voz ruidosa de Naruto me sacó de mi trance, además de que el idiota me había arrancado los audífonos del oídos. Y fue que por fin aparté la mirada del camino por el que aquel autobús había desaparecido ya hacían un buen rato, miré mi reloj y noté que habían pasado ya casi 10 minutos desde que me había perdido en mis pensamientos después de ver a la chica castaña.
-¡¿Quieres apresurarte Hyuga?!, ¡Ya quiero llegar a casa!- me gritó Sasuke más que molesto desde una de las ventanas.
-Hmp...- expresé con la misma actitud mientras caminaba hacia la entrada del autobús, no sin antes darle un último vistazo al mismo camino en el que me había perdido por casi 10 minutos.
-Ay que fastidio, ¿Qué tanto mirabas Neji?- me preguntó con flojera Shikamaru mientras pasaba por su costado hacia el lugar que solía tomar a diario, sin nadie a mi lado, todos sabían que odiaba que se sentarán junto a mí.
-Nada...- dije sin más y volví a colocarme los audífonos mientras miraba por la ventana la carretera que comenzaba a humedecerse por la lluvia que había comenzado a caer.
Esa tarde había sido la más fastidiosa que había tenido, no podía sacar de mi mente el rostro de aquella chica castaña, una gran ansiedad por saber quién era crecía más y más conforme pasaban los minutos.
Al día siguiente traté de olvidarme de todo, había tomado el autobús está vez sin retraso con la esperanza de olvidarla, pero había sido inútil, ahora hasta soñaba con ella.
Y los siguientes días fueron iguales, siempre con esa sonrisa en mis pensamientos, atormentándome y alegrándome al mismo tiempo. Además inconscientemente había comenzado a mirar el rostro de todas las chicas, esperando a encontrar el suyo, pero había sido inútil, ninguna siquiera se le acercaba a la belleza que ella irradiaba...¿acaso eso era a lo que llamaban amor a primera vista?.
La semana siguiente, con la esperanza de aliviar la ansiedad que sentía por dentro y con la excusa de tener que realizar tareas extras, hice lo contrario a los primeros días y me quedé después de clases, esperando a verla en el autobús, me maldecía por no haber memorizado el número de este, solo sabía que era uno de los últimos en salir. Así que esperé pacientemente, hasta que esa paciencia dió sus frutos, la observé de la misma manera, yo a lo lejos en la acera y ella sentada en la quinta fila con una sonrisa, pero está vez mirando directamente por la ventana, lo cual me dió una mejor vista de su rostro.
Está vez la pude evaluar con mejor detenimiento, era hermosa, más de lo que llegué a ver la primera vez, y si así era mirarla desde lejos y con una vidrio de por medio, no me imaginaba hacerlo de frente.
Sin darme cuenta me había quedado mirándola como un idiota de nuevo, peor que como la primera vez, y fue que sucedió, ambos nos quedamos mirando a los ojos por un segundo, que fue lo que el autobús nos dejó, pero que fue suficiente para sentir como una sensación de calma comenzó a correr por todo mi cuerpo mientras mi corazón comenzaba a latir con más fuerza; y todo en sólo un segundo.
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"Un mes para disfrutar"
FanfictionUn mes dedicado a mi pareja favorita. Las historias estarán desarrolladas en diferentes momentos y situaciones. Espero lo disfruten 😊.
